Construcción de identidades sociales en contextos transnacionales: el caso de la frontera entre México y los Estados Unidos.




Por Pablo Vila.

Profesor asistente de Sociología en la División of Social and Policy Sciences, University of Texas-San Antonio, 6900 North Loop 1604 West, San Antonio, TX 78249, USA. Vila ha realizado investigaciones en Argentina, México y los Estados Unidos, y ha publicado diversos artículos sobre temas de cultura e identidad. Su proximo libro se titula Crossing Borders. Reinforcing Borders.


En Septiembre de 1993, en vísperas de la aprobación del Tratado de Libre Comercio con los EE.UU. la patrulla fronteriza de la ciudad de El Paso (al mando de un nativo de la zona,Silvestre Reyes), implementó una nueva estrategia para detener el flujo de inmigrantes indocumentados.Lanueva táctica, denominada "Operación Bloqueo", concitó un casi unánime apoyo de parte de los paseños, tanto de aquellos de origen anglosajón como de aquellos otros de ascendenciamexicana, y diversas encuestas indicaron que entre un 80% y un 90% de los habitantes de la ciudad apoyaron tal medida (cabe aquí recordar que 70% de la población de El Paso es de ascendencia mexicana, y la mayor parte de la misma arribó a la frontera en los últimos veinte años).1 Este abrumador apoyo a la patrulla fronteriza no parece ser un episodio aislado. Una encuesta realizada por El Paso Times el 2 de abril de 1995 reveló que un 62% de la población paseña apoyaría un tipo de medida anti-inmigratoria similar a la Proposición 187 en California (Vila, en prensa).


A su vez, en abril de 1996, cuando la mayoría de las ciudades de los Estados Unidos con alta población mexicana organizaban multitudinarias manifestaciones para protestar el apaleamiento de dos inmigrantes indocumentados en Riverside, en El Paso no sólo no hubo protesta alguna, sino que en la misma semana los paseños eligieron a Silvestre Reyes (el jefe de la Patrulla Fronteriza e inventor de la Operación Bloqueo) como su representante demócrata para las elecciones congresionales. Reyes basó toda su campaña en su condición de héroe de la ciudad, ya que fue él quien se atribuyo el haber detenido, de una vez y para siempre, la inmigración indocumentada de mexicanos. En las elecciones nacionales del 5 de noviembre Reyes le ganó a su oponente republicano, Rick Ledesma, recibiendo el 70% del total de votos, un 15% más de los votos que recibió Clinton para presidente (Vila, en prensa). No sólo la operación fue muy popular entre los paseños, sino que provocó la aparición pública de un profundo resentimiento entre mexicanos y méxico-americanos, donde no fue poco común que muchos méxico-americanos acusaran a los primeros de ser la causa de casi todos los problemas sociales que azotan a El Paso: crimen, drogas, desempleo, fraudes en el sistema de asistencia social, etc.


Esta reacción suscitó una sorpresa generalizada en la comunidad académica dedicada al estudio de fronteras en los Estados Unidos, ya que la misma venía trabajando con la idea del "cruzador de fronteras" (border crosser) como epítome del actor social fronterizo (Anzaldúa 1987, Rosaldo 1989, Calderón y Saldívar 1991, Martínez 1994, Vélez-Ibáñez 1996, etc.), donde las actitudes y comportamientos de los "reforzadores de fronteras" paseños no tenían demasiada cabida. No obstante la sorpresa generalizada por la reacción de los paseños, tanto la Operación Bloqueo como los otros episodios antes mencionados, sólo confirmaron los resultados más importantes de la investigación que vengo realizando en el área desde 1991: en el proceso de construcción de los Otros (parte fundamental en la identificación de uno mismo), muchos méxicoamericanos construyen su identidad no sólo en relación a los anglos,2 sino también en relación a los mexicanos que viven allende la frontera. Así, el apoyo obtenido por la patrulla fronteriza puede ser atribuido al hecho de que la agencia comenzó a hacer físicamente lo que muchos méxicoamericanos ya venían haciendo simbólicamente, es decir, separarse de los ciudadanos mexicanos para construir una identidad de mexicanos en los Estados Unidos. A su vez, en el lado mexicano de la frontera, la Operación Bloqueo (y el apoyo por ella logrado de parte de los méxicoamericanos), sólo pareció confirmar lo que muchos juarenses ya pensaban acerca de los primeros (un sentimiento bien resumido por el rótulo "pocho"): los méxico-americanos supuestamente son traidores a su propia "raza", ya que rechazan su herencia cultural para formar parte de la sociedad americana (Vila, en prensa).


Este capítulo busca desentrañar el intrincado proceso de construcción de las identidades sociales en un punto muy particular de la frontera entre los EE.UU. y México, Ciudad Juárez-El Paso. Se trata de un proceso complejo, donde las culturas que se encuentran no son ni homogéneas ni esenciales, al tiempo que las identidades que se construyen son múltiples y contradictorias. El capítulo tratará más exhaustivamente el proceso de construcción identitaria de los mexicanos a ambos lados de la frontera, ya que fueron precisamente estos los que la literatura de frontera americana había convertido en epítomes de la metáfora del "border crossing". En el caso de los Anglos (o Americanos, como se les conoce en la frontera), sólo se harán menciones muy generales acerca de su proceso de construcción identitaria. Obviamente sería muy interesante (pero motivo de otro trabajo) hacer un estudio exhaustivo de las diversas maneras en que los diferentes "Americanos" de la frontera (anglosajones, alemanes, irlandeses, judíos, etc.) construyen a sus respectivos "Otros".


Contexto histórico y social .

Hasta 1848 Ciudad Juárez y El Paso eran una misma ciudad, llamada El Paso del Norte. Cuando el Tratado de Guadalupe Hidalgo las dividió, luego de la guerra entre México y los Estados Unidos, las relaciones sociales y económicas entre ambas ciudades no se dividieron de la mismamedida. Esto ocurrió, entre otras razones, porque el aislamiento que caracteriza a la zona (donde otras ciudades importantes se hallan a más de quinientos kilómetros de distancia) hacía imperativa tal integración. La estrecha relación entre ambas ciudades se intensificó durante lasprimeras décadas de este siglo, y los años de la prohibición en los Estados Unidos no sólo iniciaron una importante industria turística en Juárez, sino que también permitieron la formación de una nueva burguesía que creció al compás de su relación con "el otro lado": "El contrabando debebidas alcohólicas desde fábricas instaladas en la frontera mexicana, favoreció la acumulación primaria de algunos mexicanos que luego se convirtieron en prominentes impulsores del desarrollo o políticos" (Lau 1986, p. 11).


No sólo esta nueva burguesía estableció una fuerte relación económica con los Estados Unidos en general y con El Paso en particular, sino que toda la ciudad está, de alguna u otra manera, estrechamente ligada al "otro lado", porque una gran parte del ingreso personal de los juarenses(cerca del 50% según algunas estimaciones) es generado, directa o indirectamente, por la presencia de la economía americana.


Sin duda el centro de la actividad económica de la región lo constituye la ciudad de El Paso con sus 515,342 habitantes (Lorey 1993, p. 49), cuya economía constituye más de la mitad del total de la región (8.6 billones de dólares). A su vez, la economía de El Paso está altamente influenciadapor el boom de la industria ensambladora (maquiladoras) en el norte de México, y funciona como el centro de servicios de la zona. Debido a la fuerte relación que liga esta ciudad a Juárez, no es sorprendente encontrar que el comercio minorista es una de las actividades más importantes de El Paso, donde cerca del 40% de las transacciones económicas pueden ser atribuidas a la presencia de clientes mexicanos en los negocios paseños.


Por su parte, Ciudad Juárez, una ciudad de 789.522 habitantes según el censo de 1990, es un caso muy especial en la frontera. En primer lugar, porque su población es mucho más homogénea que la de otras ciudades fronterizas importantes del lado mexicano. Por un lado, el componentemigrante de la misma es muy diferente al que caracteriza a las otras ciudades principales de la frontera. Así, si en Tijuana más del 58% de la población nació fuera del estado de Baja California, en Ciudad Juárez sólo el 34% de la población nació fuera del estado de Chihuahua (Lorey 1993, p. 51). Además, la gente que no viene de Chihuahua y que decide migrar a Juárez proviene en su mayoría de los estados norteños que rodean a Chihuahua: Durango, Zacatecas y Coahuila. Ciudad Juárez aparece como una ciudad fronteriza muy particular en otros aspectos también.


Donde Ciudad Juárez/El Paso aparecen como completamente distintas en relación a Tijuana/San Diego es, por ejemplo, en el tipo de migrante mexicano que trabaja en los Estados Unidos cotidianamente. En primer lugar, porque el número de ciudadanos americanos que vive en Juárezpero trabaja en El Paso es mucho mayor que lo que acontece en Tijuana/San Diego (Alegría Olazábal 1992, p. 132). Esto se debe a una práctica muy común de muchos juarenses de hacer nacer a sus hijos en El Paso para que puedan obtener la ciudadanía americana. Más importante que lo anterior es el hecho de que la migración que cruza de Juárez a El Paso (legal e ilegalmente) es básicamente una migración local, es decir, una migración que cruza para trabajar en los alrededores, ya sea en El Paso o en los pueblos cercanos del oeste de Texas o el sur deNuevo México.


Que muchos mexicanos crucen a trabajar a El Paso no significa que la ciudad ofrezca salarios extremadamente altos. Por el contrario, si bien estos ingresos son mucho mejores que los que obtienen los trabajadores en Juárez, aún así El Paso es una de las ciudades más pobres de losEstados Unidos. Así, el ingreso per capita de El Paso a comienzos de los noventa sólo era de 10.778 dólares, bastante por debajo del ingreso per capita del estado de Texas que era de16.702 dólares (Stoddard y Hedderson 1989).Si este es el panorama de la ciudad en general, en los barrios pobres de El Paso la situación es aún peor. Y es preciso hacer notar que la mayoría de dichos barrios son, al mismo tiempo, los barrios con mayor población de origen mexicano. El nivel de pobreza de tales barrios es tal que muchos de sus habitantes dependen en gran medida de la ayuda gubernamental. Otro indicador que muestra los problemas de la economía paseña es el desempleo (Stoddard y Hedderson 1989). A comienzos de los noventa, la tasa de desempleo rondaba el 11%.


Breve marco teórico .

En los últimos años el concepto de identidad ha sido objeto de uno de los desafíos más productivos en las ciencias sociales. Así, desde diversas disciplinas que van de la filosofía al feminismo, la noción de una identidad integral, originaria y unificada ha sido fuertemente criticada.En su lugar, los conceptos de identidad e identificación son descriptos como: ... a process of articulation, a suturing, an overdetermination not a subsumption ... Like all signifying practices, it is subject to the 'play', of difference. It obeys the logic of more than one. And since as a process it operates across difference, it entails discursive work, the binding and marking of symbolic boundaries, the production of 'frontier-effects'. It requires what is left outside, its constitutive outside, to consolidate the process (Hall 1996,p. 3).


Esta manera de entender las identidades se aleja de las teorías que pensaban a la identidad como una cosa que un individuo tiene de una vez y para siempre. En su lugar, propone entender tal concepto como una construcción a través del tiempo, la cual es constantemente negociada enrelación a los Otros en un proceso en el cual sus contornos son continuamente definidos y redefinidos.


Si por un lado la identidad no es un "estado interno esencial", por otro lado tampoco es el producto exclusivo de poderosos discursos externos, a la Althusser o a la Foucault. Las identidades se forman, en parte, a partir de un complejo entrecruzamiento de categorías y narrativas identitarias acerca de nosotros mismos y los Otros a través del tiempo. La acción social se hace inteligible sólo cuando reconocemos que tales comportamientos son guiados por el tipo de relaciones sociales en las cuales dichos actores participan. Adicionalmente, la gente le da sentido a dichas relaciones sociales a través de las narrativas, sistemas clasificatorios y metáforas que utilizan en su vida cotidiana.


¿Cómo afecta esta idea de identidad la manera de entender los procesos de construcción identitaria en contextos transnacionales? Por un lado, no se debe hablar de "identidad" sino de "identidades", ya que la nueva perspectiva teórica implica evitar la conceptualización de algún tipo de identidad unificada o centrada. Adicionalmente, significa prestar mucha atención a los diferentes Otros implicados en todo proceso de construcción identitaria. En este sentido los Otros pueden ser pensados como "suplemento", es decir como colocados afuera del campo de lasubjetividad, como puro exceso; o como "negatividad", es decir los otros localizados dentro del campo de la subjetividad pero jugando el papel de lo exótico constitutivo (Grossberg 1996:90).


Para develar el complejo proceso de construcción identitaria que subyace en la manera en que mexicanos, méxicoamericanos, afroamericanos y anglos se perciben unos a los otros en el ámbito multicultural del área de El Paso-Ciudad Juárez, analizaré el uso de categorías y narrativas porparte de los actores fronterizos en su proceso de construcción identitaria. El análisis se basa en una extensa serie de entrevistas con pequeños grupos distribuidos por clase, género, edad, nacionalidad, etnicidad, religión y tiempo de migración. El trabajo de campo se extendió entreseptiembre de 1991 y junio de 1996, y se realizaron 254 entrevistas grupales, donde se entrevistaron 932 personas a ambos lados de la frontera. Cada entrevista estuvo estructurada alrededor de la discusión de un paquete de fotografías de la región fronteriza temáticamente organizado. A través del análisis de dichas entrevistas, he identificado las marcas culturales que los distintos actores fronterizos utilizan para identificar a los Otros y, de esa manera, definir su propias identidades.


Categorías sociales, interpelaciones y la compleja construcción de identidades en ámbitos transnacionales .

No es nada fácil vivir en la frontera entre los EE.UU. y México. Existe una marcada identidad fronteriza en el lado mexicano de la frontera, mientras que la gente del lado americano no tiene una categoría similar para referirse a sus identidades. Tal identidad es posible en Juárez por dos razones. En primer lugar, porque los juarenses utilizan su proximidad con los EE.UU. para darle cierto "lustre" a su identidad social, puntualizando cuán ventajoso es vivir al lado del país más poderoso del mundo, con todas sus oportunidades de trabajo y su inmensa oferta de bienes. En segundo lugar, los juarenses también pueden construir una fuerte identidad fronteriza porque los mexicanos en general utilizan prioritariamente un sistema clasificatorio basado en el criterio organizador de región para entender comportamientos y actitudes. Este sistema regionalista les permite anclar un rótulo identitario en un área geográfica específica como lo es la frontera. Esta combinación de factores es la que permite entender por qué el rótulo fronterizo es muy popular en la frontera norte de México, pero no es muy común oír hablar de "fronterizos" en la frontera con Guatemala, por ejemplo (Vila, en prensa).


En el lado americano de la frontera, por el contrario, no sólo no existe ningún "prestigio" en reclamar la cercanía de un país del tercer mundo como parte de la identidad paseña o tejana, sino que los americanos basan su identidad en un sistema clasificatorio basado mayormente en laetnia y la raza más que en la región. De ahí que no se escuche en El Paso que la gente plantee "I am a frontiersmen or bordermen or a borderite" (Vila, en prensa). Este tema de la presencia o ausencia de un rótulo que identifique una identidad fronteriza habla a las claras de un tipo dediscurso que es central en el proceso de construcción identitaria en un contexto transnacional: las categorías sociales y las interpelaciones.


Los mexicanos y los americanos pertenecen a sociedades nacionales que, si por un lado tienen sistemas clasificatorios comunes en relación a un sinnúmero de posiciones sociales, por otro lado difieren grandemente en otros sistemas clasificatorios y narrativas que inciden poderosamente en los comportamientos cotidianos de sus habitantes. En la frontera estas similitudes y divergencias se encuentran dando nacimiento a un sentido común inusualmente complejo en donde las personas son forzadas a moverse de un sistema clasificatorio a otro, a veces, diariamente. Y la gente no sólo se mueve de un sistema a otro, sino que la proliferación de sistemas clasificatorios en los cuales una misma persona puede ser ubicada hace que la gente constantemente mezcle diferentes sistemas clasificatorios para dar cuenta de los Otros (Vila, en prensa). Así, si unapersona de ascendencia africana proveniente de Veracruz se encuentra con un juarense, la "información" más relevante para que el juarense inicia una interacción y de cuenta de las actitudes y comportamientos de dicha persona, es que su lugar de origen es Veracruz. Por elcontrario, para un paseño, el dato más importante para enmarcar la interacción inicial con un afroamericano de Nueva York, es que el neoyorquino pertenece a la raza negra.


Al moverse de un país a otro, también están cambiando de un sistema clasificatorio a otro, al tiempo que tienen un lugar asegurado en ambas taxonomías. Imaginemos por un instante el caso de un residente de Juárez nacido y criado en la ciudad de México. En el sistema clasificatorioregional de México, esta persona recibe el rótulo de "chilango", y la connotación de la categoría y las narrativas y metáforas que mucha gente usa en Juárez para hablar de los chilangos los caracterizan como muy emprendedores, muy pícaros, tratando siempre de sacar ventaja respectode los Otros. Sin embargo, al momento de cruzar la frontera y establecerse en los Estados Unidos, nuestro imaginario chilango entra al sistema clasificatorio racial y étnico de los Estados Unidos, convirtiéndose para los ojos de muchos americanos (para los cuales la categoría regionalchilango no tiene ningún sentido) en un mexicano a secas o en un méxico-americano (si vive en el sudoeste); o en un hispano (si vive en otras regiones de los Estados Unidos). De esta manera nuestro emblemático chilango no sólo es apareado indiscriminadamente con los ciudadanosmexicanos provenientes de diversas regiones del país -aún con aquellos fronterizos que no muchos años atrás pegaban en sus autos calcomanías que decían: "haga patria, mate un chilango", sino también con personas provenientes de Cuba, Puerto Rico, Sud América, etc. Pero nuestro individuo no solamente adquiere un nuevo rótulo, sino que con tal rótulo también adquiere una nueva identidad a los ojos de los Otros, porque su nuevo nombre viene acompañado por una serie de presunciones acerca de quien es y como se comporta, presunciones que, en el caso de las expresiones de cultura popular de los Estados Unidos coloca al "ex-chilango" ahora convertido en "Hispanic" o "Mexican-American" en las antípodas de lo que de él se pensaba en México. Así, ya no es más percibido como "aventado" o "pícaro", sino que muchos ven en él a una persona poco ambiciosa y perezosa, dado que tales son los estereotipos del hispano que reiteradamente aparecen en las narrativas de sentido común de muchos americanos. Y el problema es que nuestro emblemático chilango, de alguna u otra manera debe responder a esta imagen que le es reflejada por los Otros, reconstruyendo así su identidad individual y social (Vila 1997).


El movimiento de un lado de la frontera al otro suma un nuevo juego de espejos en los cuales reflejar nuestras identidades, al tiempo que la cercanía de México asegura la continua presencia de los espejos tradicionales que daban cuenta de nuestra identidad. Así, la frontera ofrecemúltiples espejos a partir de los cuales se pueden generar imágenes, las cuales pueden ser utilizadas para categorizar y narrar a los Otros y a nosotros mismos. En este sentido, por ejemplo, es muy distinto ser un méxicoamericano viviendo en Chicago que definirse como tal viviendo en El Paso. La diferencia esencial es que México (el país, el origen de la etnicidad méxicoamericana) está allí, literalmente visible desde El Paso. Así, para aquellos méxicoamericanos que viven en el lado americano de la frontera, el origen de su diferencia está siempre presente, como una suerte de recordatorio permanente de tal diferencia. Así, aquellos mexicanos viviendo en la frontera tienen que lidiar con el sentido de su identidad como etnicidad y como nacionalidad simultáneamente (Vila 1997).


Narrativas identitarias, tramas argumentales y la apropiación selectiva de lo real .

Muchas veces la gente desarrolla su sentido de identidad pensándose como protagonista de diferentes historias (Kerby 1991; Novitz 1989; Polkinghorne 1988; Ricoeur 1992; Rosenwald y Ochberg 1992; Somers 1992; Taylor 1989). En los textos de tales historias, lo que hacemos esnarrar los episodios de nuestras vidas de manera tal de hacerlos inteligibles para nosotros mismos y los demás. Así, narrar es mucho más que describir eventos o acciones. Narrar es también relatar tales eventos y acciones, organizarlos en tramas o argumentos, y atribuirlos a un personaje en particular. Es por eso que es la narrativa la que construye la identidad del personaje al construir el argumento de la historia. Así, lo que produce la identidad del personaje es la identidad del argumento y no viceversa (Ricoeur 1992). El constante ir y venir entre narrativas e identidades (entre vivir y contar) permite a los actores ajustar sus historias para que las mismas concuerden con sus identidades. Al mismo tiempo, la trama argumental también permite a los actores maniobrar con la realidad para que la misma se ajuste a sus historias(Vila 1997).


Distintos actores fronterizos estructuran sus narrativas usando tramas argumentales muy diferentes entre sí. Al hacer esto, dichos actores se apropiaron selectivamente de categorías, interpelaciones y metáforas para apoyar y hacer más creíble el tipo de personaje que susnarrativas les dictaba. En el lado mexicano de la frontera una trama argumental muy prominente es aquella que sostiene que "toda la pobreza y los problemas sociales están relacionados con aquellos inmigrantes que vienen del sur de México". Esta narrativa hace referencia a dos posibles"sureños". Por un lado refiere a todos aquellos que no son norteños, o en un uso aún más restringido, a todos aquellos que no son juarenses. Por otro lado, esta expresión puede referirse a los inmigrantes que llegan a Juárez provenientes de los estados con mucha población indígenadel centro y sur de México. En este tipo de narrativa, "aquellos que vienen del sur" es un eufemismo que reemplaza un discurso étnico negativo que ha sido borrado de toda discusión pública por la retórica oficial (proveniente del centro de México) de celebración de las raícesindígenas (aztecas, mayas, etc.) de la cultura mexicana. De esta forma, tal tipo de discurso antiindígena es reintroducido en las narrativas de los fronterizos a través de una metáfora de región que habla de lo que "no se puede hablar" (Vila, en prensa). Así, cuando algunos de losentrevistados hicieron comentarios sobre la gente que viene del sur, se refirieron a ellos (explícita o implícitamente) como teniendo una clara ascendencia indígena, y los describieron en términos más que negativos, como siendo atrasados culturalmente, sin espíritu de lucha, y más inclinados al placer que al trabajo ("prietos, chaparros y mamones" como dijo uno de los entrevistados). Es importante recordar aquí que un discurso regional más que poderoso sostiene que el norte de México casi no fue tocado por el mestizaje que caracterizó al centro y sur del país. Así, para muchos norteños el norte sería "blanco", mientras que el centro y sur de México sería "indígena" o "mestizo" (Alonso 1995, p. 68).


La narrativa que plantea que "todos los problemas sociales y la pobreza están relacionados con los inmigrantes del sur", es más que prominente en Ciudad Juárez, y no reconoce barreras de clase, género, edad o religión. Esto fue lo que ocurrió con un grupo de jóvenes de clase mediabaja de un instituto semi-profesional en Juárez.

  • Abigaíl: Nosotros somos diferentes. Yo considero que la frontera aquí es diferente al resto de la república.
  • Ernesto: La gente de frontera es un poco más ... luchista, ¿verdad?
  • Jorge: Sí, estamos ... así más apegados al trabajo.

Abigaíl y sus amigos están planteando que los fronterizos trabajan más duro que los sureños, al mismo tiempo que son más luchadores que estos últimos. Por otra parte, también sostienen que son mucho menos propensos a las diversiones y más frugales en sus consumos. Los inmigrantes sureños recientes son retratados como básicamente vagos, perezosos y/o borrachos, siendo en definitiva los únicos responsables de su propia situación de pobreza.

  • Jorge: La gente que viene de afuera, pues viene a vivir ... ¡en pésimas condiciones! Ernesto Pero esa gente es más bien ... ¡pobres de espíritu! Porque tu pregúntale a un albañil ... ¡es más, también a uno de maquila!, pregúntale ... ellos trabajan de seis de la mañana a seis de latarde para sacar unas horas extras, y muchas agarran buenos cheques, pero pregúntales ¿pa' dónde se van el viernes? Clásico ...
  • Ramiro: A bailar ...
  • Jorge: ¡A bailar, a emborracharse!
  • Ernesto: Y a emborracharse. ¿Pa' qué? Para entre semana andar pidiendo pa' la ruta [transporte público] ...

Como resultado de esto, muchos de los entrevistados están totalmente convencidos de que todos los juarenses nativos o viven en muy buenas condiciones económicas en Juárez o ya han "arreglado",3 es decir, ya están viviendo y trabajando en los Estados Unidos. Los únicos pobres que existirían en Juárez serían aquellos que provienen de otras partes de México, y el origen de su pobreza radicaría en ciertas deficiencias culturales traídas por estos migrantes desde el "Sur".4

  • Ernesto: Pregúntale a un albañil ¿cuánto gana? "... mi semana, si la saco completa, si voy el lunes ..." porque Ud. sabe que el lunes es el clásico ... "Si saco mi semana completita el lunes, me traigo mis quinientos ... ¡seiscientos mil pesos!" Pero pregúntale: ¿a dónde se va el sábado? ¡Y trabaja medio día! El resto del sábado ... el domingo, ¡¡y a llegar bien crudo [borracho] a su casa en la mañana, y sin dinero!! ¿Por qué? ¡Porque es gente pobre deespíritu!
  • Jorge: Son gente ¡que no tiene suficiente deseo de superación!
  • Abigaíl: Más ... porque la pobreza ... no significa ... Si una persona es limpia ... o sea ... va a seguir siendo limpia.
  • Ernesto: La pobreza ... no ... no es lo mismo ser pobre a ser sucio.
  • Ramiro: Una cosa es la pobreza y otra la flojera [vagancia] ...

La causa de la pobreza no radicaría en los bajos salarios, sino en la propia cultura de la gente: "cierta mentalidad". Y es aquí donde aparece el término "flojo" para terminar de completar esta imagen más que negativa de los sureños. En este sentido la identidad de fronterizo o juarense actuaría como una frontera simbólica que distinguiría a los pobres sin dignidad de los que sí la tienen. Adscribiendo esta pobreza sin dignidad a los Otros -aquellos migrantes recientes que trabajan en la maquila y en la construcción y que supuestamente vienen del sur-5 estos entrevistados que se identifican como juarenses o fronterizos, se creen protegidos casi por definición de caer ellos mismos en la extrema pobreza que identifican con los Otros. Pero a veces la necesidad de establecer tal tipo de diferenciación con respecto a los Otros, en este caso los sureños, es tan fuerte que la barrera simbólica que mencionamos anteriormente no alcanza y algunos juarenses quieren que la misma adquiera consistencia física. Así, algunos de los nativos juarenses que entrevistamos mencionaron que muchas veces pensaron que una buena forma de detener la inmigración "indeseable" del sur de México sería implementar en Juárez el mismo tipo de control aduanal que los americanos aplican en sus fronteras. Esto fue lo que ocurrió en una de las entrevistas que tuvimos en un sindicato. Allí Felipe, uno de los líderes sindicales que tiene 29 años, ha completado parte de su educación secundaria y es nacido en Juárez, planteó lo siguiente:

Felipe: A mi me da mucho coraje [bronca] ... y yo siempre ... no se si todos los que vivimos aquí, los que nacemos aquí pensamos "si yo fuera gobernante, yo pararía el éxodo que hay de gente hacía acá" ... o sea regularlos ... casi, casi hacerlo como Estados Unidos, una especie de frontera. Ahora ya no pienso así, pero por mucho tiempo yo les echaba la culpa a tanta gente que estaba viniendo porque ... me da mucho coraje ver tanta gente que está sin casa; me da mucho coraje ver tanta basura en mi ciudad y en mi casa, y yo le echaba la culpa a la gente que venía de afuera, es que yo decía, "si no vinieran ellos no me ensuciaría ..."


Como podemos observar, el discurso que sostiene que "toda la pobreza y los problemas sociales son sureños" es más que prominente en Juárez, y se despliega en el uso de categorías, metáforas y narrativas que constantemente quieren establecer que la sobrepoblación, la suciedad,el crimen, la delincuencia, la flojera y otros males no son características de los juarenses, sino de los inmigrantes sureños. Si ésta es una de las narrativas más importantes en Juárez, en El Paso la más importante, sin dudas, es la que sostiene que "toda la pobreza y los problemas sociales son mexicanos" (Vila 1997). Esta narrativa está tan difundida que ya ha encarnado en innumerables discursos de sentido común de la ciudad, generando prácticas muchas veces más que insólitas. Como muestra de ello quiero traer a colación la frase que aparece en la factura depago por servicios médicos del hospital público de El Paso. "Courtesy reminder. Please remit full payment due today. Contact the business office regarding your account. Si no le es posible hacer pagos en sus cuentas de servicios médicos posiblemente califique para recibir ayuda financiera. Por favor llame al 534-5908 o 534-5918."6 Así, la factura del hospital sí contiene un mensaje bilingüe, pero con la pequeña salvedad de que la versión en inglés exige el pago de la cuenta en forma inmediata, asumiendo que los anglos que acuden al hospital así pueden hacerlo; mientras la versión en español anuncia a los clientes que pueden recibir ayuda financiera si así lo necesitan, implícitamente asumiendo que los pacientes mexicanos o méxico-americanos son los únicos que necesitarían este tipo de ayuda (Vila 1997).


Además de discriminar en contra de los anglos pobres que no entienden español y que de esa manera no se enteran de que pueden recibir ayuda económica, la factura del hospital Thomason refuerza aún más algo que ya forma parte del sentido común de la ciudad: todo aquello que tenga que ver con el idioma español y con México como país o como etnia, es sinónimo de pobreza en El Paso (Vila, en prensa). Y es justamente sobre este telón de fondo que muchos habitantes de El Paso construyen sus identidades sociales. Demás está decir que en este contexto la constitución de una identidad valorada es mucho más fácil para los anglos de clase media que para los México-americanos más allá de su clase social. Los primeros (y todas aquellas personas de diversas etnicidades -incluidos los méxicoamericanos- que comparten con los anglos esta particular manera de entender la identidad), usando un sistema de clasificación étnico tienden a poner a los mexicanos y a los méxicoamericanos en una misma categoría dado que ambos grupos pertenecerían al mismo grupo étnico. Muchos méxicoamericanos, por otro lado, mezclan constantemente diversos sistemas clasificatorios para dar cuenta de sí mismos y los Otros. Así, suelen usar la idea de nacionalidad para separarse de los ciudadanos mexicanos, pero recurren a la etnicidad para diferenciarse de los anglos. Los inmigrantes mexicanos, a su vez, tienen que enfrentarse con el hecho de que ellos "son" mexicanos en el doble sentido de la palabra, como nacionalidad y como etnia (Vila, en prensa).


Si la gente de origen anglosajón decide sintonizar el discurso hegemónico que equipara pobreza con mexicanidad, éste último le provee de un vasto arsenal de argumentos altamente estructurados y consagrados para apoyar sus reclamos identitarios. En una entrevista que mantuvimos con un gerente anglo que trabaja en una maquiladora juarense, Robert7 puntualizó (tratando de describir el shock que significa para muchos anglos el llegar a la frontera desde el interior de los EE.UU.) lo siguiente: Robert: I used to take my family to Mexico, I used to like to take 'em to Zaragoza or up through there. It's a different world altogether. Para Robert el llamar a Juárez otra ciudad u otro país no es suficiente para expresar cabalmente la enorme brecha que él siente separan a las dos ciudades. Así, para adecuadamente expresar su sensación de otredad, Robert necesita de todo un planeta. La profundidad de la otredad que siente Robert en relación a los habitantes allende la frontera es tal que destruye toda posibilidad de reconocer diferencias internas en los Otros. Robert (como hicieron muchos otros entrevistados anglos) nunca se refirió a los habitantes de Juárez como "juarenses" (la manera en que estos últimos prefieren ser llamados), o "juareños" (el insulto que muchos méxicoamericanos usan para describir a los habitantes de Juárez), sino que lisa y llanamente todo el tiempo los interpeló como "mexicanos". En este tipo de discurso, los Otros no son los juarenses en particular, sino los mexicanos en general. Desde este punto de vista, la laboriosamente construida identidad de juarense como un "tipo diferente de mexicano" que discutiéramos más arriba es borrada de un plumazo.


Pero si la geografía sirve muy bien para remarcar las diferencias con los mexicanos, el tiempo también puede ayudar en la empresa. Así, muchos de los entrevistados fueron paso a paso retratando a los mexicanos no sólo como perteneciendo a otro mundo, sino también como viviendo en otra dimensión temporal, una fase distinta de la historia. Robert: I'm comin' from New Jersey so I'm comin' from a lot different environment. I come down I, I had culture shock for like the first three or four months and ... Even talking to the people that come down from over there ... we had an engineer here that was from the middle of the state and where I'm from it's like, we're mostly farmers, you know, we're country people. He says: "Juarez is just like what Smithville, New Jersey, was like forty or fifty years ago." It's a whole different world ...


Si acordamos que no hay en realidad ningún interés "estructural" que esté ligado a algún grupo étnico en particular más allá de su articulación en una narrativa en particular, entonces no es sorprendente encontrar que el discurso hegemónico antes referido también fue utilizado, enalgunas instancias, por los propios méxicoamericanos. Esto fue lo que aconteció en una serie de entrevistas que tuvimos con un grupo de jóvenes méxicoamericanos de primera generación.8 Platicando acerca de sus experiencias personales con gente que vive en los proyectoshabitacionales del gobierno (alguno de ellos habían vivido en dichos proyectos por varios años), estos entrevistados no dudan en identificar a dicha gente como "mexicanos", es decir interpelándolos al mismo tiempo como nacionalidad y como etnia (Vila 1997, Vila, en prensa).

  • Cristy: Yo soy maestra, entonces la escuela donde yo enseño, la mitad de nuestros estudiantes vienen de los proyectos [vivienda pública] ... la mayoría hijos de madres solteras, y si existe el padre, es muchas veces ... son alcohólicos, bueno, lo digo por experiencia ... y los hermanos mayores están en pandillas ...
  • Pablo: ¿Y a qué grupos pertenecerían: negros, mexicanos, méxico-americanos, anglos?
  • Cristy: Desafortunadamente aquí, en El Paso, yo pienso que más bien son puros mexicanos.
  • Susie: 99% [risas]

Habiendo identificado al Otro que la narrativa hegemónica prescribe (el mexicano en general, sin ninguna diferenciación en relación a alguna otra dimensión identitaria como nacionalidad, clase social, género, edad, etc.), estos entrevistados repiten, una vez más, el principal tema de la trama narrativa hegemónica: los mexicanos son pobres porque son flojos (Vila 1997).

  • Tom: ... yo creo que muchas de esas familias en el camino en cierto lugar se desvían ... se hacen flojos de arrepente (sic), se acostumbran, y es muy fácil que yo lo haga también, si se te envía todo gratis y no tenía que pagar nada [risas] ...
  • Susie: En esos proyectos nosotros vivimos trece años ... y pos' fue muy triste la vida ... yo y mi hermana vimos cosas enfrente de la casa donde vivíamos, donde se juntaban todos los cholos ... muertes, que pasaban y drive by shootings ... que balaceaban ... y hay que recordar que todos eran mexicanos, todos los que hicieron esas maldades eran mexicanos, mexicanos-americanos, mexicanos, los que fueron eran mexicanos. Y es muy triste porque también uno es méxicanoamericano (Vila, en prensa).

Algunos entrevistados (anglos y méxicoamericanos por igual) siguen en sus narrativas, casi sin ninguna modificación, el libreto que el discurso hegemónico local ha escrito para ellos. En dicho libreto los Otros estigmatizados son los mexicanos en general, donde mexicano es entendido entérminos étnicos y nacionales al mismo tiempo. Pero aún los méxicoamericanos tienen algunos otros recursos para construir una identidad más o menos valorada en una ciudad que todo el tiempo les enrostra que "toda la pobreza es mexicana".


Una posibilidad más que obvia es abrir una brecha dentro de la categoría étnica mexicana y puntualizar las diferencias que supuestamente separan a los méxicoamericanos de los mexicanos que viven en México. Así, de acuerdo a este tipo de narrativa, la trama argumental "toda la pobreza es mexicana" realmente se aplica a "ellos", los mexicanos que viven allende la frontera. Por lo tanto, aquí la categoría mexicano no es usada por estos entrevistados en términos étnicos, sino en términos nacionales. Esto fue lo que pasó en una de las entrevistas que mantuvimos con un grupo de méxicoamericanos de primera generación que trabajan en diferentes empleos de baja calificación. Con estos entrevistados ocurrió algo muy similar a lo que aconteció con la mayoría de los entrevistados que usaron (y abusaron) la trama argumental que sostiene que "toda la pobreza es mexicana", es decir, estos entrevistados ubicaron erróneamente en Juárez una fotografía de pobreza que en realidad fue tomada en El Paso. En este caso en particular la fotografía que fue confundida retrataba una casa en ruinoso estado. Estos entrevistados, siguiendo el tema argumental "toda la pobreza es mexicana", automáticamente ubicaron tal foto en Juárez, y no sólo eso, ¡sino que la consideraron como el epítome de la pobreza mexicana! (Vila 1997). Joel: That's the situation in Juarez. Not everybody but almost 99.99 percent of the people are in that situation [la situación mostrada por una fotografía de ... ¡El Paso!] ... I mean that, that bad. Cuando le hago notar su error (la fotografía muestra prominentemente un mobile home, y en Juárez la gente no vive en mobile homes), Joel aún insiste que la foto le recuerda a Juárez (Vila, en prensa).

  • Joel: No, that's what I see in Mexico every time I go see my grandma. That's, that's what I see it.
  • Pablo: But, you placed this photo in Mexico. And you think that 99 percent of the people are being ...
  • Joel: I've been all over Juarez. It reminded me of a situation over there. I didn't see the mobile home, I just saw ...
  • Bob: Dude, but now, what did you say, 99 what?
  • Joel: It's a lot of people, I don't wanna, I'm exaggerating it, but a lot of people, most of the people there.

Su necesidad de ver la pobreza como mexicana y alejada de su vida cotidiana es tan profunda que, avisados de su error perceptivo, estos entrevistados en lugar de abandonar la trama narrativa "toda la pobreza es mexicana de México" prefieren reforzarla. Así, Joel y Ramón trataron de probar que la pobreza de El Paso es claramente diferenciable de la de Ciudad Juárez. En este sentido, dado que estos entrevistados no pudieron ubicar toda la pobreza en Juárez, y dado que no tuvieron otra opción que aceptar que la pobreza también existe en los EE.UU., su estrategia fue la de diferenciar grados de pobreza para caracterizar a ambas ciudades. Así, mientras la pobreza mexicana sería pobreza extrema, donde la gente viviría en casas de cartón sin agua potable ni electricidad, prácticamente muriéndose de hambre; la pobreza americana no sería extrema y la gente viviría en proyectos del gobierno gozando de todas las comodidades: agua, luz, aire acondicionado, etc. (Vila 1997)

Ramón: When you're poor over there you live in a house made out of carton or cardboard. And over here in El Paso, if you're poor, you're in the projects, which is a house with air conditioners. Cuando les hago notar que la foto que Joel seleccionó como epítome de pobreza mexicana fuetomada en El Paso y no fue precisamente una foto de los proyectos del gobierno, estos entrevistados trataron de resolver el acertijo puntualizando, no casualmente que, en realidad, la verdadera razón de la pobreza de mucha gente en El Paso es su flojera (Vila, en prensa).

  • Ramón: I think this is their own choice ... In El Paso, there's no poverty ... unless, you're a bum and you choose to be like that ... You don't wanna work ... It's, laziness, it's not poverty.
  • Mary: If you don't live here legally there might be some poverty but ... So, just as long as they're trying to reside in El Paso, they'll get benefits.

Como podemos observar, la trama argumental "toda la pobreza es mexicana de México" es tan central para el proceso de construcción identitaria de estos entrevistados que, enfrentados con un dato de la realidad que la contradice (la foto que ellos pensaban era el epítome de la pobrezamexicana fue tomada en El Paso y no en Juárez), en lugar de cambiar su narrativa identitaria, prefieren maniobrar con el dato (la foto en este caso) de manera tal de acomodarlo a su identidad narrativizada. Así, en primer lugar tratan de diferenciar grados de pobreza para probar que no sepueden comparar la pobreza de Juárez con la de El Paso (a pesar de que ellos mismos cometieron el error de confundirlas), para luego argumentar que la pobreza paseña sólo sería posible en aquellos casos de gente realmente floja, o de inmigrantes ilegales recién llegados queno tienen acceso a la ayuda gubernamental que sería, en definitiva, la que evitaría que en los EE.UU. existan los niveles de pobreza que se ven en México.


Conclusiones .

Las categorías sociales, interpelaciones y narrativas presentadas en este artículos sólo deben ser entendidas como unos pocos ejemplos del vasto rango de posibilidades identitarias que existen en ámbitos transnacionales como lo es la frontera entre México y los Estados Unidos. Estacomplejidad nace del hecho de que la frontera ofrece múltiples espejos en los cuales reflejarse a uno mismo y a los Otros. En este sentido, es muy diferente ser un méxicoamericano viviendo en la frontera que uno viviendo en Chicago. La diferencia esencial es que en el caso del primero México (el país, el origen de la etnicidad méxicoamericana) está allí, literalmente visible desde El Paso. Yesto no es así para aquellos otros mexicanos que viven en regiones no fronterizas de los EE.UU. De ahí que los mexicanos que viven en la frontera tengan que lidiar todo el tiempo con el sentido polisémico de su identidad, ya que la misma puede ser entendida simultáneamente en términos étnicos y en términos nacionales. Jugar con esta polisemia parece ser esencial en una región en donde el sentido común ha claramente establecido que "toda la pobreza esmexicana".


En ciertas circunstancias, la gente construye sus identidades basándose primordialmente en categorías sociales, otras veces a través de tropos y en muchas ocasiones contando historias acerca de ellos mismos y los Otros. Pero la mayoría de las veces, sin embargo, los actores sociales usan todos estos recursos lingüísticos (y muchos no lingüísticos, por supuesto) al mismo tiempo, en un complejo traslape de narrativas, interpelaciones y categorías donde no siempre queda claro cuál de estos mecanismos precede a los otros, ya que todos ellos tienen una similarcapacidad de "ordenar" la realidad, capacidad que está en la base de todo proceso de construcción identitaria. En la mayoría de las entrevistas realizadas a ambos lados de la frontera la gente fue construyendo a lo largo de las mismas un particular personaje, hasta llegar a un puntodonde tal personaje comenzó por sí mismo a requerir determinadas categorías que apoyaran su historia y sus reclamos identitarios. Es precisamente en este punto, cuando el personaje está suficientemente desarrollado y necesita defender su coherencia imaginaria en una realidad que básicamente no es coherente, donde la trama argumental pasa a guiar el proceso de selección de lo real que subyace todo proceso de construcción identitaria. En este proceso de selección, categorías, interpelaciones y metáforas son evaluadas y aceptadas o descartadas en relación con su contribución respecto de una particular narrativa que está siendo construida.


Este tipo de acercamiento al tema de las identidades sociales es importante para entender el más que dificultoso proceso de construcción identitaria en un ámbito transnacional. Toda frontera es un ámbito donde se marcan los límites y las diferencias pero a la vez es un lugar de encuentro de los diferentes. Los intercambios comerciales, personales y culturales son constantes en la frontera, donde capital, gente y cultura se movilizan constantemente, permitiendo a los actores sociales el anclaje de sus identidades en las nuevas entidades que tal proceso va creando. Por otro lado, mucha gente se siente amenazada por la idea de abandonar un tipo de identidad y cultura (ser americano, mexicano, etc.) que las ha identificado por generaciones y en la cual han invertido esfuerzo, deseos y aspiraciones. Como bien plantea Stuart Hall: "when the era of nation-states in globalization begins to decline, one can see a regression to a very defensive and highly dangerous form of national identity which is driven by a very aggressive form of racism" (Hall 1991: 26). Así, varios elementos de la cultura mexicana han penetrado el lado americano de la frontera, creando una interesante variedad de productos "híbridos" (cocina Tex-Mex, música de conjunto, etc.), al mismo tiempo que la cultura americana penetra el lado mexicano de la línea fronteriza.


Pero también la frontera ha experimentado últimamente uno de los más dramáticos procesos de reforzamiento para mantener al "otro real" del lado sur de la línea demarcatoria nacional. Las diferentes "Operaciones Bloqueo" a lo largo de la frontera para detener el flujo de migrantesilegales, así como los nuevos y estrictos requerimientos que los migrantes legales deben cumplir para poder cruzar, son buenos ejemplos de este proceso.9 De esta manera es posible encontrar muchos inmigrantes mexicanos viviendo en El Paso que se oponen a toda nueva migración mexicana (legal o ilegal) a los EE.UU., negándoles a sus compatriotas lo que ellos mismos hicieron en el pasado. Como una entrevistada puntualizó:

Rosario: Ahora muchos se quejan que les quieren sacar a sus hijos de las escuelas, a los ilegales; yo digo que eso ... está bien. Yo también sufrí mucho en México, mi niñez yo la sufrí mucho, pero digo yo: no es justo también de que nuestros hijos les quiten los beneficios pa' dárselos a los que no son ... no están legales ... les racionan todo y yo eso no lo veo justo tampoco ... antes era la gente menos, ahora ya no cabemos ...Pero también es posible encontrar entrevistados anglos que tienen una actitud más que positiva hacia México y los mexicanos, y que en ningún momento usaron la narrativa de que "toda la pobreza es mexicana":

Joe: I pulled this photograph out because even though they're poor people (I assume this is in Mexico too, looks like that), they're very religious people. 'Cause of the picture of the Mother Mary in the background. So, you know, I think the people that I've had the opportunity to know and work with are very hard working, very honest!


Sin duda, el proceso de construcción de identidades en la frontera entre México y los Estados Unidos muestra una complejidad tal que requiere de un acercamiento teórico que de cuenta de la misma. Las teorías narrativas acerca de las identidades pueden ser un buen punto de partida paraentender tal complejidad.


Notas.

1. Una encuesta del diario El Paso Times conducida en octubre de 1994 mostró que 85% de los paseños apoyaban la Operación Bloqueo. Si se divide la muestra por etnicidad, los resultados muestran que un 78% de los hispanos y un 91% de los no hispanos favorecían el bloqueo (ElPaso Times, Octubre 30 1994).


2. La categoría "anglo" en Ciudad Juárez-El Paso es una categoría residual, en el sentido de que para mucha gente todo aquel que no sea de origen mexicano, afro-americano o asiático, es considerado "anglo" o "americano". Esto, por supuesto, homogeneiza a una población que es depor sí heterogénea, como lo indica la existencia de una importante comunidad judía en la zona. Por motivos de fluidez en la exposición (y para serle fiel al sentido común de la zona), a lo largo del artículo seguiré refiriendo como "anglos" a esta más que heterogénea categoríaidentitaria.


3. El uso de esta palabra en Juárez es por demás interesante, ya que es un verbo que tiene el objeto casi siempre implícito. Exactamente qué es lo que necesita ser arreglado nunca es hecho explícito. Es tan culturalmente obvio que los que deben ser arreglados son los papeles legalespara pasar al "otro lado", que mencionarlo parece gratuito.


4. La dimensión de género de este tipo de trama argumental sostiene que los fronterizos son mucho más liberales en términos de género que los sureños. Así por ejemplo Abigaíl, una Juarense nativa, claramente planteó que para ella la conducta sexual de los fronterizos es muchomás liberal y "americanizada" que la de los sureños.

  • Abigaíl: Por ejemplo aquí en la frontera los muchachos no se escandalizan por una muchacha en shorts, tipo Estados Unidos ... que digan:"¡no puede andar aquí en minifalda en la calle!" Hay más libertad para la mujer. Pero por ejemplo va Ud. a Torreón ... va ... para allá, y va al sur, a Durango, ¡y los muchachos se asustan! ¡O por ejemplo que una mujer tiene que estar en sucasa!
  • Ernesto: No ... no se asustan [risas] ¡Al contrario, al contrario! ¡Se desconciertan!
  • Abigaíl: No es bien visto ... no es bien ante la sociedad, ante su cultura, ante sumedio de ...

La identidad de género se traslapa con el criterio regional de clasificación que es tan prominente en Juárez, poniendo juntas una identidad regional y una particular forma de ser hombre o mujer en la frontera, una forma altamente influenciada por los Estados Unidos ("en shorts, tipo Estados Unidos . . ."). Así, lo que Abigaíl puntualiza (y disfruta) es la libertad que muchas mujeres sienten viviendo en la frontera, lejos de la sofocante moral católica que parece predominar en el sur de México, cerca de las actitudes liberales en relación al género y la sexualidad que supuestamente caracterizan a los Estados Unidos.


5. Aquí, como vimos más arriba, lo que "todo el mundo sabe" es falso, ya que la mayor parte de la inmigración a Juárez es norteña. Lo mismo se puede decir acerca de la fuerza de trabajo que emplea la industria maquiladora.


6. Citado en el periódico El Paso Times, marzo 9 de 1993.


7. Robert es un gerente de maquiladora que trabaja en Juárez pero vive en El Paso. Robert nació en New Jersey hace 36 años y terminó su educación secundaria. La compañía de Robert lo transfirió a Juárez hace 8 años.


8. Cristy y Tom son estudiantes universitarios, Lucy es maestra y Tom, aparte de estudiar, trabaja de chofer de camión. Susy está tratando de terminar su equivalencia de estudios secundarios. Todos ellos tienen cerca de veinte años.


9. Así, los mexicanos están sumamente preocupados porque McDonald's está desplazando muchas taquerías en Juárez, al mismo tiempo que los americanos sienten que su cultura está amenazada porque la salsa mexicana ha desplazado al ketchup en varios estados de la unión, oporque en alguna de sus misiones al espacio, la tripulación del transbordador llevó tortillas en lugar de pan, ya que las tortillas no producen migas, algo a tener muy en cuenta en contextos no gravitatorios (Vila 1997). El problema es que ambos procesos están ocurriendo simultáneamente, y diferentes actores en la misma región (por diferentes razones) reaccionan de maneradistinta.


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