Capacidades de jóvenes y adolescentes para enfrentar el VIH/SIDA - Honduras
Fecha
Noviembre 1, 2002
Context
La Alianza COMVIDA, coordinada por UNICEF y el Programa Regional de Atención Integral a la Mujer (PRAIM) de la Cooperación Técnica Alemana (GTZ), propuso en el año 2002 desarrollar un sistema de monitoreo y evaluación (M&E) cíclica, como herramienta de gerencia y planificación útil para dar seguimiento a las acciones que realice la Alianza en cada uno de los municipios del país. Diseñó en este contexto un sistema de mediciónorientado a jóvenes y adolescentes, por ser quienes están en el centro de la epidemia del VIH/SIDA, y la principal oportunidad y recurso para vencerla.
El sistema de M&E propuesto tiene como principios:
- Contribuir con información al desarrollo humano de las y los jóvenes de Honduras;
- Que sea acorde a las realidades y experiencias de la juventud hondureña, más que a necesidades de donantes o subsectores;
- Que sea capaz de sostenerse en término de costo y capacidades;
- Que sea flexible de acuerdo a las capacidades nacionales y municipales;
- Que vincule niveles, sectores y comunidades entre sí;
- Que produzca información confiable y de fácil obtención.
Methodologies
El sistema propuesto contempla el desarrollo de ciclos cortos de medición para evaluar impacto, comparando cambios en los indicadores a través del tiempo, o comparando el efecto entre diferentes tipos de intervención o entre diferentes niveles de exposición a las intervenciones. Cada ciclo de M&E tiene los siguientes productos:
- Un conjunto de evidencias que permita a funcionarios, redes y organizaciones involucradas en COMVIDA mejorar su conocimiento sobre el efecto de las estrategias de prevención, reorientar prioridades y rediseñar acciones del Programa de Educación, Información y Comunicación para la Prevención del VIH/SIDA.
- El sustrato para un diálogo alrededor de evidencias y para la “rendición de cuentas” entre las comunidades, las instituciones prestadoras de servicio públicas y privadas, las municipalidades, las Iglesias, las organizaciones de la sociedad civil y demás instituciones y organizaciones interesadas en el desarrollo de las y los jóvenes.
- Mejores condiciones para la articulación intersectorial, la concertación y la confianza entre agentes de desarrollo.
- Avances en la institucionalización de las capacidades internas de las organizaciones abocadas a la lucha contra el VIH/SIDA y el liderazgo de jóvenes en la prevención del VIH/SIDA y riesgos asociados.
La temática de medición fue orientada a monitorear la vulnerabilidad de jóvenes frente al VIH/SIDA y sus posibilidades de enfrentar la infección y la enfermedad mediante el fortalecimiento de sus capacidades para tomar decisiones responsables e informadas sobre su sexualidad, y asumir el liderazgo en la prevención. El Plan Nacional para la Prevención del VIH/SIDA 2002-2006, tuvo como uno de sus ejes la promoción de comportamientos sexuales que eviten el riesgo de infección, enfatizando acciones en adolescentes que aún no han iniciado su vida sexual activa, o la están comenzando. Fueron ejes de medición:
- El vínculo de jóvenes con las redes de apoyo familiar y social;
- Sus aspiraciones en el contexto de preparación para la vida sexual activa;
- Las condiciones de inicio de su vida sexual activa, incluyendo relaciones sexuales no deseadas;
- Sus prácticas y vivencias de la sexualidad, incluyendo su capacidad de negociar y hacer cumplir su intención de protección;
- La personalización del riesgo de infección por VIH/SIDA;
- Su opinión sobre las formas de evitar el VIH/SIDA;
- Sus vínculos con los servicios de salud, incluyendo servicios de consejería y prueba para detección del VIH, y
- El embarazo en adolescentes y la Infecciones de Transmisión Sexual, como riesgos asociados al VIH/SIDA.
La medición privilegió indicadores sensibles para detectar el efecto temprano de las intervenciones y modificables con los recursos disponibles a través de la alianza COMVIDA. Las intervenciones se refieren a las redes familiares y sociales de las y los jóvenes. Se buscó el vínculo entre indicadores de las redes de apoyo y las capacidades de los/as jóvenes para tomar decisiones responsables acerca de su sexualidad y fortalecer su liderazgo en el control de la epidemia. En los instrumentos de medición, los indicadores se tradujeron y operacionalizaron como “preguntas indicadoras”. Se tomaron en cuenta los siguientes factores de las redes de apoyo y los servicios:
- Uso del tiempo libre (deporte, cultura),
- Espacios de organización,
- Confianza en las personas,
- Confianza en redes sociales,
- Confianza en servicios,
- Capacitación en temas de salud y sexualidad.
La información se estratificó según sexo de la persona informante, acceso a centros escolares y ciudad de residencia.
Resultados
Se encuestó a 5,938 jóvenes y adolescentes de 15 a 23 años en 41 sitios centinela representativos de barrios urbano marginales de 11 ciudades. Las ciudades seleccionadas fueron: Tegucigalpa y San Pedro Sula (5 sitios por ciudad); la Ceiba, Comayagua y Copán (4 sitios por ciudad); Danlí, Yuscarán, Tela, el Progreso, Choloma, Puerto Cortés (3 sitios por ciudad). Las ciudades están ubicadas en igual número de municipios en siete departamentos de Honduras: El Paraiso, Morazán, Atlántida, Yoro, Cortés, Comayagua y Copán.
br> Los principales hallazgos fueron presentados de acuerdo con cinco componentes de la prevención:
1. Fortaleciendo redes de apoyo:
Las redes de apoyo familiar y social tienen valor para los jóvenes y parecen cruciales al propósito de reforzar capacidades para tomar decisiones responsables acerca de su sexualidad y evitar relaciones sexuales no deseadas. Son indicadores de las redes de apoyo (los porcentajes en paréntesis indican la frecuencia con que los indicadores fueron mencionados por las/os jóvenes encuestados):
- Confianza hacia las personas adultas “de casa” (63%)
- Confianza en personas “fuera de casa” (59%)
- Confianza de estudiantes en profesores/as (34%)
- Ser miembro de alguna organización (22%)
- Haber recibido capacitación en tema de sexualidad “en el año” (39%)
- Practicar algún deporte (86% muchachos; 31% muchachas)
- Pertenecer a algún grupo artístico o cultural (8%) y
- Percibir que hay organizaciones que se preocupan por los problemas de la juventud (15%)
Ante problemas de sexualidad, la mayoría de jóvenes prefiere hablar con personas conocidas. Dos tercios consideran que tienen alguna persona de confianza con quien hablar sobre sexualidad. La confianza en personas adultas “de casa” es similar en varones y mujeres; la confianza en personas “fuera de casa” es mayor en varones. Uno de cada tres estudiantes tiene confianza en algún profesor/a. Un joven que ha recibido capacitación en salud y sexualidad tiene 60% más probabilidad de tener confianza en personas adultas que un joven que no la ha recibido . El 22% de jóvenes pertenece a alguna organización –dos tercios de éllas son religiosas- y uno de cada cuatro reconoce que la organización “se preocupa” por ellos/as.
2. Preparándose para decidir y prevenir: En jóvenes de 15 a 19 años, 42% de varones y 74% de muchachas dijo que no habían tenido relaciones sexuales, aunque, dos de cada tres varones y una de cada tres muchachas había tenido relaciones sexuales a través de “caricias íntimas”. El 39% de varones y 57% de muchachas dijo “estar casado/a” como condición para iniciar vida sexual activa; 19% dijo “sentir que estoy listo/a”. Tienen vida sexual activa la mitad de varones de 16 años y la mitad de muchachas de 19 años . El promedio entre las primeras caricias íntimas y el inicio de la vida sexual activa fue menor de un año. En jóvenes de 15 a 19 años, uno de cada cuatro varones y una de cada diez muchachas tuvo su primera relación sexual a los 15 años o menos (46% de varones y 33% de muchachas sexualmente activas). No se encontró evidencia que la edad de inicio de la vida sexual activa haya disminuido en los últimos tres años (gráfico 3) Sólo la mitad de jóvenes de 15 a 19 años dijo que su primera relación sexual fue porque “quería hacerlo”. La otra mitad mencionó alguna razón involuntaria: “me sentí presionado/a” (22%) y 17% dijo “tenía que demostrar que soy hombre” - “no quería perderlo” “no me di cuenta” o “tenía necesidad económica”. El 14% prefirió no responder. La mayor frecuencia de relaciones sexuales involuntarias se detectó en adolescentes de menor edad, principalmente mujeres (60%).
3. Protegiéndose: una vez decidido tener relaciones sexuales, el uso del condón brinda protección contra el VIH y otros riesgos asociados, especialmente si son relaciones casuales o con más de una pareja sexual. El 20% de varones sexualmente activos y 13% de muchachas dijo haber tenido relaciones sexuales con más de una persona “el ultimo año”; sin embargo, solo la mitad de esos muchachos y una de cada cuatro muchachas dijo haberse protegido con condón en su última relación. La relación con penetración anal, si no se protege, es la práctica sexual de mayor riesgo de transmisión del VIH. El 32% de varones sexualmente activos y 10% de muchachas dijo haber tenido relaciones anales (14% en muchachas adolescentes). De los muchachos que han practicado sexo anal, tres de cada cuatro dijeron “con mujeres” (gráfico 6). Sólo 44% de muchachos y 26% de muchachas que han practicado sexo anal dijeron haberse protegido con condón en su última relación. En adolescentes sexualmente activos de 15 a 17 años que no usaron condón, 11% de varones y 22% de muchachas dijeron como razón de no uso “la otra persona no quiso que se usara”. Las prácticas deportivas, el fortalecimiento de la confianza en personas adultas y las actitudes que llevan a la realización de la prueba VIH, conllevan mayor uso de condón en los varones estudiantes (ganancias del 7%, 9% y 9% respectivamente). La mitad de varones sexualmente activos y un tercio de las muchachas percibe “peligro” de infección por el VIH, independientemente que se protejan o no en sus relaciones sexuales. No saben si tienen peligro el doble de muchachas (21%) que de muchachos (13%) Para varones sexualmente activos, la opinión más frecuente sobre la “mejor manera” de prevenir el VIH/SIDA es “usar siempre condón”; 75% en quienes lo usaron y 67% en quienes no lo usaron; para muchachas sexualmente activas, la opinión más frecuente sobre la mejor manera de prevenir es “fidelidad a su pareja”, 74% si tuvieron una sóla pareja sexual en el año y 60% si tuvieron dos o mas parejas sexuales.
4. Vinculándose a los servicios de salud: De cada cuatro jóvenes encuestados, uno sabe donde recibir atención en salud y sexualidad y tres no. El 21% tuvo confianza en algún servicio de salud. Ante problemas de sexualidad prefieren acudir a un servicio de salud; 47% si le tienen confianza y 18% si no le tienen. El 62% de jóvenes sexualmente activos manifestó interés en realizarse la prueba VIH, aunque uno de cada tres desconoce donde realizársela. Hay mayor probabilidad de conocer lugar de realización de la prueba cuando se había recibido capacitación en sexualidad (4% de ganancia) o si había confianza en las personas “fuera de casa” (6% de ganancia). La cuarta parte de jóvenes ya se había realizado la prueba alguna vez.
5. Previniendo riesgos asociados al VIH/SIDA: En adolescentes de 15 a 19 años, 15% de encuestadas y 57% de muchachas sexualmente activas, dijo haber “salido embarazada alguna vez”. La frecuencia de embarazo fue el triple en muchachas que no practican deporte en relación a las que sí practican y el doble en muchachas que no están organizadas o no reciben capacitación sobre sexualidad, en relación a muchachas que sí la reciben. La ganancia potencial en término de adolescentes de 15 a 19 años que se evitaría salieran embarazadas se detectó a partir de intervenciones deportivas (4% en estudiantes y 17% en no estudiantes), y capacitación en temas de salud y sexualidad en estudiantes (3%). Uno de cada diez varones sexualmente activos de 15 a 19 años dijo haber padecido “secreción anormal por el pene”, indicador operacional de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). La frecuencia de ITS fue el doble (14%) en jóvenes que no usaron condón en su última relación sexual, en relación a jóvenes que sí lo usaron (7%). Intervenciones orientadas a fortalecer la participación en organizaciones y los niveles de confianza en las personas, tienen cada una el potencial de prevenir 5% de las ITSs que ocurren en muchachos estudiantes de 15 a 19 años.
Contacto
Funcionario de Comunicaciones
UNICEF
Honduras, C.A.
Apartado Postal 2850
Tegucigalpa MDC
Tegucigalpa
Honduras
Tel: 504-31-16-14
Fax: 504-32-58-84
Fuente
Tomado del sitio web de UNICEF Honduras.
Puesto en el sitio CILA - Mayo 24 2007
Última Actualización - Diciembre 17 2008
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COMENTARIOS ENVIADOS
david
bueno yo pienso que el sexo no es malo solo hai que saverlo manejar i tenerlo con la persona que amamos ,despues del matrimonio
interes en tema de investigacion y su instrumento
Hola Buen Dia:
Mi nombre es Gloria del Carmen Alejos Echavarria, soy estudiante del 6to semestre de la Lic. en Enfermeria en la Universidad Veracruzana, de la Cd. de Minatitlan, Veracruz, Mexico.
El motivo por el cual me comunico con ud. es por el interes que tengo sobre la investigacion de Capacidades de jóvenes y adolescentes para enfrentar el VIH/SIDA - Honduras, publicada en la pag.http://www.comminit.com/es/node/69242/37
deseo hacer una replica de su investigacion en estudiantes universitarios en mi comunidad, pero para ello necesitaria conocer el instrumento que utilizaron para dicha investigacion, si me lo facilita podria adaptar las preguntas de acuerdo a nuestra poblacion...Espero no causarle muchas molestias y de antemano le agradezco el que me envie un copia del instrumento que utilizaron adjunto a un correo...
Muchas Gracias . puede contactarse conmigo en el sig. correo gcae14@hotmail.com
solo quiero expresar que necesitamos instrumentos de medicion del tema de sexualidad en adolecentes necesiti items de sexualida gracias
fue inutil y ademas mucha informacion k no sirve de nada........