Modelo de educación en salud preparado por el Programa de Educación en Diabetes del Instituto Nacional de Endocrinología de Cuba.


El modelo se basa en una estrategia de comunicación interactiva. Fue diseñado a partir de los resultados de las diferentes evaluaciones sobre la educación de diabéticos realizadas en el Instituto y busca desarrollar en el paciente su capacidad para pensar y decidir, junto con el médico, cuáles son sus necesidades de salud. Para esto, se apoya en la discusión en grupos, la relación interpersonal, el uso de un lenguaje de fácil comprensión para el paciente y el diseño de situaciones de aprendizaje en que este puede participar activamente. También se vale de la aplicación de diferentes técnicas participatorias, como el modelo interactivo y el metaplán, así como de diversas técnicas de animación, análisis y reflexión.

Elementos: 

En este modelo rige una comunicación participativa, en la que cada miembro del grupo cumple con las funciones de emisor y receptor para coproducir un mensaje a partir de una información de base. Este principio se mantiene en la relación interpersonal del proveedor de salud con cada uno de los pacientes:

  • Mensaje: Se apoya en un lenguaje sencillo y práctico, aborda mensajes “para”, “sobre” y “de” los diabéticos y es coproducido en la discusión de grupo.
  • Emisor y receptor: Todos los participantes desempeñan ambas funciones, lo que rompe el esquema unidireccional de comunicación para establecer la interacción en un diálogo abierto y espontáneo. Hay que superar el concepto tradicional del consejero autocrático que indica al grupo “lo que debe” y “lo que no debe” hacer y actuar como el promotor de la discusión y de la búsqueda de opciones de solución. En una participación responsable, se comparten las opiniones y experiencias para lograr el enriquecimiento del mensaje final. En el caso de los familiares del paciente, les corresponde una triple función. En primer lugar, son sujeto y objeto de educación, pues el familiar es un individuo que requiere de información y un mínimo de conocimientos para convivir con un paciente diabético y ayudarle a sobrellevar las exigencias terapéuticas. Como apoyo del paciente en el hogar y en la comunicación con los servicios de salud, el familiar contribuirá a que el diabético siga el tratamiento pero sin sobreprotegerlo ni asumir la responsabilidad que incumbe al paciente por su estado de salud. Finalmente, se desempeña en la familia y en la comunidad como promotor de hábitos y estilos de vida sanos mediante su participación en las actividades para diabéticos y de fomento de la salud.
  • Código o lenguaje: Ha de ser simple y fácil de comprender, independientemente del nivel de escolaridad y grupo de edad de cada paciente.
  • Medios y recursos: No se requiere de medios y recursos tecnológicos, aunque pueden incorporarse de acuerdo con los objetivos propuestos y las posibilidades. Hay que tener en cuenta que su único fin es facilitar la comunicación.
  • Referente: El tema del mensaje no tratará sobre la diabetes sino sobre el paciente diabético, puesto que es a él a quien se quiere prestar la atención de salud.
  • Marco de referencia: Durante la discusión, reflexión y toma de decisiones en materia de salud se deberán tener en cuenta el entorno familiar y la función social que desempeñan los pacientes.
  • Formación social: Se relaciona directamente con las prioridades y políticas que se establezcan para preservar la salud de la población y para garantizar una buena atención médica y servicios de calidad.
Aplicaciones: 

El modelo se puede aplicar en procesos de educación y comunicación dirigidos a facultar a las personas a tomar decisiones en materia de salud y a seguir el tratamiento contra alguna enfermedad en particular para evitar su avance. Por su potencial para facilitar la formación de un individuo responsable por su estado de salud y, por lo tanto, capaz de modificar su conducta, puede ser útil en cualquier programa para el control de enfermedades crónicas no transmisibles o en cualquier intervención para promover estilos de vida saludables en distintos grupos de población.

Fuente: 

Comunicación y educación interactiva en salud y su aplicación al control del paciente diabético. Gacía González, Rosario; Suárez Pérez, Rolando; Mateo-De-Acosta, Oscar. En: Revista Panamericana de Salud Pública. Julio, 1997. Vol.2, No.1. Págs. 32-36.