Fecha Textos: 

Septiembre de 2006

Este estudio, publicado en la revista médica internacional PloS Medicine, fue realizado para determinar la efectividad de medidas preventivas específicas, que las comunidades pueden implementar para reducir el impacto de una pandemia de influenza.

Los investigadores desarrollaron un modelo matemático para simular el desarrollo de una pandemia de influenza en una población hipotética.

El modelo fue utilizado para calcular el efecto que tienen sobre la propagación de la enfermedad en la población, intervenciones como cuarentenas voluntarias en el hogar, aislamiento individual voluntario fuera del hogar, y seguimiento a los contactos (un individuo identifica a las personas que podría haber infectado y estas son puestas sobre aviso).

El estudio sugiere que el número de infecciones y muertes debidas a la influenza durante el primer año de una pandemia podría reducirse sensiblemente mediante una combinación de intervenciones de salud pública, que incluyan cuarentenas voluntarias en el hogar y el aislamiento voluntario de individuos infectados en lugares distintos a su hogar. Los autores predicen que esta reducción se daría aun si solo la mitad de la población se acogiera a estas medidas.

En el caso de una pandemia real, los autores sugieren que el modelo podría ser utilizado para ayudar a diseñar las medidas de preparación para esa eventualidad.

Resumen: 

Este estudio, publicado en la revista médica internacional PloS Medicine, fue realizado para determinar la efectividad de medidas preventivas específicas, que las comunidades pueden implementar para reducir el impacto de una pandemia de influenza.

Los investigadores desarrollaron un modelo matemático para simular el desarrollo de una pandemia de influenza en una población hipotética.

El modelo fue utilizado para calcular el efecto que tienen sobre la propagación de la enfermedad en la población, intervenciones como cuarentenas voluntarias en el hogar, aislamiento individual voluntario fuera del hogar, y seguimiento a los contactos (un individuo identifica a las personas que podría haber infectado y estas son puestas sobre aviso).

El estudio sugiere que el número de infecciones y muertes debidas a la influenza durante el primer año de una pandemia podría reducirse sensiblemente mediante una combinación de intervenciones de salud pública, que incluyan cuarentenas voluntarias en el hogar y el aislamiento voluntario de individuos infectados en lugares distintos a su hogar. Los autores predicen que esta reducción se daría aun si solo la mitad de la población se acogiera a estas medidas.

En el caso de una pandemia real, los autores sugieren que el modelo podría ser utilizado para ayudar a diseñar las medidas de preparación para esa eventualidad.

Textocompleto: 

Tomado de The Communication Initiative. Traducción libre de La Iniciativa de Comunicación.