Este documento presenta los resultados de un proyecto de investigación realizado por Guillermo Aleixandre Mendizábal (Universidad de Valladolid), Francisco Javier Gómez González (Universidad de Valladolid) y Diego Moñux Chércoles (Centro Tecnológico CARTIF).

El objetivo del estudio fue elaborar una metodología de evaluación de impacto social de los proyectos de I+D+I desarrollados en centros o institutos tecnológicos, tomando como referencia y como banco de pruebas los del centro tecnológico CARTIF. La metodología se había de plasmar en una guía de fácil uso, orientada a los propios investigadores -en un contexto de utilización voluntaria- y dotada de dos utilidades claras.

En primer lugar, identificar y evaluar ex ante los posibles impactos de los proyectos de I+D+I, ofreciendo recomendaciones para mejorar el “diseño social” de dichos proyectos cuando todavía hay tiempo para que éstas sean incorporadas. En segundo lugar, evaluar ex post los resultados del proyecto, con el objeto de disponer de una realimentación sobre la evaluación ex ante y de impulsar un proceso de aprendizaje para futuros proyectos.
Elementos: 

La metodología consiste en una lista de control, o checklist, de carácter cualitativo, que recoge los impactos sociales identificados, y que una vez desarrollada ha sido implementada en una herramienta EXCEL para facilitar su uso.

La metodología debe ser capaz de evaluar en diversos momentos del ciclo de vida del proyecto, con el objetivo de asesorar las decisiones de las que se pueden derivar unos u otros impactos sociales. Una evaluación previa (ex ante) en el momento de formulación, otra intermedia (in itinere) en algún momento de la implementación y otra posterior (ex post) una vez finalizado el proyecto. Para ello, la lista de control admite cuatro configuraciones en las que los mismos factores de impacto son formulados de distinta forma, con el objeto de ser coherente con el momento exacto de desarrollo de la propuesta.

Aplicaciones: 

La guía se concibe como un instrumento que puede ayudar a conciliar dos tendencias: la que corresponde con la voluntad política de ampliar el concepto de sistema de innovación hacia lo social, para incluir cada vez más consideraciones sobre el impacto social de la tecnología —en aspectos como el bienestar, la calidad de vida, los riesgos, los dilemas éticos—. Y aquella que desde la política social y económica comienza a demandar una mayor responsabilidad social por parte de las organizaciones en sus todos sus procesos, incluidos los de innovación.

En este contexto de mayor exigencia para los responsables de proyectos de I+D+I, la guía aparece como un instrumento con el cual mejorar el diseño social de sus proyectos y avanzar, en un proceso de aprendizaje continuo apoyado en la evaluación, hacia la integración de la evaluación de impacto social en la gestión de proyectos de I+D+I.

Fuente: 

Tomado de la página web de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI).