Miembro fundador de la Sociedad Argentina de Periodismo Médico, Médico Oncólogo.
Resumen: 

Este documento, publicado por La Asociación Médica Argentina, plantea el rol del periodismo en el área de la salud, el cual puede afectar o colaborar ampliamente en la prevención de enfermedades, de acuerdo con el conocimiento y el manejo que se dé a la información. Debido a que los medios han ido incrementando en los últimos años la publicación de temas médicos se hace entonces necesaria la especialización de los periodistas en el tema; esto sumado al papel que deben cumplir tanto los medios masivos de difusión como las entidades de salud, deberá constituirse en el pilar sobre el cual deben fundamentarse los planes de prevención en la actualidad.

Textocompleto: 

La comunicación en sus más diversas manifestaciones, constituye el principal medio de interrelación entre los seres humanos. La comunicación personal puede hacerse en forma escrita oral o gestual. Cuando apareció la necesidad de comunicarse masivamente, surgió primero la prensa escrita, y a medida que mejoraron los recursos tecnológicos, le siguieron la radio, la televisión, y actualmente se ha agregado la red mundial de Internet. Curiosamente, los medios de difusión masivos, emplean los mismos métodos de la comunicación personal: la escrita (prensa escrita), la oral (radio), y la gestual (televisión).

Si bien la comunicación, a través de los medios de difusión masiva, puede hacerse con fines muy diversos: educacionales, informativos, publicitarios, recreativos, religiosos, políticos, etc., el objetivo final, en la mayor parte de los casos, es influir en forma directa o indirecta, en la opinión pública.

Respecto a la salud, los medios de difusión masiva, en sus distintas modalidades escrita, radial y televisiva, han ido incrementando en los últimos años la publicación de temas médicos. Este aumento de las notas relacionadas con la salud, se halla íntimamente relacionado con el interés cada vez mas notorio del público, por la temática relacionada con las enfermedades y su prevención.

Por su amplia llegada, los medios de difusión, dependiendo de varios factores, pueden ejercer influencia positiva o negativa sobre la salud de la población. En muchos casos, las noticias médicas trasmitidas adecuadamente, pueden ser beneficiosas para un público que nunca consultaría por temas como la prevención y el diagnóstico temprano de distintas enfermedades. En estos aspectos, los medios pueden tener una mejor llegada que los médicos. Sin embargo, por diversos factores, no siempre ocurre así.

Pese a existir publicaciones orientadas a incrementar los conocimientos, la difusión de todo lo relacionado con la salud como se hace en el momento actual, puede por lo menos, clasificarse como confusa. Y a esta confusión colaboran por un lado los periodistas, y por otro los medios de difusión. Respecto a los periodistas es imprescindible tener en cuenta la idoneidad del responsable de confeccionar la nota.

Al dominio de la técnica periodística, quien se dedica a esta subespecialización debe sumar amplios conocimientos del tema salud. Lamentablemente, quienes participan en la confección de las notas, no siempre conocen el tema que pretenden tratar. Bajo este aspecto podemos clasificar a quienes tratan temas de salud en los medios de difusión en 4 categorías:

  1. Periodistas especializados en temas de salud,
  2. Periodistas sin conocimiento del tema,
  3. Profesionales de la salud con conocimientos periodísticos, y
  4. Profesionales de la salud sin conocimientos periodísticos.

Los que integran el primero y tercer grupo, son, sin lugar a dudas, quienes están habilitados técnicamente para trasmitir adecuadamente al público los temas de salud. Quienes integran el segundo grupo, con su ignorancia sobre el tema, pueden ocasionar consecuencias graves tanto en la salud general, como en la individual. Información errónea sobre las formas de contagio del SIDA; la sugerencia de tratamientos alternativos para el cáncer, son sólo ejemplos del daño que sobre la salud, pueden provocar los medios de difusión.

El cuarto grupo, integrado por los profesionales de la salud carentes del dominio de la técnica periodística, al expresarse con su lenguaje técnico, no entendible para el público en general, puede provocar dos situaciones opuestas: a) que quien reciba la noticia cambie de canal, de emisora radial, o dé vuelta la página del diario por aburrimiento, o b) por el contrario, que interprete en forma equivocada el contenido de la nota con lo cual puede llegarse a provocar el mismo daño que en el caso del segundo grupo.

Los medios masivos de difusión compactados cada vez más como entes monopólicos, se hallan muchas veces, movidos por intereses, que van más allá de lo meramente científicos: léase económicos, políticos, promoción, primicia, etc, emiten notas que disfrazadas de científicas, cumplen en realidad, otros roles.

El peligro de esta situación, pasa por dar una información parcializada, inconclusa, o tergiversada, que, en último instancia, puede perjudicar la salud de la población. Las empresas multimedios, en este terreno, pueden resultar altamente dañinas, por su posibilidad de emitir el tema por todos las vías posibles de difusión. En el otro extremo, los periodistas, dependientes de estos medios, no tienen, muchas veces, otra posibilidad que emitir la nota si quieren conservar su trabajo.

Los periodistas independientes, que participan en espacios de diferentes medios de difusión, pueden ser influenciados por las mismas causas que afectan a los multimedios. El aporte económico, la obtención de la primicia y la exclusividad, constituyen las causas principales de la deformación de las noticias. En otros casos existen medios o periodistas independientes que por pretender estar siempre en la última novedad, reproducen como propias noticias de otros, sin valorar la veracidad de lo emitido transformándose en los que en otra época se hubieran llamado "idiotas útiles".

Cuando el periodismo para la salud opta por esta faz comercial, sin importarle la salud de sus semejantes, termina resultando un arma peligrosa para quien la toma, alterando además fuertemente, la relación médico paciente publicidades encubiertas, difusión de prácticas ilegales de la medicina, y lenguaje críptico, indescifrable para el público general, constituyen las principales resultantes de esta práctica periodística deformada.

Sin embargo ¿puede atribuirse sólo a los periodistas y a los medios la nota mal intencionada? Rotundamente no. Existen entidades, que deberían hacer cumplir las reglamentaciones vigentes, pero que no ejercen su derecho, permitiendo que las incorrecciones, se difundan libremente, sin ningún tipo de sanción. De acuerdo a lo expresado ¿tiene algún rol el periodismo en salud? Sin lugar a dudas, la respuesta es afirmativa y relacionada con la incorporación del periodismo al equipo de salud, para la difusión de los distintos aspectos de la prevención de las enfermedades.

En este contexto, sólo muy pocos concurren al médico estando sanos, para adquirir conocimientos en el áreas. Y allí, por su gran llegada, los medios resultan claves en esta actividad. Patologías como las infecciosas, las cardiopatías, las enfermedades vasculares, y el cáncer, pueden ser prevenidas si el público conoce cómo hacerlo. Este vacío en el área de la salud, debe ser ocupado por el periodismo que enseñará, cada una de los prevenciones. Por lo tanto el rol, del periodismo es enseñar a la población a cuidarse, a prevenir la aparición de enfermedades, a vacunarse, a alimentarse correctamente, a evitar el tabaquismo, etc.

Con la integración de periodismo al equipo de salud, se reducirán los riesgos de padecer enfermedades y el ahorro así obtenido, permitirá invertir en las áreas de salud más críticas. En resumen, el periodismo en áreas de salud, puede resultar muy dañino o colaborar ampliamente en la prevención de enfermedades. La honorabilidad del profesional periodista, sus conocimientos, y un medio interesado en la salud de la población, constituyen los pilares en los que debe basarse los planes de prevención. A ello debe sumarse la veracidad de la noticia, la incorporación de un profesional de la salud para el asesoramiento de temas puntuales en esta área, y el chequeo adecuado de las fuentes de donde provienen las noticias que se difunden.

Fuente: 

Tomado de la página web de la Asociación Médica Argentina.