Modelo desarrollado a partir de proyectos de investigación sobre Chagas y Dengue desarrollados en la Universidad Nacional de Córdoba. Tiene como objetivo permitir a la escuela transformar a los alumnos en centinelas de estas enfermedades, promoviendo la participación de la comunidad en acciones de prevención y control.

El modelo se fundamenta en la interacción de la escuela (docentes y alumnos), el centro de salud y la comunidad (compuesta por las viviendas ubicadas en la zona de influencia de la escuela) a partir de las siguientes premisas:

  • La Escuela Promotora de Salud reconoce que la educación para la salud no se hace solamente a través del currículo escolar sino por el apoyo mutuo que se prestan la escuela, la familia y la comunidad, es decir involucrando a todos los agentes del proceso educativo.
  • El protocolo para promover acciones de educación y promoción de la salud en la escuela indica al centro escolar como espacio idóneo para la adquisición de conocimientos sobre la salud y la adopción de hábitos de vida saludables.
  • Se asume a la comunidad como organización social que no permanece estática, es algo cambiante, que va tomando cada vez más conciencia de sí y por tanto se desarrolla, por lo que todas las personas con responsabilidad ante ella deben trabajar en función de que ese desarrollo se dirija hacia el progreso y no hacia su autodestrucción.
  • Los alumnos son agentes activos de salud al tratar de difundir ellos mismos informaciones, actitudes y pautas de conducta. El hecho de que el alumnado cobre protagonismo tanto en las acciones que se llevan a cabo en la escuela como fuera de ella, no sólo desarrolla las actitudes y recursos individuales sino que contribuye a crear un ambiente social en el que los mensajes saludables son mejor recibidos, es decir adquieren significado y son construidos desde un aprendizaje comprensivo, que integra conocimientos cotidianos, científicos y escolares.
  • La construcción de conceptos y de hábitos de salud, son un producto indispensable para el desarrollo humano de toda sociedad, es por ello que deben trabajar interrelacionadamente los sectores educativos, de salud y la comunidad en general.
Elementos: 

El modelo se inicia desde la Universidad, quién en el marco de un proyecto de investigación, tiene como uno de sus objetivos transferir información actualizada sobre la enfermedad y generar y proveer de herramientas a la Escuela, para que a través del Proyecto Educativo Institucional, en sus dimensiones pedagógicas- didácticas y comunitarias, los docentes en sus clases transmitan los nuevos conocimientos a los alumnos y los preparen para ser vigilantes entomológicos.

Es el alumno quien transferirá a la comunidad información relacionada con la enfermedad y además estará encargado de vigilar las viviendas. Los datos que obtenga de esta vigilancia serán devueltos a la Escuela, quien los informará al Centro de Salud, para que estos tomen las acciones necesarias.

Los roles de cada integrante del modelo son:

La Escuela: en su rol de Centinela se convierte en receptora de información, adecua las actividades en cada aula, transfiere información específica a los alumnos y es la que, luego, recibe los datos de la vigilancia de las viviendas. La función de vigilancia la desarrollan los alumnos previamente preparados, desde las actividades del módulo implementadas en las clases, para realizar acciones concretas en sus viviendas. Los datos que los alumnos recogen, pueden estar relacionados con la presencia de viviendas riesgosas, de vectores en sus viviendas, de criaderos de mosquitos, etc. Una vez que la Escuela tiene estos datos debe referirlos al centro de salud o puesto sanitario que corresponda para que modifiquen la situación que se haya planteado. En este marco se integran las planillas para que los alumnos evalúen la presencia de factores de riesgos en su vivienda y la presencia del vector, las cuales fueron previamente diseñadas y validadas.

Alumno cen este modelo, los alumnos son los agentes activos cuya función es difundir información, actitudes y pautas de conducta, vigilar sus viviendas e informar a la escuela sobre la presencia de vectores y/o factores de riesgo relacionados con criaderos potenciales de mosquitos o refugios de vinchucas. Así, el alumno/a cobra protagonismo tanto en las acciones que se llevan a cabo en la escuela como fuera de ella, no sólo desarrollan las actitudes y recursos individuales sino que contribuye a crear un ambiente social en el que los mensajes saludables son mejor recibidos.

Vivienda: como entidad física es la unidad objeto de vigilancia sobre la cual actúan los alumnos, registrando y controlando la presencia de criaderos, refugios y vectores. Para la enfermedad de Chagas a través de la aplicación de las planillas sobre factores de riesgo por parte de los alumnos es posible caracterizar a las mismas en distintos grados de riesgo, información que luego desde la Escuela se informa al Centro de Referencia.

Comunidad: se entiende como una unidad social con una historia y evolución determinada, que forma parte de un contexto social mayor. Está constituida por un grupo de individuos que residen en un territorio específico, es decir, comparten un espacio geográfico común, que los lleva a un determinado grado de interacción. En este modelo, la comunidad, está integrada por familias de las viviendas relacionadas de alguna forma con la Escuela. Se pretende desde la escuela y a través de los alumnos, aumentar los conocimientos de la comunidad para que ésta participe activamente en la vigilancia de sus viviendas y alrededores y en la toma de decisiones referidas a las acciones de control del vector.

Equipo local referente de salud: es el efector, a él llegará la información suministrada por la Escuela relacionada con la presencia de vectores, viviendas en riesgo, notificación de casos, etc. Estará conformado según la organización social de la comunidad y la disponibilidad de recursos humanos: inspectores, docentes, personal de salud, miembros de la comunidad. Tendrá la función de apoyar las actividades de la escuela, dar respuestas a las demandas de ellos y de la comunidad, y ser el nexo con el nivel de salud municipal y/o provincial de Chagas/Dengue. Los integrantes de este equipo deberán conocer en qué consiste el programa, roles de cada integrante del grupo, establecer normativas y circuito de la información. El equipo de referencia debe actuar como efector, es decir que debe garantizar que la comunidad reciba la respuesta solicitada de acuerdo al informe de la escuela y/o tomar medidas de control a nivel vectorial.
De no poder integrase un equipo de Referencia o Centro de Referencia mínimamente se debe contactar el centro de salud o referente más cercano que esté a cargo de los programas de control, especialmente de control vectorial.

Aplicaciones: 

El modelo está diseñado para incorporar la promoción, prevención y control de Chagas y/o Dengue desde la Escuela, sin recurrir a personal extra o recursos especiales sino simplemente adaptándose a las oportunidades y los recursos disponibles.

Fuente: 

Modelo de gestión interinstitucional para la promoción de la salud desde la escuela: caso Chagas y Dengue. Por: Liliana Crocco, Ana Lía De Longhi, Claudia Rodríguez - Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Disponible en: Revista Iberoamericana de Educación (OEI) - Sección Experiencias e Innovaciones / Educación para la salud.