El enfoque Niño a Niño se basa en el derecho a la participación de los niños aplicado a la promoción de la salud y el desarrollo de la comunidad. Es un proceso educativo que vincula el aprendizaje de los niños con el paso a la acción. Se entiende como una forma práctica de aplicación eficaz de los derechos de los niños.


El enfoque Niño a Niño se ha venido implementando con éxito desde 1978. La red internacional Niño a Niño anima y capacita a los niños y a los jóvenes para promover el desarrollo holístico de su salud y bienestar, así como el de sus familias y comunidades. Actualmente es utilizado en programas de educación, promoción de la salud y desarrollo de la comunidad en más de 70 países.

Elementos: 

Mediante una secuencia de actividades vinculadas o "pasos", los niños reflexionan sobre cuestiones de salud, toman decisiones, desarrollan sus habilidades vitales y pasan a la acción para fomentar la salud en sus comunidades, con el apoyo de los adultos. Mientras que, con frecuencia, las actividades son iniciadas por o con los niños, los adultos están disponibles para prestar su apoyo. El aumento de la participación de los niños es un proceso lento y dividido en fases, que va desde la integración activa de los niños hasta las iniciativas dirigidas por ellos:

 

  • Elegir y comprender: los niños identifican y evalúan sus problemas y prioridades en relación con la salud.
  • Averiguar más: los niños investigan y averiguan cómo estas cuestiones los afectan a ellos y a sus comunidades;
  • Hablar acerca de lo que han averiguado y planificar una acción: de acuerdo con sus averiguaciones, los niños planifican una acción que pueden llevar a cabo de forma individual o conjunta;
  • Evaluar: los niños evalúan la acción que realizaron -¿qué parte funcionó con éxito? ¿qué parte fue difícil? ¿se ha conseguido algún cambio?
  • Hacerlo mejor: de acuerdo con su evaluación, los niños encuentran formas de mantener la acción en marcha o mejorarla.

 

Niño a Niño es mucho más que:

 

  • un niño que ayuda a otro niño;
  • los niños mayores que transmiten mensajes acerca de la salud de los más pequeños;
  • un enfoque para la educación de dos iguales.

 

Niño a Niño no significa:

 

  • niños a los que se les pide que actúen como altavoces para los adultos;
  • niños a los que se utiliza para realizar cosas que los adultos no desean o no deberían hacer;
  • niños más ricos que ayudan a otros más pobres;
  • una serie de niños a los que se pone en posiciones de autoridad frente a sus iguales.

 

Niño a Niño es:
Un niño o un grupo de niños que

 

  • divulgan sus conocimientos a uno o varios niños más pequeños;
  • enseñan sus habilidades a uno o varios niños de la misma edad;
  • demuestran mediante el ejemplo a una o varias familias;
  • trabajan junto con la comunidad
Aplicaciones: 

Las actividades de este enfoque se han utilizado para apoyar a los niños afectados por las guerras, los desastres y los conflictos. En las situaciones de desastres, que pueden afectar a comunidades enteras, con frecuencia se olvidan las necesidades de los niños que se ven eclipsadas por la necesidad urgente de asistencia médica, alimentos y agua, higiene adecuada y formas de contener las enferemedades infecciosas. Sin embargo, los niños pueden ayudar en la provisión de necesidades básicas y, al hacerlo, desempeñan un papel positivo que les permite sobrellevar sus temores y la pérdida que experiementan, al mismo tiempo que les ayuda a desarrollar su propia confianza y autoestima.

Los niños tienen buenas ideas acerca de cómo demostrar y compartir actividades relacionadas con la salud con otros. Los niños de edades comprendidas entre los cuatro y los cinco años han sido involucrados e incitados a compartir ideas y desarrollar actividades útiles para ayudar no sólo a los otros sino a sí mismos.

Fuente: 

Tomado de la públicación Espacio par la Infancia - Número 23, Julio de 2005. Fundación Bernard van Leer.