Fecha de Publicación
Año: 
2015

Es una guía para el diseño, ejecución y reporte de los avances de las actividades realizadas por las empresas en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). A través de un protocolo de actuación que se denomina SDG Compass  las organizaciones podrán conocer cómo se relacionan los ODS con sus líneas de trabajo y diseñar un plan de acción que les permita aportar al logro de las metas, a la vez que identificarán las ventajas que trae avanzar hacia estos Objetivos.

El protocolo fue desarrollado por Global Reporting Initiative (GRI), The United Nations Global Compact (Pacto Global) y el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD). Está estructurado en cinco etapas que buscan facilitar a las compañías el entendimiento de cuál puede ser su aporte, así como fomentar que adquieran compromisos públicos al respecto y que comuniquen sus avances.

La primera etapa sugiere promover el conocimiento sobre los ODS y las ventajas que aporta para la organización, especialmente entre el equipo que va a liderar la iniciativa en las siguientes fases y los altos ejecutivos. Asimismo, es el momento en que la compañía asume, los ODS como línea base de trabajo. Una vez interiorizadas las posibilidades que aporta a la empresa su contribución a los ODS, el proceso a seguir es diseñar la estrategia de actuación.

Para ello, la segunda etapa comienza con la identificación de los impactos que genera la empresa y dónde (el alcance se extiende a la cadena de valor), incluyendo la consulta al respecto a los grupos de interés. A continuación se establecen las posibles correlaciones entre estos impactos y los ODS (con sus diferentes metas). La identificación de impactos es clave en este proceso, con selección posterior de los indicadores que permitan seguir su evolución, esto es, la de la huella de la empresa. Para ambas acciones, el SDG Compass recomienda el uso de metodologías y estándares internacionalmente reconocidos.

A partir del levantamiento de información para los indicadores se dimensionan los impactos, y es en este punto cuando ya se pueden establecer con mayor certeza los focos de actuación prioritarios. Para su elección, el SDG Compass invita a implementar un enfoque multivariable que incluya la magnitud, severidad y probabilidad de ocurrencia, en el caso de los impactos negativos, así como la posibilidad de innovación y acceso a nuevos segmentos de mercado en el caso de los impactos positivos. La vinculación al desarrollo de negocio garantiza la sustentabilidad de los esfuerzos a realizar.

La tercera etapa, a partir de los focos de actuación, solicita que la organización establezca los objetivos y metas a alcanzar, que pueden involucrar desempeño tanto en sus operaciones como en las de la cadena de valor, dado que los impactos pueden tener límites internos, externos, o ambos, en función del caso. Posteriormente, corresponde el planteamiento de los programas de trabajo y acciones que permitirán llevar a la práctica los objetivos, así como los plazos. Como posible referencia de ayuda, desde Pacto Global se trabaja en el desarrollo de una serie de matrices específicas por sector de actividad económica (en concreto para siete casos), en que presentan ejemplos de buenas prácticas en relación con cada ODS. Para las acciones planteadas, procede identificar a su vez indicadores que permitan seguir la evolución de los resultados; estas métricas pueden ser comunes a los sistemas de gestión de la empresa y los indicadores utilizados en el dimensionamiento de los impactos (etapa 2).

Para cada indicador es necesario a su vez reconocer la línea base, el punto de partida que permita evaluar después el grado de avance. Una vez que se dispone del plan de acción, incluyendo los objetivos y metas, acciones, plazos e indicadores, el SDG Compass solicita anunciar públicamente los compromisos adquiridos. De este modo se agrega mayor transparencia al trabajo realizado y se legitiman el tranajo ante los diferentes grupos de interés.

La cuarta etapa plantea cómo implementar el plan de acción. Sugiere asignar responsabilidades a lo largo de la compañía, de modo que todos los colaboradores participen. Asimismo, recomienda asociar los indicadores establecidos en relación a los ODS con las métricas de desempeño propias de las operaciones, ya sean por cargo, área o a nivel corporativo. Además, para evaluar el grado de avance del plan de acción, plantea la creación de una instancia de monitoreo, que bien puede ser el comité de sustentabilidad con el que cuente la compañía.

Una vez que el plan de acción ya esté en ejecución, es posible abordar la quinta etapa, momento en el que la compañía informa públicamente de su desempeño al respecto y los avances conseguidos Para ello, es posible el desarrollo de informes particulares sobre su contribución a los ODS, o bien integrar la información en el reporte de sustentabilidad de la misma. En esta quinta etapa se manifiesta además una de las ventajas que obtienen las organizaciones por su involucramiento con los ODS: la utilización de un lenguaje compartido con las autoridades y la sociedad civil.

Editorial: 
Idiomas: 

Español, Inglés

Fuente: 

Tomado de la página web de EY.