El rol del programador general (comissioning editor).




Por: Beth Carmona

TVE Rede – Brasil


Básicamente, yo voy a hablar de lo que ha sido mi experiencia, porque no se pueden cerrar criterios que sean de utilidad para todos. Los criterios de televisión, los criterios de programación, para que funcionen, deben estar dentro del contexto de lo que está pasando en el país.


Yo creo que para este tema sería interesante hablar un poquito de que está pasando en este momento en Brasil en materia de TV estatal, TV pública, TV cultural, TV educativa ¿qué es esto? ¿Qué tanto estos temas se aproximan o se separan?


El Brasil tiene una historia un poco distinta de cómo se formó la televisión en Colombia, pero básicamente la TV en Brasil durante sus primeros 25 años fue puramente comercial, como con 5 o 6 canales privados. Las televisiones con carácter educativo empezaron en los inicios de los 70´s con un contenido esencialmente instructivo. La idea era educar con la TV y había en este momento la idea de que la TV no solo ayudaría a la escuela, sino que muchas veces la substituiría. Como Brasil era un país tan grande, con tantas dificultades de educación, había todo un programa de clases en la televisión. Esto originó un movimiento que llevó a la creación de televisiones educativas en todos los estados del país, que actualmente son como 26. Todas estas televisiones eran financiadas por el gobierno de cada estado a excepción de TVE, que era costeada por el gobierno federal.


El tiempo fue pasando y la tecnología cambió, los canales cambiaron y el concepto de educación también: ya se entendía que la TV jamás podría sustituir la escuela, y que ya no era más un lugar para dar clases. El maestro es una figura de suma importancia para la construcción del conocimiento dentro de la educación. Entonces empezó una discusión de cómo los medios audiovisuales podrían contribuir a la discusión de este tema y de esta forma las TV educativas empezaron a ampliar su concepto, de la misma manera en que la educación empezó a variar en su percepción de cómo se educa a un niño y cómo se educa a un joven. Se vio entonces que la educación es una tarea de todos. Por las teorías del constructivismo y las teorías del conocimiento, se dice que la educación está en toda parte, incluso en la TV pero de una manera más informal. La TV puede y debe ser un instrumento muy fuerte para iluminar el pensamiento, atraer la curiosidad, buscar que la gente vaya en busca del pensamiento y la curiosidad después de que la TV le dé un estímulo.


Entonces en este tema, más o menos a finales de los 80 y principios 90, el panorama de la TV en Brasil era de muchos canales. No solamente estaba la TV abierta, sino también la TV paga, y, además, los canales educativos peleando por encontrar su lugar, su momento y su financiación - tema que estuvo latente todo el tiempo. Entonces televisiones como TV Cultura del Estado de Sao Paulo, empezaron todo un trabajo encaminado a ser una televisión pública: de esa manera se introdujo este concepto en Brasil. Como si fuera una TV financiada por le gobierno, pero una TV mucho más dirigida a la sociedad, como si fuera un servicio público al servicio de la educación, al servicio de la cultura, al servicio de la información. En este momento yo tuve la experiencia de trabajar con este grupo, donde empezamos a utilizar el concepto de una programación orientada hacia una televisión más comprometida con la identidad de nuestro pueblo, una TV comprometida con la educación de forma más amplia y también comprometida con la información.


La televisión educativa ya tenía una experiencia con programación de niños desde la experiencia de Plaza Sésamo, que fue una experiencia muy importante en cuanto a que era televisión norteamericana difundida como un modelo en todo el mundo y que permitió entender que los niños en edad preescolar necesitan de orientación más directa y que la televisión podía ayudar en este sentido. TV Cultura fue el canal que desarrolló con los norteamericanos todo el concepto de Plaza Sésamo, y creo que este fue un fenómeno en América Latina y el mundo. A partir de este momento empezamos una continuidad en producción de televisión infantil y juvenil, entendiendo que estos eran espectadores estratégicos para una televisión pública, entendiendo que si nosotros pudiéramos formar a las nuevas generaciones con una mirada más amplia, ofreciendo diversidad, ofreciendo calidad, ofreciendo cantidad, nosotros podríamos cumplir un papel que la TV comercial no estaba cumpliendo. La TV comercial estaba entendiendo que los niños veían la TV apenas entre las 8 y las 10 de la mañana, y después toda la programación estaba dirigida a adultos. Los niños dejaban de existir o estaban durmiendo desde las 10 de la mañana.


En esta experiencia tratamos de crear una franja bien amplia en términos de programación infantil, y esta programación necesitaba, en primer lugar, reflexionar sobre nuestra identidad cultural porque como televisión pública debíamos estar totalmente comprometidos con este tema. Entonces fue cuando nuestro Presidente del momento en TV Cultura, tuvo un encuentro muy fuerte con el presidente de la Federación de las Industrias del Estado de Sao Paulo, un estado muy promisorio industrialmente - razón por la cuál la Federación de Industrias tiene mucho dinero. En este momento se puso una carga de responsabilidad social en manos de los industriales, porque en Brasil empezaba todo un pensamiento enfocado en cómo la sociedad en general y las empresas privadas, deberían estar más comprometidas con el bienestar común, ya que el Estado no alcanzaba a cumplir con todas sus obligaciones en materia de educación, salud, y otros temas.


Empezó la formación de una serie de grupos en torno a esta idea, y en TV Cultura tuvimos la oportunidad de desarrollar tres o cuatro proyectos infantiles, con productores muy competentes, con gente que sabía de escenografía, producción, dirección, psicología, educación, y con ellos se crearon varios proyectos, pero el más exitoso fue El Castillo Ra Tim Bum, que también fue distribuido por toda América Latina. Cuando El Castillo fue emitido por primera vez dentro de un concepto, todo un pensamiento de televisión en donde se ofrecía televisión desde edades preescolares hasta jóvenes, se ofrecían productos variados, se ofrecía animación de todas partes como Europa, se ofrecía ficción de Australia, se ofrecía productos nacionales típicamente hechos en Brasil, y en este momento llegamos a ofrecer seis horas seguidas de Televisión para niños en la tarde y encontramos que tal vez una estrategia interesante sería ofrecer a los niños una televisión de calidad exactamente en el momento en que la televisión comercial emitía telenovelas y noticieros que a los niños no les interesaban. Y funcionó de una forma brillante.


Fue una experiencia en la que llevamos en horario Triple A con 12 puntos de audiencia y con un reconocimiento de la comunidad de que nosotros estábamos utilizando muy bien el dinero público y que esta televisión pública estaba completamente reconocida por su comunidad. Trabajamos muy fuerte con UNICEF y muchas veces hicimos completamente comprometidos el Día del Niño y la Televisión, que es una propuesta nacional que nos hace UNICEF y hasta hoy se hace una vez por año. Es un día entero dedicado a la visión y el pensamiento de los niños y jóvenes, desde el año 97 y hasta hoy se mantiene, y con esto ha logrado el Premio Emmy como mejor programación del mundo para el niño en el Día de UNICEF.


Todo esto se dio de una manera bastante desarrollada. No fue algo que pasó un día y al otro ya estaba. Fue un proceso gradual, donde los periodistas de TV, en cada una de sus áreas específicas, se involucraron en el tema. Entonces hay un programa de debate muy famoso que pasa los lunes en la noche, y durante hora y media de debate llamamos al Ministro de Educación y enfrente de él estaban diferentes tipos de niños de diferentes partes, entrevistando al Ministro, hablando de sus problemas, y fue algo muy interesante. Por ejemplo, el departamento de deportes hizo una serie de reportes sobre los niños en situación especial, como el deporte puede ayudar a niños con ciertas deficiencias, a superar sus propios límites. Esta fue una experiencia interesante donde la televisión pública demostró lo que podría dar a una comunidad, a su público, de manera que estábamos retornando un poco la inversión del estado. Y este tema hasta hoy, es un tema del que se habla muchísimo, porque la situación es distinta, los canales de cable también cambiaron, hay programación ofrecida para niños las 24 horas, hay otro contexto y TV Cultura tuvo que cambiar su mirada, pero aún así los niños y jóvenes cuentan con un espacio reservado en la televisión pública.


Lo importante es ver que en este momento el debate sobre financiación de la televisión pública está más fuerte que nunca porque la TV Cultura está organizada por una fundación de derecho privado, pero al mismo tiempo fue creada con una ley que hace que el gobierno le repase su presupuesto. Pero siempre la televisión educativa, la TVE Brasil – donde yo trabajo actualmente- que es la televisión federal, está supeditada al Ministerio de Comunicación Social, que tiene dos grupos de comunicación fuerte: uno es la RadioBras, que es lo que ustedes están llamando televisión institucional, esta es una TV que va mucho más por los hechos del gobierno, los discursos del Presidente, de los Ministros, lo que pasa en el Senado, etc, y la televisión pública que es la TVE Brasil, mucho más orientada a escuchar la voz de la sociedad, y para ser una organización social. Tenemos un contrato de gestión con el gobierno, de manera tal que le informamos que vamos a hacer y somos avalados por nuestra gestión.


Entonces, la construcción de un modelo de televisión pública, yo creo que está en manos de cada país, porque es necesario saber en qué contexto están y cómo se pueden organizar. Básicamente, yo creo que hay cosas fundamentales que se deben tener en cuenta en esta misión: saber siempre que somos servicio público, así como el agua o el teléfono la televisión debe ser tan necesaria. Tiene que promover la identidad cultural. Tiene que promover la participación de la gente que opine sobre lo que está pasando. Tiene que incrementar el sentido y el espíritu de la ciudadanía. Tiene que ampliar el conocimiento. Tiene que buscar sus públicos estratégicos. Tiene que impulsar la industria audiovisual en general, abriendo también el paso para los productores independientes y sus ideas. Tiene que tener diversidad y tiene que respetar a todas las regiones del país. Y, además, formar gente, formar profesionales, y profesionales más comprometidos con lo que significa el sentido público de la TV. Muchas gracias.


Comentario

Por: Alejandro Jaramillo

Instituto de Estudios en Comunicación y Cultura

Universidad Nacional de Colombia.



Me parece que en la presentación de Beth hay unos puntos clave para nuestra reflexión. Unos de esos puntos viene de la pregunta de ¿por qué estamos preocupados por la infancia y la juventud como audiencias prioritarias? Hay varias respuestas. Yo sólo quiero poner de relieve una y es que como sujetos de derecho, los niños, las niñas y los jóvenes tienen prioridad.


Es importente mirar el proceso por el que la TV brasilera adquiere vocación educativa y de servicio público, protegida y regulada por el Estado; porque a diferencia de Colombia, en Brasil parece estar muy claro para la ciudadanía y el gobierno cuál es la diferencia entre lo público y lo estatal, y cómo se hace lo educativo desde lo público. Ese sería mi primer punto clave.


El segundo, Beth habla de la misión de la televisión en generar curiosidad, desarrollo general, desarrollo cognitivo, en generar identidad. Si uno mira productos como el Castillo Rá Tim Bum, está pegado siempre a la misión que tiene la tele de entretener, pero con calidad y misión educativa. De esta manera me parece que un producto se convierte en un eje de socialización con las otras instancias socializadoras, y así viene un medio a mediar justamente, entre la familia, las instituciones sociales y las educativas, algo que me parece fundamental en el servicio público, porque se convierte en la articulación de las preguntas claves para el desarrollo individual.


Recordaba, con respecto a al calidad y al éxito comercial de los productos de TV Cultura, que hace dos años, en este mismo evento, Teresa Otondo titulaba su presentación sobre TV Cultura La Diferencia que Importa, y es que la diferencia que importa es esa: el servicio público compitiendo con la lógica comercial y haciéndolo bien. Se utiliza bien el dinero público y eso sucede porque en Brasil pasa algo que no pasa en Colombia: hay regulación público-estatal de la televisión, y hay regulación ciudadana de la televisión. Aquí no sabemos muy bien donde está el límite entre lo público y lo estatal, qué es responsabilidad social y por qué a la televisión se le debe exigir responsabilidad social y por eso la regulación también se diluye.


Esta misma semana Francisco Montaña y Yo, hicimos una reunión sobre televisión educativa en otra institución, y alguien preguntaba con bastante desenfado: "¿Por qué nosotros habíamos ido a convencer a los periodistas y a los publicistas de que la televisión tenía que ser educativa? si la TV era un puro negocio". Esa pregunta evidencia parte de lo que estoy diciendo.


Por último, creo que se debe resaltar la figura institucional de TV Cultura, una fundación dedicada a la responsabilidad social, protegida por un decreto, en donde se une lo privado con la responsabilidad social-estatal. Y termino con una pregunta: ¿cómo la programación puede promover la identidad cultural?


B. C.:Yo creo que hasta en un programa infantil se puede tener muy clara la identidad cultural y promoverla desde el mismo, pero también yo creo que el registro cultural de una sociedad ante una cultura es una misión de una televisión cultural como esta. Entonces como saber lo que está pasando en la literatura, el teatro, la música, las artes en general, esta televisión tiene que estar acompañando como un medio audiovisual. Yo recuerdo mucho que la inspiración que me hizo cambiar mi vida profesional fue la inspiración australiana. Australia es un país que tiene una fuerza audiovisual inmensa. Básicamente es porque en cierto momento el gobierno australiano tomó una decisión. Fue una estrategia de gobierno promover e incrementar la identidad del pueblo a través de la industria audiovisual. Esto sucedió destinando fondos a la televisión para niños y al cine hecho para jóvenes. Australia estaba totalmente colonizada por Inglaterra, recibiendo solo productos importados y 20 o 25 años después está exportando productos para todo el mundo, y ahora los niños australianos ya tuvieron la oportunidad de crecer mirándose en el espejo de la TV. Esta es la importancia.