El objetivo de los programas de prevención es reducir la transmisión del VIH. Como las personas menores de 25 años han tenido un tiempo relativamente corto en el cual podrían haberse infectado, la mayoría de los casos de adquisición del virus en este grupo de edad son recientes. Como resultado de esto, esta guía recomienda que la mayoría de los indicadores sean obtenidos a través de personas con menos de 24 años de edad.
La prevalencia del virus en este grupo de edad es una buena medida de la tasa a la cual la epidemia está avanzando, y puede mostrar donde están teniendo efecto los programas de prevención. Los indicadores de esta guía se proponen con el objetivo de contribuir a que la información obtenida sea más comparable en sondeos entre regiones y a lo largo del tiempo, lo que contribuirá a mejorar los esfuerzos de obtención de información.
Durante la última década han ocurrido acontecimientos significativos en lo que se refiere a la recolección, el análisis y el uso de datos sobre las personas jóvenes y el VIH/SIDA. Una de las lecciones más importantes que se han aprendido es que los jóvenes están en el centro de la pandemia global y que constituyen una de las mayores esperanzas en la lucha contra esta enfermedad. En respuesta, se han realizado crecientes esfuerzos para desarrollar específicamente los programas o adecuarlos a las necesidades y las realidades de la juventud. También se han evaluado muchos de los programas y esta experiencia colectiva demostró que:
Por lo tanto, se necesita una guía especial para monitorear y evaluar las políticas y programas nacionales para la prevención del VIH entre los jóvenes. La presente guía complementa los indicadores incluidos en "National AIDS programmes: a guide to monitoring and evaluation", publicación de ONUSIDA, perfeccionando los indicadores que ya se han definido y proponiendo nuevos que están en etapas relativamente iniciales de desarrollo y uso. Estos nuevos indicadores se incluyen con el fin de garantizar que las políticas y programas se beneficien de las lecciones aprendidas durante la última década, y para exponer la experiencia relativa a su medición y uso.
El propósito de está guía es ayudar a los directores de programas nacionales contra el SIDA en la planificación y el monitoreo de los programas de prevención del VIH para jóvenes. Los indicadores se organizan en cuatro capítulos de acuerdo con un modelo lógico, vinculando la acción programática a los resultados esperados y, finalmente, al impacto epidemiológico.
Este modelo está estrechamente relacionado con el modelo establecido para el monitoreo y la evaluación de programas, que clasifica los indicadores en categorías de aporte, efecto útil, resultados e impacto. A continuación se presenta un resumen de indicadores separados por categoría, y acompañado por las herramientas de medición adecuadas para cada caso.
Indicadores programáticos
Estos indicadores pueden utilizarse para evaluar los componentes esenciales de las intervenciones para la prevención del VIH/SIDA en los jóvenes a nivel nacional y, con frecuencia, para monitorear los cambios a través del tiempo. Incluyen mediciones relativas a políticas, financiación y cobertura de programas específicos. Incluyen:
Indicadores Determinantes (factores de riesgo y de protección)
Estos indicadores no se relacionan causalmente con el contagio del VIH entre los jóvenes, pero los factores en cuestión pueden propiciar el riesgo y la vulnerabilidad, u ofrecer cierta protección contra el contagio del VIH. Incluyen los conocimientos, las actitudes y las percepciones de los jóvenes; las creencias y actitudes generales de los adultos con respecto al acceso que los jóvenes tienen a la información sobre la salud; y la medición de la calidad de la relación entre los jóvenes y las personas que les brindan servicios sanitarios de atención primaria. Incluyen:
Resultados conductuales
Estos indicadores miden las acciones individuales de los jóvenes que afectan directamente los resultados biológicos. Incluyen mediciones del uso del condón, del uso de drogas inyectables, del sexo comercial, de la proporción de jóvenes que han tenido relaciones sexuales a los 15 años, y de la cantidad de compañeros sexuales que han tenido. Además, se incluyen varios indicadores que no se relacionan causalmente con el contagio del VIH pero que contribuyen a la vulnerabilidad de los jóvenes, o sea relaciones sexuales forzadas y relaciones sexuales con compañeros de otra generación (especialmente entre mujeres jóvenes). Incluyen:
Impacto
Estos indicadores incluyen mediciones de impacto a nivel de la población, o sea, mediciones epidemiológicas, en especial, índices de prevalencia del VIH entre los jóvenes y subgrupos específicos de jóvenes:
De acuerdo con esta guía, la mejor medida del impacto a largo plazo de todas las actividades de prevención del VIH es la tasa de incidencia del VIH (es decir, el número de nuevos casos de infección por año, dividido por el número de individuos VIH-negativos al inicio del año).
Según los autores, al tomar decisiones sobre un conjunto nacional de indicadores es importante que los países, es decir, los programas nacionales contra el SIDA, tomen conciencia de que no están limitados a este conjunto de indicadores y de que no necesariamente tienen que recolectarlos todos. La selección de indicadores debe basarse en las metas, los objetivos y las actividades de cada programa nacional para la prevención del VIH/SIDA, la etapa de la epidemia del VIH, y los principales modos de transmisión del VIH en diferentes sub-poblaciones. Estos indicadores también desempeñan un papel internacional al ayudar a los donantes y agencias a:
Tomado de la Guía de Indicadores para el Monitoreo y Evaluación de Programas Nacionales para la Prevención del VIH/SIDA dirigidos a Jóvenes [1] de la Organización Mundiald e la Salud.
El propósito de está guía es ayudar a los directores de programas nacionales contra el SIDA en la planificación y el monitoreo de los programas de prevención del VIH para jóvenes. Los indicadores se organizan en cuatro capítulos de acuerdo con un modelo lógico, vinculando la acción programática a los resultados esperados y, finalmente, al impacto epidemiológico.
Este modelo está estrechamente relacionado con el modelo establecido para el monitoreo y la evaluación de programas, que clasifica los indicadores en categorías de aporte, efecto útil, resultados e impacto. A continuación se presenta un resumen de indicadores separados por categoría, y acompañado por las herramientas de medición adecuadas para cada caso.
Indicadores programáticos
Estos indicadores pueden utilizarse para evaluar los componentes esenciales de las intervenciones para la prevención del VIH/SIDA en los jóvenes a nivel nacional y, con frecuencia, para monitorear los cambios a través del tiempo. Incluyen mediciones relativas a políticas, financiación y cobertura de programas específicos. Incluyen:
Indicadores Determinantes (factores de riesgo y de protección)
Estos indicadores no se relacionan causalmente con el contagio del VIH entre los jóvenes, pero los factores en cuestión pueden propiciar el riesgo y la vulnerabilidad, u ofrecer cierta protección contra el contagio del VIH. Incluyen los conocimientos, las actitudes y las percepciones de los jóvenes; las creencias y actitudes generales de los adultos con respecto al acceso que los jóvenes tienen a la información sobre la salud; y la medición de la calidad de la relación entre los jóvenes y las personas que les brindan servicios sanitarios de atención primaria. Incluyen:
Resultados conductuales
Estos indicadores miden las acciones individuales de los jóvenes que afectan directamente los resultados biológicos. Incluyen mediciones del uso del condón, del uso de drogas inyectables, del sexo comercial, de la proporción de jóvenes que han tenido relaciones sexuales a los 15 años, y de la cantidad de compañeros sexuales que han tenido. Además, se incluyen varios indicadores que no se relacionan causalmente con el contagio del VIH pero que contribuyen a la vulnerabilidad de los jóvenes, o sea relaciones sexuales forzadas y relaciones sexuales con compañeros de otra generación (especialmente entre mujeres jóvenes). Incluyen:
Impacto
Estos indicadores incluyen mediciones de impacto a nivel de la población, o sea, mediciones epidemiológicas, en especial, índices de prevalencia del VIH entre los jóvenes y subgrupos específicos de jóvenes:
De acuerdo con esta guía, la mejor medida del impacto a largo plazo de todas las actividades de prevención del VIH es la tasa de incidencia del VIH (es decir, el número de nuevos casos de infección por año, dividido por el número de individuos VIH-negativos al inicio del año).
Según los autores, al tomar decisiones sobre un conjunto nacional de indicadores es importante que los países, es decir, los programas nacionales contra el SIDA, tomen conciencia de que no están limitados a este conjunto de indicadores y de que no necesariamente tienen que recolectarlos todos. La selección de indicadores debe basarse en las metas, los objetivos y las actividades de cada programa nacional para la prevención del VIH/SIDA, la etapa de la epidemia del VIH, y los principales modos de transmisión del VIH en diferentes sub-poblaciones. Estos indicadores también desempeñan un papel internacional al ayudar a los donantes y agencias a:
Tomado de la Guía de Indicadores para el Monitoreo y Evaluación de Programas Nacionales para la Prevención del VIH/SIDA dirigidos a Jóvenes [1] de la Organización Mundiald e la Salud.
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Enlaces:
[1] http://www.comminit.com/redirect.cgi?m=6e53fc41315bf3b4a2ed85197c5feb06