El próximo 3 de abril se inaugura en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York la Exposición "Vidas Minadas, 10 años", del fotógrafo Gervasio Sánchez. Esta muestra, organizada por la Representación Permanente de España ante Naciones Unidas y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), con el apoyo de DKV seguros y el Instituto Cervantes, estuvo expuesta en la sede de la UNESCO en París para conmemorar el 60 aniverasio de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Vidas Minadas es un proyecto fotográfico de sensibilización que realiza el fotoperiodista Gervasio Sánchez desde 1995 con el apoyo de Intermón Oxfam, Manos Unidas y Médicos sin Fronteras, tres de las más de 1.400 organizaciones que en 90 países trabajan para erradicar las minas. Este esfuerzo fue recompensado en 1997 con el Premio Nobel de la Paz a la Campaña Internacional contra las Minas Antipersonal.
El impacto humanitario de las minas es más profundo y devastador que los efectos de cualquier otra arma: no sólo cercenan miembros o vidas, también impiden el libre acceso de los campesinos a sus tierras, de las mujeres a los pozos de agua o de los niños al colegio. Como consecuencia de ello, muchas tierras se quedan sin cultivar y familias pobres ven mermados sus ingresos.
Cada año las minas antipersona provocan 15.000 nuevas víctimas. Colombia, Camboya, Afganistán, Angola, Bosnia o Irak destacan entre los 78 países afectados por esta dramática situación. Unos 300.000 supervivientes sufren algún tipo de mutilación. Desde 1997 los 151 países firmantes del Tratado de Ottawa sólo han dedicado un 10% de la cantidad necesaria calculada por las organizaciones especializadas para financiar los programas de atención y rehabilitación de las víctimas de las minas.