El documento ¿Cómo influenciar una mayor inversión social en la infancia?, desarrollado por UNICEF TACRO, propone argumentos y estrategias para orientar la tarea de influir a favor de una mayor inversión social en la infancia. Se trata de recomendaciones generales que deberán ser adecuadas a las especificidades del contexto y las necesidades de cada caso. El documento se presenta en módulos que pueden abordarse de manera independiente, sin una necesaria conexión secuencial.

 

El módulo 5, ¿Cómo llevar a cabo una campaña eficaz de abogacía a favor de la inversión social en la infancia?, responde a la necesidad de transmitir este mensaje a las autoridades e instituciones del Estado, a actores relevantes e instituciones de la sociedad civil y a la propia ciudadanía, creando así una red de alianzas estratégicas. El módulo cubre dos dimensiones importantes de este proceso: ¿Cómo construir alianzas con actores sociales y políticos claves?¿Cómo desarrollar mensajes básicos y efectivos para abogar por una mayor inversión en la infancia?

Elementos: 

1. ¿Cómo construir alianzas con actores sociales y políticos claves?

 

Para tener incidencia política efectiva se debe comenzar por identificar con precisión el rol que juegan las diversas autoridades del Estado, los actores relevantes de la sociedad civil y la propia ciudadanía en el tratamiento y aprobación de los presupuestos nacionales. Un primer paso en esta dirección es conocer las fases del ciclo presupuestario en el país, así como los tiempos y duración de cada fase.

 

Las entidades estatales que están directamente vinculadas con la formulación y aprobación del presupuesto son:

 

  • El Gabinete Social y/o los Ministerios Sociales
  • Los Ministerios u Oficinas de Planificación
  • Los Ministerios de Hacienda o Finazas
  • La Comisión Legislativa de Presupuesto o Finanzas
  • El pleno del Congreso

 

Sobre la base de esta identificación se puede diseñar cuidadosamente una estrategia de abogacía para los actores más relevantes de cada entidad, con el fin de presentar el análisis presupuestario y las recomendaciones correspondientes para aumentar la inversión social a favor de la infancia. Luego, hay que identificar aquellos otros actores que tienen una incidencia importante, aunque indirecta, sobre la opinión pública en el proceso de aprobación del presupuesto o en la movilización de recursos para la infancia.

 

Entre estos actores cabe destacar los siguientes:

 

  • Medios de comunicación y editorialistas económicos
  • Grupos empresariales, incluyendo representantes del sector productivo, del sector comercial y del sector financiero
  • Centros académicos
  • Organizaciones no gubernamentales
  • Movimientos sociales, incluyendo organizaciones indígenas, sindicales, etc.
  • Partidos políticos
  • Organismos Internacionales: se recomienda contactar y establecer nexos estrechos con el FMI, el Banco Mundial y el BID, entidades que tienen un rol protagónico en el seguimiento y monitoreo de las finanzas públicas y la inversión social.
  • Otras agencias del Sistema de Naciones Unidas que puedan involucrarse en la iniciativa de monitoreo presupuestario bajo el marco de la cooperación conjunta del sistema.

 

Al igual que con los actores gubernamentales, se recomienda diseñar cuidadosamente las estrategias de abogacía para cada actor relevante de la sociedad civil, teniendo en cuenta las características particulares de cada uno. Por ejemplo, en el caso de las ONGs es prioritario apoyarlas técnicamente para que puedan cumplir su función (a través de instancias de capacitación, distribución de materiales, etc.); en el caso de los medios de comunicación se agrega, además, la necesidad de sensibilizarlos en torno a la relevancia del tema.

 

Un segundo nivel de abogacía debe considerar un trabajo más directo y participativo con la ciudadanía. Estas actividades pueden incluir la organización de foros amplios, diálogos nacionales y talleres locales de trabajo, así como la publicación y difusión amplia de boletines y documentos didácticos explicativos (por ejemplo una publicación bimensual de datos sobre asignación y ejecución de gasto social). El objetivo es convertir a la inversión social en tema importante del debate nacional.

 

2. ¿Cómo desarrollar mensajes básicos y efectivos para abogar por una mayor inversión social en la infancia?

 

A nivel de país, la información más completa y precisa sobre el gasto social se encuentra en los documentos del Presupuesto Nacional. Sin embargo, estos documentos se caracterizan por una intrincada codificación y difícil nomenclatura, y puede resultar sumamente difícil descifrar y leer la gran cantidad de información que contienen. Por ello, un paso clave en cualquier iniciativa de monitoreo presupuestario es establecer un mecanismo de comunicación que permita descifrar la información presupuestaria a partir de categorías más amigables y útiles para analizar su impacto en el cumplimiento efectivo de los derechos de la infancia y la adolescencia.

 

Una campaña eficaz de abogacía requiere mensajes claros, concretos y directos que conlleven a una mayor inversión social para cumplir los derechos de la infancia. Cualquier mecanismo de abogacía (presentaciones, panfletos, boletines, etc.) debe desprenderse del análisis presupuestario, transmitiendo los resultados y recomendaciones de una manera sencilla y didáctica. A continuación se detallan
algunos de los componentes más importantes que deben incluir los materiales de abogacía:

 

 

  • Mensajes claros a nivel teórico sobre los vínculos existentes entre lo social y lo ético, lo económico y lo político. Se trata de justificar con solvencia teórica pero con sencillez, la necesidad de una mayor inversión social en términos teóricos
  • Mensajes claros sobre la situación socioeconómica que vive la infancia en el país. Esto se puede lograr eligiendo indicadores relevantes de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (o alguna otra fuente reconocida) y construyendo un análisis comparativo internacional (estado de las carencias sociales del país frente a otros países de la región).
  • Mensajes directos sobre la posición relativa del país en comparación con los demás países de América Latina, en cuanto al gasto social per cápita que efectúa, a la prioridad macroeconómica que le asigna a la inversión social (relación inversión social sobre el PIB) y su prioridad fiscal (relación inversión social sobre el Gasto total del Presupuesto).
  • Mensajes claros sobre la situación financiera general del país, explicando cómo inciden estos factores en las asignaciones para la inversión social
  • Mensajes explícitos sobre el volumen y la eficiencia de la inversión social
  • Conclusiones y recomendaciones claras con el fin de aumentar la inversión social para la infancia.

 

 

Es esencial que estos mensajes sean sencillos y coherentes. Es importante seleccionar para un período de tiempo y dependiendo de las circunstancias que vive el país, aquellos mensajes de mayor relevancia en cada momento y repetirlos reiteradamente en los distintos foros. También puede resultar oportuno para la comunicación masiva traducir las recomendaciones en estimaciones de costos para alcanzar las metas.

 

Finalmente, la tarea de abogar por una mayor inversión social para la infancia requiere de una sólida y llamativa campaña de comunicación que tenga un amplio alcance. Se debe prestar especial atención a la tarea de concienciar a la ciudadanía para que pueda
demandar no sólo un incremento en la inversión social, sino también una mayor transparencia y rendición de cuentas por parte de las instituciones encargadas de ejecutarla.

 

Para resumir, es necesario diseñar una estrategia de abogacía y movilización social, tal que:

 

  • Defina los objetivos estratégicos de las acciones de comunicación y de abogacía
  • Identifique los elementos clave para la formulación de mensajes
  • Seleccione los públicos/actores más relevantes y cómo llegar a ellos
  • Establezca los medios de abogacía y comunicación más adecuados para transmitir los mensajes
  • Identifique los actores o voceros más apropiados para comunicarlos.
Aplicaciones: 

Algunos ejemplos del uso de campañas de abogacía y comunicación a favor de la inversión social son:

 

En Brasil, el proyecto Orçamento Criança e Adolescente ha llevado a cabo una exitosa campaña de abogacía, enfatizando la necesidad de democratizar la información presupuestaria. También ha logrado identificar aliados y voceros de alto perfil, incluyendo al Presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien presentó El Plan Presidente Amigo de los Niños y Adolescentes en la V Conferencia Nacional de los Derechos de los Niños y Adolescentes (2003). Este plan reúne más de 200 acciones con inversión de presupuestos. El proyecto es apoyado por la Red de Monitoreo Amiga de la Niñez, conformada en 2004, que incluye ONGs internacionales, nacionales y locales, agencias de NNUU y centros académicos. El proyecto también promueve la participación a través de la red “Sou de Atitude”, que facilita la discusión sobre políticas públicas entre la juventud del país.

 

A finales de 2004, UNICEF Costa Rica inició una campaña comunicacional llamada Invertir en los niños, niñas y adolescentes: Prioridad Nacional. La campaña, que contó con un amplio apoyo de los medios de comunicación y la participación de destacados deportistas, empresarios, académicos y artistas, resaltó el papel que pueden jugar todos los actores de la sociedad, y no sólo el estado, en la inversión en la infancia. La campaña se llevó a cabo en tres fases, cada una con sus respectivos mensajes de televisión, cuñas de radio, avisos de prensa y afiches. En cada fase se llevó el concepto de la inversión más allá del ámbito económico, ampliándolo al espacio del afecto, la recreación y el tiempo que demandan los niños y niñas a los adultos.

 

En Paraguay, el proyecto PNUD/UNICEF sobre gasto social diseñó una estrategia comunicacional que incluye componentes de abogacía personalizada con actores políticos del Ejecutivo y Parlamento, líderes de opinión de la sociedad civil y partidos políticos; publicaciones periódicas; sitio web; relacionamiento con los medios, incluyendo sensibilización de periodistas especializados; un fuerte componente de diseño gráfico de materiales incluyendo un logo creado ad hoc; identificación de portavoces dependiendo de cada mensaje y auditorio y materiales diversos de divulgación.

Fuente: 

Este documento fue preparado por la Unidad de Políticas Públicas de la Oficina Regional para América Latina y el Caribe (TACRO) del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), tomando como base un informe de consultoría preparado por Daniel Badillo.