El TIDE aprovecha la pasión por el deporte, especialmente por el fútbol, para crear incentivos y lograr que las comunidades cambien de actitud ante el medio ambiente. Una liga de fútbol reúne a los equipos de las comunidades atendidas, y se organiza un torneo anual que se juega de enero a junio.
En el programa participan dos ligas: una de adultos y otra de niños (de 10 a 12 años). En esta última las escuelas dirigen los equipos y los proyectos ambientales. Los equipos califican y pueden participar en la competencia tras presentar un proyecto ambiental a ser ejecutado en su comunidad y pagar una cuota de incorporación. Los proyectos se inscriben en temáticas como el control de la erosión, limpieza del río, promoción de un estilo de vida saludable, entre otros, y son monitoreados y evaluados por un equipo del programa a base de un sistema de puntaje.
El proyecto ambiental se debate entre el equipo del TIDE y los miembros de la comunidad del equipo que se desea inscribir. El Instituto brinda apoyo técnico y presta buses, lanchas, imprime volantes, dona árboles, etc, para ayudar a que las iniciativas de la comunidad se puedan cumplir. La comunidad aporta la mano de obra y en algunos casos, recoge fondos para comprar algunos de los elementos que requieren.
Una vez definido el proyecto, cada comunidad hace un plan de trabajo donde se describen los objetivos, las tareas a realizar, y las fechas para las cuales se debe cumplir cada tarea. Para hacerle seguimiento y apoyarlos en la correcta ejecución, TIDE cuenta con un grupo de expertos que visitan los proyectos una vez al mes.
En el marco del deporte, el Instituto enseña a la comunidad prácticas sustentables para la agricultura, la silvicultura y la pesca, y desarrolla esquemas de presentación que facilitan la comprensión de las normas y del reglamento de áreas protegidas y especies amenazadas del singular y único ecosistema del Corredor Montaña Marítimo Maya. Los partidos de fútbol tienen lugar en Punta Gorda, ciudad accesible a toda la población que cuenta con las canchas necesarias. Antes de iniciar un partido, cada equipo presenta el plan que desarrolla en su comunidad.
Al final de la temporada los premios se entregan en una ceremonia de premiación, según una combinación entre los resultados de los juegos y el desarrollo del proyecto. El primer premio, en 2007 fue de 3.000 dólares. Los premios incluyen suministros para las escuelas para fomentar la educación continua.