Patricia Arriaga realizó sus estudios profesionales en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Iberoamericana y de Doctorado en Economía en Nueva York. Inició su trayectoria en televisión con Plaza Sésamo y en 1992 se incorporó a Canal Once como Directora de Imagen. En 1995 conformó y creó para Canal Once la barra infantil  de televisión Once Niños. Patricia fue creadora y productora de las series Bizbirije, Mi gran amigo, Camino a casa I,  El diván de Valentina, Rock en contacto y DeC. Sus producciones se han hecho acreedoras a más de 45 premios nacionales e internacionales, entre ellos el Premio Internacional de Televisión para la Juventud otorgado por el Consejo de Europa, la Comunidad Europea y la UNESCO. 

 

En 2004, como productora independiente, Patricia Arriaga fundó Nao Kids, una empresa especializada en comunicación para niños donde ha desarrollado series de televisión para niños, como Cuentos de Pelos y Fandango;  la página web del IFE para niños; y  Misión Cumplida, un largometraje  para niños en coproducción con Disney Latinoamérica.  Nao Kids ha proporcionado varias asesorías y consultorías a distintas empresas e instituciones públicas y privadas como La Comisión para las Celebraciones del Bicentenario en la Ciudad de México,  ConMéxico, Aquaplanet, entre otros.   

 

En 2005 escribió y dirigió su primer largometraje La Última Mirada, ganadora de varios premios internacionales y en 2007 regresó a Canal Once como Directora de Producción y Adquisiciones Extranjeras, además de continuar con su trabajo como productora y consultora independiente.

Resumen: 

La Muestra Iberoamericana de Televisión Infantil fue organizada por la Comisión Nacional de Televisión y los canales regionales de televisión de Colombia durante los días 11 y 12 de junio de 2009 en Bogotá, Colombia, con el apoyo de La Iniciativa de Comunicación en los procesos de gestión de conocimiento y convocatoria.

En el marco del evento se  desarrolló la Conferencia magistral: "Definiendo audiencias y programación infantil, cómo armar franjas infantiles exitosas". Esta actividad estuvo centrada en los temas: ¿Cómo se programa para los niños? ¿Cuáles han sido las experiencias exitosas en franjas infantiles latinoamericanas? ¿Cuáles son las fronteras por edad, gustos e intereses? y ¿Cómo mantener cautivas a las audiencias infantiles?. Durante la conferencia Patricia Arriaga Jordán habló sobre su experiencia en producción de televisión para niños.  Enfatizó en la investigación y capacitación para conocer realmente a los niños y saber cuál es la televisión que ellos quieren ver. 

Textocompleto: 

Me voy a referir al caso de México, no conozco  las particularidades directamente con los medios que están aquí en tanto se refiere a las franjas y a los niños. Las buenas noticias son los años que hemos hecho el esfuerzo de mejorar la televisión para niños en América latina y hemos sido un grupo de varias personas que nos hemos comprometido con el tema.  Se ha logrado cambiar la calidad de la televisión.

 

Lo que yo vi ayer aquí es realmente impresionante.  Hay programas conmovedores, bien hechos, con humor.  Me reí, me divertí y si yo me río y me divierto quiero pensar que los niños también se pueden reír y divertir.  En muchos otros países hay también avances significativos como es el caso de Chile, desafortunadamente no es el caso de México.  En México que llevaba la delantera hace algunos años en televisión infantil el tema se ha quedado retrasado.  La situación mexicana es muy compleja.  Tenemos dos grandes cadenas, una de ellas -Televisa- es un monopolio mexicano que tiene el canal para niños más antiguo del mundo, desde 1957, dedicado a las caricaturas. Se llegó a producir “Plaza Sésamo” en Televisa, se le conoce como ícono mexicano.  Por ejemplo aquí me doy cuenta que se me reconoce por haber estado en “Plaza Sésamo”, lo cual me da mucho gusto, pero fue una de la primeras temporadas. Muchos de los que están aquí crecieron con “Plaza Sésamo” que conocí hace muchísimos años. 

 

Toda la programación está adquirida, todo suelen ser caricaturas; los niños de México ven las caricaturas de Televisión Azteca que prácticamente ha abandonado la televisión de niños ante muchos fracasos que no pudo realmente sacar adelante. Ha abandonado la televisión para niños, ha abandonado el papel de la publicidad para niños en manos de Televisa. En el caso de Canal 11, la televisora pública, por mucho tiempo tuvo el liderazgo en televisión para niños en el país llegando a producir en algunos momentos hasta el 50% de la televisión para niños que se hace en México.  Todavía nos cuesta trabajo hablar de otra manera pero Canal 11 sufre la baja de niños, se ha desplomado y se ha desplomado por algo que sufre el mayor número de televisoras del mundo. 

 

La televisión para niños en mi país está en manos de Televisa que no se habla con productores externos, que no hace más producciones.  Hace  unos años hizo una telenovela infantil y dejó de producirla por una razón muy sencilla ¿para qué invertir dinero en los niños que iban a ver una telenovela infantil que no iban a ver los papás? Los niños están felices viendo las telenovelas de adultos, entonces el tema de las telenovelas infantiles se elimina del país.  TV Azteca no produce más para niños y la única instancia productora a nivel nacional que queda es Canal 11.

 

Estoy por cerrar una película muy grande con Disney y a las audiciones con ellos me invitaron a Matel, porque ellos quieren saber qué se puede hacer con la película.  Cuando yo llegué a Matel que es en una zona muy elegante de México, me recibió la Gerente de Ventas y me llevó a recorrer la sala preescolar, la sala de niños y la sala de niñas.  Empezamos por la sala de niños, era una sala casi tan grande como este espacio con bancas en el centro, toda de azul, con unos páneles perfectamente diseñados, con luz directa donde está cada uno de los juguetes perfectamente presentados y con charolas que están iluminadas y que uno dice: y cuál es el producto Max Steel? Charola 28 por favor. Llega la charola 28, uno puede observar el producto y se retira la charola 28. Así se hace con Max Steel, con Match Box, Pictionary y todos los juguetes de la compañía.  Y la Gerencia de Ventas de Mattel tiene vendedores que conocen su producto, conocen lo que compran los niños y conocen cómo va a funcionar.

 

Luego pasé a la sala de las niñas.  Absolutamente rosa, absolutamente cursi, llena de Barbies.  El sueño de cualquier niña, esa era la sala de las niñas.  También  tuve que ver muchos de sus modelos y yo estando ahí pensaba: si yo fuera una niña de 7 años quién quisiera que fueran mis amigas, ustedes o Matel? Matel sin lugar a dudas porque tendría la charola 28, la barbie, la otra charola, lo que a mí me gusta.  Esta fuerza de ventas es un sueño, trabajan con los niños de una manera muy cercana, conocen realmente a los niños y saben lo que los niños quieren.  Hacen los productos para los niños y nos convencen de que esos productos son exactamente lo que los niños quieren y ellos los piden. Quiero la muñeca tal.. y no existe duda que la otra del mercado está mas barata.  No! quiero la muñeca de la caja, hasta que los papás acceden.

 

Aquí lo he escuchado en la conferencias, en las conversaciones que hemos tenido hay un punto que siempre se nos olvida y que es muy importante y que anterior a cualquier programa de televisión que nosotros hagamos se debe pensar ¿cuál es la mirada que tenemos nosotros sobre los niños? ¿Dónde están los niños de  nuestra sociedad? En la sociedad mexicana los niños no existen, en México los niños están para mandarlos a la escuela un poquito -porque los niños van de 8:30 a 12:30 del día, nada más 4 horas-  porque no se nos vayan a cansar, si pueden comer papas refritas ya no importa -México es el segundo país con índices de obesidad de los niños en el mundo después de Estados Unidos, en tercer lugar Francia-.  Hay que vacunarlos en la capilla de vacunación y después no hay que hacer realmente nada con ellos hasta que tengan 18 años que es cuando votan.

 

Entonces esa mirada sobre los niños obviamente tiene que ver con el tipo de televisión que se hace para ellos, el tipo de propuestas que hay para ellos.  Y quiénes son los que están detrás de las pruebas que se hacen para los niños? Aquí les voy a dar una serie de datos para que entendamos una cosa los que hacemos televisión para ellos.  Realmente quienes deciden lo que ven o lo que no ven son los niños.  Alguien decía ayer que los productores somos vanidosos.  Sí somos vanidosos pero no somos vanidosos en términos de lo que se hace para niños, uno antes de las producciones está haciendo lo mejor para el presupuesto, que puede ser rápido bueno o barato pero las tres juntas no.  Escoge dos: puede ser rápido y bueno pero no barato; puede ser barato y rápido pero bueno no. De manera que esta visión que se tiene de los niños es lo que va a determinar cómo se a va a trabajar con ellos.

 

Voy a dar una serie de datos sobre los niños mexicanos: a los 6 meses el 100% de los bebés deciden si les gusta o no un alimento nuevo, eso es relativo de los bebés mexicanos, si no les gusta sería imposible para el 100% de la mamás obligarlos a comer.  A los 5 años el 89% de los niños y las niñas toman decisiones sobre su fiesta de cumpleaños, a los 7 el 74% de los niños decide qué película quiere ver, a los 8 el 47% influye en la compra de comida en el hogar, a los 10 el 86% de los niños elige su ropa y a los 13 se convierten en los asesores de sus padres en la feria de  computadoras y celulares. 

 

El 95 % de los niños mayores de 8 años decide qué programa de televisión quiere ver, a pesar de que el 90% de los padres mexicanos debiera preocuparse por los programas que ve su hijo en la televisión, pero sólo el 15% sabe lo que necesita.  Esto no quiere decir que lo controle, solamente sabe lo que quieren sus hijos siempre y cuando tengan menos de 13 años, porque partir de los 13 años los papás no saben lo que necesita o no le importa lo que necesita, ven sus hijos lo que quieren ver desde que estén en su casa y estén seguros. Ahora, qué es lo que pasa con estos niños que deciden lo que ven?, qué pasa con lo que nosotros hacemos? lo van a ver o no lo van a ver? porque no es cuestión de lo que los productores decidamos sino que ellos tienen el control.

 

Los niños tienen una agenda terriblemente complicada.  Imagínense, tienen que ir a la escuela, tienen que arreglar su cuarto, tienen que hacer la tarea, tienen que jugar, tiene que bajar cosas de Internet, tienen que ver un programa en un canal pero al rato están en otro canal que les gusta y luego hay uno que no les gusta, y es el momento de salir un ratito a jugar.  Luego regresan, tienen que hacerle mandados a la mamá y luego ayudar a la abuelita o cuidar a los hermanitos y luego bañarse y luego lavarse los dientes y luego irse a dormir y luego terminar la tarea que no hayan terminado.  Es una agenda muy compleja y ellos saben perfectamente en qué canal y a qué hora es el programa que les gusta.  No hay manera de que los engañemos, ellos conocen la parrilla y van cambiando según el programa que les guste.  Una cosa son los niños que imaginamos y otra cosa son los niños de verdad.

 

Hasta 1990 todavía se era niño a los 12 años.  En el año 2000 hasta los 11 años.  Hoy se es niño hasta los 10 y de los 10 a los 14 los llamamos twins. Todavía no sabemos bien quienes son esos twins, es una cosa muy compleja porque un niño de 13 años puede ver un programa preescolar y un programa para adultos, eso es el twin, se mueve en una manía rara. 

 

Otro punto en nuestro "reality check" es que la televisión va dirigida a un niño urbano de clase  media -estoy hablando de la televisión abierta- . Dónde está el niño en la televisión mexicana? En ningún lado, no existe para la televisión mexicana.  Dónde están los niños mestizos en la televisión mexicana?  En ningún lado, son rubios.  Durante muchos años todos eran bonitos en la televisión mexicana, además en un país donde quien sale en la  televisión es importante y quien no sale en la televisión no es importante.

 

La otra cosa que tenemos que entender es que el modelo de televisión que prima en América Latina en general es el modelo de televisión americano.  Hay dos modelos según como se instaló la televisión en el mundo: el modelo americano que está bien cerca de la radio y está basado en la publicidad; y por otro lado el modelo europeo, el de televisión pública, donde era producción financiada por un gobierno, que no financiaba la publicidad, que tenía una función claramente política mas no una función económica.

 

En América la función de la televisión empezó de forma económica por que viene de ese modelo de televisión americano que está financiado por la publicidad, que trabajan para que nosotros compremos y nos meten programas para que nos vayamos a distraer.  Hacen programas para atraer nuestra atención, para que haya mucho rating, para que las televisoras vendan su tiempo mucho más caro de ser posible. Este es el  modelo con el que venimos y con ese modelo competimos.

 

Cuando yo escucho mi corazón y mis buenas intenciones digo: este proyecto para afuera, esto no puede convivir con esta televisión porque hay un pacto tácito con nuestros televidentes en América Latina.  El pacto es: yo me siento y tu me entretienes, este es el pacto que hay con la televisión. Un sector muy pequeño -el 5 %- quiere ver  documentales, quiere contenido y quieren otras cosas; el 95% del público mexicano dice “por favor entreténgame, por favor hágame sentir cosas y por favor cuénteme historias que para eso es la televisión.  Yo no quiero llegar de mi trabajo a las 9 de la noche para ver que me estén diciendo que la altura de Ciudad de México de 2400 es mayor a la de Bogotá o menor que la de nosotros, por que no quiero.  Quiero que me muestre historias, quiero gente bonita, quiero que se sea sensacional, quiero cosas maravillosas, quiero un chico súper guapo".  

 

Uno tiene que hacer el esfuerzo de cambiar, uno tiene unos valores, de eso se trata.  Pero cuando el televidente se sienta eso es lo que espera y cuando el niño se sienta eso es lo que espera porque la televisión no vive aislada, está metida en los hogares.  En el caso de México muchos hogares siguen siendo de un sólo televisor en la casa, entonces ¿que es lo que el niño ve? el niño ve que sus papás llegan y qué hacen, se sientan a que los entretengan.  Por qué vamos a suponer que nuestros niños van a consumir la televisión de otra manera, la van a consumir igual a lo que se ve en la casa.  La televisión va tener una función en la vida de los niños que la familia determine.  Cualquier niño prefiere ver un programa aburrido para adultos con su papá que ver un programa para él mismo -en el caso de mi hijo- porque los niños quieren la compañía, porque los niños quieren la familia, porque la televisión está vinculada a esa familia.  En México la televisión se enciende a las 7 de la mañana y sigue encendida horas porque las amas de casa mientras lavan, mientras limpian ven programas de televisión en la mañana, ven en la tarde y en la noche. 

 

Prevalece la jerarquía  familiar de que el hermano mayor es el que tiene el control como modelo del mayor, y luego cuando llega el papá todo el mundo ve fútbol o lo que tenga que ver el papá.  Entonces la mala noticia que les tengo que dar es que los niños ven nuestros bellísimos programas.  En Canal 11 se compran programas de todo el mundo, se compra una producción que es lo que ha sucedido en general en el mundo.

 

Es que los niños de más de 8 años no ven programas para niños. Una niña de 12 va a ver Sex and the City y va a usar atuendos, va a bajar en Internet, van a sacarlas a pasear y hablan como si estuvieran en Sex and the City y juegan a Sex and The City cuando tienen 12 años.  Se apropian del contenido, lo hacen suyo y se mueven de esa manera.  Los niños quieren temas en los que matan como 24 y Lost.  Les encanta, eso es lo que ellos ven y a los adultos le pareció la mejor idea del mundo hacer programas como “Bailando por un Sueño” que tiene un altísimo rating de niños. Otros que tienen alto rating de los niños son los noticiarios que muestran toda la problemática como narcotráfico, decapitados, políticos corruptos, policías corruptos, líderes corruptos, corruptos todos, violentos todos y eso terrible lo ven los niños.

 

En una entrevista me preguntaron de Los Power Rangers y dije que yo nunca colocaría ese programa en un canal para niños. Nos preocupamos por la violencia que hay en los canales de televisión para niños y no nos preocupamos por los noticiarios que ven los niños y cuando le dejamos ver el noticiero les explicamos? Cómo les decimos por qué están presentes los mismos de siempre?.  Nadie les explica nada del aborto, del abuso sexual, nadie les está hablando a ellos en esta televisión.

 

Y regresamos a Matel.  Me han preguntado muchas veces sobre el éxito de “Plaza Sésamo”.  Poder hacer una televisión para niños que queremos hacer es entender esta realidad donde los niños son como son, qué es lo que los niños piden, que los niños están presentes en todo, que quieren participar y qué se está haciendo en los programas para adultos.  Esto nos viene a cuestionar qué hay en los programas para adultos, qué están viendo los niños.

 

Y los personajes de Pokemon, pregúnteles qué poderes tienen.  Yo sé que no sólo los niños de 7 años, todos saben de los personajes de Pokemon, se meten a la página, meten la tarjeta, intercambian láminas, etc. Los niños son complejos.  Cuál es el problema para relacionarnos de esta manera con los niños reales, los de verdad que están afuera, que quieren sentarse a que los entretengan.  Para que funcione el programa, lo primero es pensar en nuestra propia nostalgia de la niñez.  Olvídenla, no funciona para un programa de televisión. 

 

Quiero hablar del hombre que tiene nostalgia de su niñez porque esta es una etapa muy difícil, pasar a secundaria es una cosa terrible, que se te caiga un diente, porque que te gusta la de al lado, porque te gusta tu amigo pero en realidad te da pena que él sepa que te gusta.. todo ese enredo que viven los niños.  Porque tenemos un gravísimo problema, que todos fuimos niños.  Es como si yo hubiera sido ingeniera y hubiera querido construir edificios y yo no sé nada, y eso no quiere decir que por haber sido niños sabemos de los niños.

 

¿Una niña de 10 años qué tiene que ver conmigo cuando tenía 10 años? absolutamente nada. También tenemos que controlar el maestro que todos llevamos dentro, todos llevamos adentro un maestro que nos dice las cosas: “eso está muy mal”, “eso no se debe hacer”, etc.  Tenemos que cambiar la manera en que nos relacionamos con ellos, lo principal es no idealizarlos. En América Latina seguimos pensando en el niño del siglo XIX que es puro y no lo son.  Los niños son reales y la visión que tienen de la televisión no es la misma.

 

Los latinoamericanos hemos tenido el ejemplo de Holanda y Alemania, este modelo de televisión que nos gusta a los latinos es un modelo de televisión que ve a los niños como son, que les habla de la realidad.  Eso es lo que nosotros sentimos que hay que hacer, porque en la propuesta que ha existido para niños en televisión todo es glamour, productos light y no hay contenidos. 

 

Cómo vamos a dar contenido a una televisión que tenga realmente una mirada sobre los niños de hoy, que realmente se comunique con ellos y que además hable de las cosas que a ellos les interesa?, qué es lo que tenemos que hacer?, que es lo que nos falta?.  No nos falta buena voluntad, eso nos sobra.  No nos falta corazón, eso nos sobra.  No nos falta un técnico interés hacia los niños, todo eso lo tenemos.  Nos falta es la investigación.  Lo que hace Matel para tener esos productos es investigar, vuelven y regresan, sacan un producto y lo prueban, escuchan a los niños, lo vuelven a probar, miran cómo lo va a usar el niño, ven cómo lo usa para poder hacer sus comerciales.  Esta investigación con los niños nos hace falta. ¿Dónde está la televisión que hable de las cosas que les interesa, de las cosas que les preocupa?

 

Yo estoy en un proyecto que está estructurado con una maestría y logramos hacer un programa para niños.  Les garantizo que arrasamos con esas reglas de estructuración y ese drama, cómo meter lo que quieren, conservación de especies, orgullo, obesidad, valores, identidad cultural, todas esas cosas que les preocupan pueden estar ahí pero tenemos que saber estructurar con las reglas que lo niños conocen perfectamente, porque ven horas y horas de televisión. 

 

Tenemos toda una maquinara de marketing, no más vean el empaque para niños, están perfectamente empacados, los colores, todo está diseñado; vean los empaques que tienen los colores, la calidad que tienen los videojuegos.  Nuestros niños son grandes conocedores de la cultura audiovisual mucho más de lo que imaginamos.  Producimos  todos los formatos y todos los géneros para niños, lo que los niños desean.  Los niños quieren realities, quieren espiar al vecino, quieren ganar, quieren perder, quieren sentirse, quieren demostrar, es lo que están buscando. Tenemos que ver la televisión para adultos, algo están mirando ellos ahí que no les estamos dando.  Esto está pasando en el mundo, los niños se están yendo a la televisión de adultos y no tenemos cómo regresarlos.

 

Tenemos que capacitarnos, creo que estamos en muy buen camino pero no es suficiente.  Necesitamos cambiar la manera en que miramos a los niños, tenemos que conocerlos. El secreto de Plaza Sésamo fue primero conocer a los niños y segundo, entender el entorno competitivo.  Yo puedo tener el  programa más precioso pero voy en contra del nuevo Spiderman, contra la película del otro canal de acción increíble que le prohibieron sus papás pero miran al final.  Ese es el entorno competitivo.  Tenemos que ser claros en lo que les tenemos que comunicar, no debemos decir tantas cosas porque que nos hacemos bolas.  Tenemos que hablar de ser niños, de la identidad cultural y hay que ser incluyentes.  Debemos poner el mejor talento creativo al servicio de los niños, escritores, creativos, músicos, y capacitarnos  e investigar lo suficiente.  Volvernos a capacitar, volver a investigar, eso hizo “Plaza Sésamo” y funcionó. 

 

Un niño de México sale de la escuela a las 12:30 y son muchas horas disponibles para nosotros.  Somos millonarios en tiempo, son horas que nosotros tenemos para ayudar a los niños a aprender a crecer, para que comprendan mejor el mundo, a sí mismos, que comprendan el lugar que ocupan en él. Para descubrir, para pensar, para soñar, para ser niños, con lo que les preocupa a los niños de hoy hagamos la televisión que los niños quieren.  Debemos ayudarles a hacer su televisión y no nuestra televisión.

Fuente: 

I Muestra Iberoamericana de Televisión Infantil 2009. Comisión Nacional de Televisión de Colombia. 11 y 12 de junio de 2009. Bogotá, Colombia.