La evaluación de procesos de diálogo comparte muchas de las mismas preocupaciones asociadas a otros procesos de evaluación. Una de ellas es lograr moverse de un énfasis principalmente en la evaluación de la rendición de cuentas, hacia una mayor atención en el aprendizaje y la adaptación.
Elementos: 

En lo que respecta a evaluar cualquier proceso que intente abordar conflictos, no se debe subestimar la complejidad y los retos de la evaluación de los procesos de diálogo. Al reflexionar en torno a la evaluación del diálogo es importante definir con claridad:

 

  • Lo que será evaluado.
  • Decidir cómo incorporar la retroalimentación al sistema de diálogo.
  • Decidir cómo involucrar a las partes interesadas.
  • Desarrollar indicadores cualitativos y cuantitativos.
  • Equilibrar una orientación hacia el aprendizaje con una orientación hacia resultados.
  • Identificar los elementos esenciales y pasos básicos para la evaluación de diálogos.
  • Diseñar las herramientas adecuadas para evaluar los diálogos.

 

Cada uno de estos aspectos comparte retos y respuestas de la práctica de evaluación en general, y presenta otros en particular para los procesos de diálogo.

 

Condiciones necesarias para el diálogo generativo:

 

  • Construir un contenedor / infraestructura lo suficientemente fuerte como para aguantar las energías que transforman: institucionales, físicas, psicosociales.
  • Convocar a un equipo que sea un microcosmos estratégico del sistema social: es un requisito contar con diversidad para el aprendizaje y la influencia.
  • Sumergirse en la complejidad de la realidad actual: directamente, experiencias compartidas mediante Jornadas de Aprendizaje.
  • Ocuparse de la condición interior de los que intervienen: cambio sistémico de adentro hacia fuera.

 

Algunos ingredientes básicos de la cultura democrática -

 

 

  • La capacidad de resolver conflictos pacíficamente.
  • La capacidad de manejar cooperación y competencia entre los partidos políticos.
  • La capacidad de desarrollar una agenda inclusiva para la acción.
  • La capacidad de participación ciudadana.

 

Aportes del diálogo a la cultura democrática -

 

  • Generación de actitudes, habilidades, prácticas y experiencias que dan como resultado una capacidad social para la democracia
  • Modelos mentales re-enmarcados, una mejor comprensión compartida de la realidad.
  • Aumento de confianza.
  • Regeneración de energía y compromiso, visión y esperanza.
  • Acción e impulso renovados.

Aplicaciones: 

Tradicionalmente, los equipos de proyecto han mantenido una clara separación entre el monitoreo –una actividad del equipo realizada como un proceso continuo que se enfoca principalmente en la recolección de datos–, y la evaluación –una actividad limitada en el tiempo que se enfoca en el análisis y la extracción de conclusiones de los datos, llevada a cabo por consultores externos generalmente después de que el proceso ha concluido–. A medida que ha ido avanzando este movimiento hacia el aprendizaje y la adaptación, dichas distinciones se están volviendo mucho menos claras.

 

El monitoreo y la evaluación proporcionan los insumos necesarios para el aprendizaje y la adaptación, tanto durante el proceso de diálogo como a un plazo mayor, como la base para mejorar la práctica del diálogo y contribuir al conocimiento de proceso. Constituyen también la base para la rendición de cuentas para las instituciones que proporcionan recursos para el diálogo, quienes tienen un interés legítimo y adecuado en entender cómo y qué tan bien sus inversiones están cumpliendo sus metas y logrando el impacto deseado.