Los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ODM,  forman la principal agenda
global para, teniendo como meta el año 2015, reducir la pobreza, sus causas
y manifestaciones. Estas metas mundiales fueron acordadas por los Jefes de
Estado y de Gobierno de todo el mundo en la Cumbre del Milenio (septiembre
2000).

Sintetizan los objetivos de desarrollo convenidos en las conferencias
internacionales y las cumbres mundiales durante toda la década de los años
noventa. Incluyen ocho objetivos, 18 metas y más de 40 indicadores. La
Asamblea General de las Naciones Unidas los ha aprobado como parte del plan
de ruta del Milenio formulado por el Secretario General.



¿Cuáles son los ocho ODM?

  1. Reducir a la mitad la pobreza extrema y el hambre.
  2. Lograr la enseñanza primaria universal.
  3. Promover la igualdad entre los sexos.
  4. Reducir en dos terceras partes la mortalidad de los menores de 5 años.
  5. Reducir la mortalidad materna en tres cuartas partes.
  6. Detener la propagación del VIH/SIDA, el paludismo y la tuberculosis.
  7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
  8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo, con metas para la
    asistencia, el comercio y el alivio de la carga de la deuda.

Estos ODM buscan la focalización de esfuerzos y recursos concretos para
ayudar a las poblaciones y a los países de bajos más ingresos a salir de la
trampa de la pobreza causada por la morbilidad, la nutrición deficiente, el
bajo nivel de instrucción, el acceso limitado al agua salubre y, muchas
veces, un rápido crecimiento demográfico.


¿Se puede superar la brecha de recursos?

El logro de la mayor parte de los Objetivos del desarrollo del Milenio para
2015 requerirá una cuantía adicional de 50.000 millones de dólares por año
en concepto de asistencia para el desarrollo. Ello significa que habrá que
duplicar el nivel actual de la ayuda. Aunque puede parecer elevada en términos absolutos, esta cifra representa
alrededor del 0,2% de los ingresos en los países donantes.



A la luz de los beneficios que se derivarán de reducir la pobreza y poner a
millones de personas en condiciones de vivir una vida más sana y productiva
por más tiempo, los Objetivos del desarrollo del Milenio constituyen una
excelente oportunidad de inversión hacia la seguridad, la paz y la
democracia.


La ayuda es eficaz cuando está dirigida a atender a las necesidades de
desarrollo.  La AOD y el alivio de la carga de la deuda serán
indispensables, especialmente para los países menos adelantados. La AOD
total se cifra ahora en sólo un tercio de la meta convenida del 0,7% del
ingreso nacional bruto de los países desarrollados. La brecha es de
alrededor de 125.000 millones de dólares por año.

Lamentablemente, los países del Grupo de los 7 es miembro del 'Grupo del
0,7%', integrado por Dinamarca, Noruega, los Países Bajos y Suecia y más
recientemente Luxemburgo. Un estudio reciente del gasto público en más de 30 países en desarrollo
comprobó que dos terceras partes de estos países gastan más en el servicio
de la deuda que en la prestación de servicios sociales básicos. Algunos
gastan entre tres y cinco veces más en el servicio de la deuda. En África
al sur del Sáhara, los gobiernos gastan casi el doble en atender sus
compromisos financieros con los acreedores externos que en atender a sus
obligaciones sociales para con sus pueblos. El servicio de la deuda muchas
veces absorbe entre un tercio y la mitad del presupuesto nacional, razón
por la cual la estabilidad macroeconómica es un objetivo difícil de
alcanzar.



Gastar más en la deuda externa que en los servicios sociales básicos -
cuando a decenas de millones de personas se les niegan sus derechos humanos
fundamentales - es erróneo desde el punto de vista tanto de la ética como
de la economía.



¿Qué son los Informes sobre los Objetivos del desarrollo del Milenio?

Las Naciones Unidas apoyan el seguimiento de los Objetivos de Desarrollo
del Milenio al nivel de los países. La premisa es que los informes de los
países ayuden a acelerar el progreso; pueden ayudar a trasponer los
Objetivos de Desarrollo del Milenio del nivel mundial al nacional, porque
no se ha establecido un nexo adecuado entre la fijación de metas en el
plano mundial y la determinación de prioridades en el plano nacional.

El propósito de los Informes sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio
es ayudar a los países a sensibilizar a la opinión pública; promover el
estudio, la investigación y el debate de los grandes desafíos del
desarrollo; forjar alianzas más fuertes; renovar la determinación política
y ayudar a los países pobres y a los donantes a crear las asociaciones más
profundas, mejor financiadas y fiables que se necesitarán para que prospere
el proyecto.



Los informes muestran
claramente el progreso, con miras a focalizar el debate nacional en
prioridades concretas del desarrollo, que a su vez impulsarán la acción en
términos de reformas de políticas, cambios institucionales y asignación de
recursos.

Resumen: 

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio, ODM,  forman la principal agenda
global para, teniendo como meta el año 2015, reducir la pobreza, sus causas
y manifestaciones. Estas metas mundiales fueron acordadas por los Jefes de
Estado y de Gobierno de todo el mundo en la Cumbre del Milenio (septiembre
2000).

Sintetizan los objetivos de desarrollo convenidos en las conferencias
internacionales y las cumbres mundiales durante toda la década de los años
noventa. Incluyen ocho objetivos, 18 metas y más de 40 indicadores. La
Asamblea General de las Naciones Unidas los ha aprobado como parte del plan
de ruta del Milenio formulado por el Secretario General.



¿Cuáles son los ocho ODM?

  1. Reducir a la mitad la pobreza extrema y el hambre.
  2. Lograr la enseñanza primaria universal.
  3. Promover la igualdad entre los sexos.
  4. Reducir en dos terceras partes la mortalidad de los menores de 5 años.
  5. Reducir la mortalidad materna en tres cuartas partes.
  6. Detener la propagación del VIH/SIDA, el paludismo y la tuberculosis.
  7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
  8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo, con metas para la
    asistencia, el comercio y el alivio de la carga de la deuda.

Estos ODM buscan la focalización de esfuerzos y recursos concretos para
ayudar a las poblaciones y a los países de bajos más ingresos a salir de la
trampa de la pobreza causada por la morbilidad, la nutrición deficiente, el
bajo nivel de instrucción, el acceso limitado al agua salubre y, muchas
veces, un rápido crecimiento demográfico.


¿Se puede superar la brecha de recursos?

El logro de la mayor parte de los Objetivos del desarrollo del Milenio para
2015 requerirá una cuantía adicional de 50.000 millones de dólares por año
en concepto de asistencia para el desarrollo. Ello significa que habrá que
duplicar el nivel actual de la ayuda. Aunque puede parecer elevada en términos absolutos, esta cifra representa
alrededor del 0,2% de los ingresos en los países donantes.



A la luz de los beneficios que se derivarán de reducir la pobreza y poner a
millones de personas en condiciones de vivir una vida más sana y productiva
por más tiempo, los Objetivos del desarrollo del Milenio constituyen una
excelente oportunidad de inversión hacia la seguridad, la paz y la
democracia.


La ayuda es eficaz cuando está dirigida a atender a las necesidades de
desarrollo.  La AOD y el alivio de la carga de la deuda serán
indispensables, especialmente para los países menos adelantados. La AOD
total se cifra ahora en sólo un tercio de la meta convenida del 0,7% del
ingreso nacional bruto de los países desarrollados. La brecha es de
alrededor de 125.000 millones de dólares por año.

Lamentablemente, los países del Grupo de los 7 es miembro del 'Grupo del
0,7%', integrado por Dinamarca, Noruega, los Países Bajos y Suecia y más
recientemente Luxemburgo. Un estudio reciente del gasto público en más de 30 países en desarrollo
comprobó que dos terceras partes de estos países gastan más en el servicio
de la deuda que en la prestación de servicios sociales básicos. Algunos
gastan entre tres y cinco veces más en el servicio de la deuda. En África
al sur del Sáhara, los gobiernos gastan casi el doble en atender sus
compromisos financieros con los acreedores externos que en atender a sus
obligaciones sociales para con sus pueblos. El servicio de la deuda muchas
veces absorbe entre un tercio y la mitad del presupuesto nacional, razón
por la cual la estabilidad macroeconómica es un objetivo difícil de
alcanzar.



Gastar más en la deuda externa que en los servicios sociales básicos -
cuando a decenas de millones de personas se les niegan sus derechos humanos
fundamentales - es erróneo desde el punto de vista tanto de la ética como
de la economía.



¿Qué son los Informes sobre los Objetivos del desarrollo del Milenio?

Las Naciones Unidas apoyan el seguimiento de los Objetivos de Desarrollo
del Milenio al nivel de los países. La premisa es que los informes de los
países ayuden a acelerar el progreso; pueden ayudar a trasponer los
Objetivos de Desarrollo del Milenio del nivel mundial al nacional, porque
no se ha establecido un nexo adecuado entre la fijación de metas en el
plano mundial y la determinación de prioridades en el plano nacional.

El propósito de los Informes sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio
es ayudar a los países a sensibilizar a la opinión pública; promover el
estudio, la investigación y el debate de los grandes desafíos del
desarrollo; forjar alianzas más fuertes; renovar la determinación política
y ayudar a los países pobres y a los donantes a crear las asociaciones más
profundas, mejor financiadas y fiables que se necesitarán para que prospere
el proyecto.



Los informes muestran
claramente el progreso, con miras a focalizar el debate nacional en
prioridades concretas del desarrollo, que a su vez impulsarán la acción en
términos de reformas de políticas, cambios institucionales y asignación de
recursos.

Fuente: 

Texto enviado a La Iniciativa de Comunicación por Amparo Diaz, amparo.diaz@undp.org, UNDP Colombia.