Werner Bonefeld actualmente es profesor en la Universidad de York, en Inglaterra. Compiló junto a John Holloway –a mediados de los 90– un libro ya clásico ¿Un Nuevo Estado? Debate sobre la reestructuración del Estado y el Capital (Cambio XXI, México), donde se desarrolla la discusión iniciada a finales de los años 70 sobre el pasaje del pensamiento marxista sobre la crisis del capitalismo al análisis de las formas de su recomposición. Bonefeld realiza allí una de las críticas más famosas a la teoría francesa de la regulación. Su último libro publicado por la Universidad de Puebla y la editorial Herramienta es una compilación, realizada junto a Sergio Tischler, titulada A cien años de "Qué hacer". A continuación, retoma desde su perspectiva algunos conceptos clásicos para pensarlos a la luz de sus objeciones a quienes priorizan el Estado como una herramienta de protección contra la globalización.
Resumen: 

"La Globalización" ha sido establecida como uno de los conceptos que organizan la discusión económico política contemporánea. El término apunta hacia la idea de que una sociedad cohesiva y aislada y una economía doméstica ya no se sostienen y que somos testigos de la creación de una economía y de una sociedad verdaderamente globales y de la dependencia de la vida cotidiana de fuerzas globales. Y entonces, se hace la aseveración de que la 'globalización' se ha constituído en una transformación cualitativa del capitalismo y que se ha desarrollado una nueva relación de interdependencia más allá de los estados nacionales. El punto de vista de Marx sobre un mercado mundial, y su noción de que la necesidad de un mercado en constante expansión para sus productos persigue a la burguesía sobre toda la superficie del globo, parece enfatizarse en esta "teoría" de la globalización. Y sin embargo no es así. Ya que para los globalizacionistas, no hay tal cosa como la burguesía; más bien el "capitalismo" es visto como una suerte de sistema económico dotado de mecanismos funcionales que están más allá y por encima del individuo social, dejando a un lado tanto a la burguesía como a la clase obrera. Ambas clases parecieran estar sujetas a los riesgos que parece presentarles la globalización. (Beck,1992)

Fuente: 

Página web de la Revista Mensual de Economía, Sociedad y Cultura Globalización.