Fecha de Publicación
2016
De octubre

El presente informe, elaborado por el Grupo de Investigación en Comunicación, Cultura y Cambio Social PBX (Universidad del Norte) para UNICEF, hace una revisión de literatura de los últimos 10 años, sobre la evidencia de estrategias que resultan eficaces para alentar a la adopción de conductas de protección exhaustivas en la prevención del Dengue, Chikungunya y Zika. La revisión se hizo en bases de datos como Google Scholar, Cochrane Review, Com Update, Electronic Journal Communication, International Research Consortium on Dengue Risk Assessment, Management and Surveillance entre otros. Incluye estudios a partir de los descriptores Dengue, Chikungunya, Zika, Malaria /intervenciones / barreras / actitudes, conocimientos y prácticas/ medidas de protección personal/ repelentes/ mosquiteros/ ropa cubierta/ mujeres gestantes y sus equivalentes en portugués e inglés. De 3427 resultados de búsqueda, se incluyeron 52 artículos que cumplieron con los criterios de selección, hasta filtrar 23 que fueron pertinentes para el propósito del documento.

El objetivo del informe es exponer los retos y barreras que se han presentado a la hora de promover la participación de las comunidades afectadas en las intervenciones de control de vectores en la prevención de Dengue, Chikungunya y Zika. Para lo anterior, se agruparon aquellos retos y barreras en tres grandes áreas: 

1.Carencia de una política pública clara con respecto al manejo del vector.

2.Deficiencias en el personal a cargo del manejo del vector y carencia de elementos facilitadores para propiciar la participación comunitaria en las diferentes actividades.

3.Programas de control del vector.

La primera área de limitaciones, como su mismo nombre lo indica, se refiere a cómo esta carencia ha afectado la efectividad, el impacto y la participación de la comunidad, lo cual se evidencia en la falta de protocolos y material técnico que guíen las acciones del personal que trabaja en el terreno, entre otros.

La segunda área, se refiere al escepticismo y la resistencia por parte de la comunidad que han sido generados por la mala escogencia de un personal idóneo para desarrollar los programas de prevención de vectores.

Por último, la tercera área, enfatiza en la aplicación de estrategias que no se basan en criterios técnicos y en las intervenciones (fumigaciones, visitas, reuniones comunitarias) en horarios que se acomodan más al tiempo de los funcionarios que a los horarios del grupo objetivo.

Para finalizar, el informe concluye con una serie de consideraciones que recomienda seguir como solución a lo expuesto anteriormente, entre las cuales se encuentran: 

- Establecer políticas públicas claras con respecto al manejo del vector que incluya directrices específicas en torno a los protocolos a diferentes niveles.

- Preparar bien al personal no solo a nivel informativo sino también en calidad humana y en promoción de la participación.

- Identificar con claridad tanto los liderazgos comunitarios, así como los tiempos adecuados para una buena planificación de las actividades, entre otros. 

Foto de: https://www.flickr.com/photos/turkletom/4584117897/in/photolist-7Z5Nxt-
Fuente: 

Información enviada por el Sr. Jair Vega, investigador del Grupo de Investigación en Comunicación, Cultura y Cambio Social PBX de la Universidad del Norte, Barranquilla, Colombia en Mayo 25 de 2017.