La Iniciativa de Comunicación: ¿De qué se trata esta iniciativa?
Sebastián Gerlic: Nuestro proyecto es liderado por una institución que se llama Thydewa. Está compuesta por nueve personas, de las cuales solo dos no somos indígenas. Trabajamos particularmente en la promoción de la conciencia planetaria.
En 2001 iniciamos un proyecto de producción de textos, en el que facilitamos a los indígenas la oportunidad de ser sus propios historiadores, sus propios antropólogos, sus propios periodistas, y publicar sus materiales. Después nos dimos cuenta de que necesitabamos una herramienta de comunicación más efectiva que estas publicaciones, algo menos dispendioso (producíamos 3.000 libros por cada comunidad) y con mayor impacto. Fue así que decidimos reunir a las siete naciones, con las que hicimos los libros a través de un portal de Internet.
Esta herramienta ha sido pensada para que cada indio que tenga deseo y se comprometa a pensar en su propia comunidad y en las comunidades indígenas del mundo con esa misma conciencia planetaria, pueda apostar y pueda trabajar a través del portal. Digo trabajar porque este es un portal que tiene, por ejemplo, un chat que está siempre abierto; entonces, cuando una persona que no conoce nada sobre los indígenas llega a este portal, debe encontrarse con un miembro de la comunidad que sea capaz de desmentir los prejuicios y errores que veces muchas salen a la luz en estos encuentros. El indio debe saber como llegar a esa persona y como entrablar una relación con ella para cumplir el objetivo de difundir esta conciencia.
Empezamos esta experiencia con 14 indígenas que luego fueron multiplicando las ideas en sus propias comunidades. Actualmente desarrollamos un trabajo constante via Internet, con el que fortalecemos la búsqueda de libertad, autonomía y desarrollo de los líderes indígenas, particularmente los jóvenes, a través de canales de información y comunicación. Ellos han descubierto, por ejemplo, que antes no tenían fuentes de investigación porque no existían los libros en la aldea indígena, y ahora tienen acceso a tantas cosas, que pueden interesarse en hacer un curso virtual, o asistir a la universidad a través de sistemas semipresenciales a distancia, o que pueden acceder a los recursos del gobierno, esos mismos recursos que siempre se les había negado con argumentos como que no habían llegado al municipio, o que se habían desaparecido, etc.
Así mejoran su manera de ejercer la ciudadanía. Los indígenas han hecho muchas denuncias sobre las cosas que les ocurren, los derechos humanos violados, el hambre que pasan, de manera que consiguen a veces respuestas de los políticos.
En el área de educación, además de estar estudiando algunas cosas, hemos creado una comunidad colaborativa de aprendizaje, un lugar horizontal en el que no hay profesores, pero todo el mundo coloca sus experiencias, intercambia opiniones y se va formando una nueva visión crítica sobre qué significa el desarrollo, qué significan las tecnologías para los indios, etc.
Adicionalmente la Internet es una herramienta que está siendo apropiada por los indios para preguntar a los viejos aspectos de la cultura y archivarlos, cuidarlos, guardarlos y ponerlos en perspectiva con el resto de la sociedad, con el ánimo de que sean leídos para valorarlos y no discriminarlos.
CI LA: ¿Cómo se introducen las TICS en las comunidades indígenas?
SG: Bueno, ese proceso lo hicimos en 2004 con un pequeño computador, una conexión satelital a Internet y una cámara fotográfica digital. Ya en 2005 conseguimos un pequeño financiamiento y compramos un segundo computador para cada aldea. Luego decidimos no buscar más recursos para comprar computadores, sino invertir recursos humanos para capacitar a los indígenas en el establecimiento de alianzas locales que les permitieran tramitar donaciones. En algunos lugares donde editamos libros, CDs o DVDs, los venden para resolver los problemas técnicos que se presentan. Sin embargo, el tema de la conectividad sigue siendo un problema muy grave. Para el año 2009 estamos pensado hacer una capacitación en asuntos técnicos para que ellos puedan reparar daños menores, instalar programas o limpiar de virus los equipos.
En este momento estamos integrando teléfonos celulares en nuestro trabajo. Los indígenas normalemente están subiendo fotos y textos, pero dos cámara digitales en una aldea de 500 o 1.000 indios no dura más de cinco o seis meses, y no les permite mostrar la grandeza de su cultura. Por esa razón pensamos en nuevas formas de subir contenido. Pensamos que el video podía ser una alternativa que se adecuaba más a la tradición oral de los indígenas, pero al mismo tiempo suceden cosas que están lejos de la antena de Internet porque las aldeas son muy grandes, así que pensamos en los teléfonos celulares como opción. Aun no hay cobertura para todas las áreas, pero si sucede un evento especial, el indígena podría estar publicando el material en el mismo momento en que ocurre. De esta manera le damos inmediatez a los trabajos periodísticos de los indígenas.
CI LA: Así como tienen financiación para las máquinas, ¿hay financiación para la conexión a Internet?
SG: Actualmente tenemos tres fuentes de financiación: el Ministerio de Cultura, que entiende la propuesta de diálogo intercultural, valoración del patrimonio inmaterial, reconocimiento de la diversidad, y rescate de lo tradicional; otra es un instituto de una empresa privada de telefonía, que está interesada cumplir con su cuota de responsabilidad social a través de nuestro proyecto; y una alianza con el Ministerio de Comunicaciones que no consiste en dinero, sino en diez antenas satelitales colocadas en diferentes comunidades. Al comienzo todo el dinero se nos iba en pagar esa conectividad, así que este es un gran aporte.
CI LA: ¿De dónde surge la inquietud de que sean los propios indígenas quienes cuenten su historia?
SG: Bueno, todo esto nació porque acompañaba a un grupo de indios que vivían de hacer artesanías y dar conferencias en escuelas, y siempre en las escuelas les preguntaban cosas como "¿cómo es la aldea en dónde vives?", "¿cómo es tu familia?", "¿cómo es tu casa?","¿qué comes?", etc, y explicando verbalmente demoraban mucho más tiempo del que tardaba una fotografía que además lograba más claridad y más impacto. Como yo tenía formación en comunicación, empecé con un taller de fotografía y me propuse jugar con los indios a que ellos se posicionaran como creadores de contenidos, sin ser los antropólogos que van a generar teorías a costa de ellos.
CI LA: ¿Qué particularidades han encontrado entre los contenidos que publican los indígenas y otros contenidos de las red?
SG: Ellos no tiene pretensión de lenguaje, así que escriben lo que sienten desde el corazón o la barriga. Les gusta publicar cosas poéticas o cuentos, y se preocupan mucho menos por lo formal... a veces no usan ni la coma ni el punto. Para nosotros está bien porque es la libertad de expresarse como quieren; no hacemos ningún tipo de corrección o censura. En este momento son los propios indígenas los que administran el portal, los logins de correo, etc. Ellos se han organizado de tal manera que la red ha tomado autonomíay ellos mismo han creado los estatutos de funcionamiento. Nosotros los acompañamos aun en algunos procesos transversales de cualificación, y en la recepción de recursos, toda vez que ellos aun no cuentan con una personalidad jurídica que les permita hacerlo.
CI LA: ¿Cómo es la receptividad de los indígenas ante este tipo de herramientas?
SG: A los jóvenes les encanta porque ven en este ejercicio la posibilidad de participar, de sentirse vivos y de sentirse útiles para la comunidad. Los mayores al principio no entienden mucho, pero sienten la confianza de intentar y probar que pasa con el proyecto. Algunos adultos que se han aproximado de manera más cercana, lo han aprovechado ampliamente, especialmente los líderes que están al frente de los reclamos y denuncias de las comunidades. Ellos piden a los jóvenes que les ayuden a hacer estas denuncias, y cuando llegan las respuestas, los jóvenes se las comunican a los ancianos; de esta manera se involucra a los jóvenes en los asuntos de la comunidad. Es decir, Internet se convierte en una herramienta social en la lucha por sus derechos.
CI LA: ¿Cómo han trabajado el tema de la ciudadanía con ellos?
SG: Mi sensanción es que los indígenas ni recibían información ni nadie parecía estar interesado en hacérles saber que cuentan con unos derechos como cualquier ser humano, ni tampoco había demasiado interés en que conocieran la constitución del país. Nosotros tenemos esa vocación, nuestra misión contempla el hablar de derechos humanos y expandirlos como una práctica real que sale del papel para ser vivida. Por eso siempre los estamos incentivando a que conozcan la ley, y a que los indígenas sepan debidamente como los pueden usar en los diferentes conflictos que tienen.
CI LA: ¿Qué ha significado para ustedes el ser finalistas en el Concurso de Experiencias de Innovación Social Ciclo 2007 - 2008?
SG: Es una experiencia muy positiva, especialmente quería destacar que el primer día tuvimos una exposición abierta a la que asistieron cinco indígenas de diferentes etnias colombianas, algunos de ellos con cargos de asesores en entidades públicas. A ellos les gustó nuestra experiencia, y como nosotros siempre hemos querido expandir la red, charlamos con ellos para ampliar nuestros vínculos. También hemos hablado con indígenas vinculados a algunos de los proyectos finalistas, así que hemos sentido que la idea de hacer de este proyecto una iniciativa latinoamericana, puede estar tomando cuerpo. También hemos hablado con indígenas de Canadá, que nos hacen propuesto hacer intercambios; como un intercambio presencial es muy caro, estamos pensando en pequeñas experiencias presenciales, acompañadas de intercambios via Internet.
CI LA: ¿Qué potencial encuentran en esta propuesta de trabar en red?
SG: Sinceramente, es genial. Podemos pensar por ejemplo que los indios siempre trabajaron en red porque una comunidad es eso: cada miembro sabe una cosa y ninguno es autosuficiente. Si un indio está enfermo, va a necesitar alguien que sepa cual es la planta que lo va a curar, otro que sepa meterse en la selva a buscarla, otro que la sepa cortar y tratar, otro que la sepa cocinar, y uno que le dé la dosis justa cuando la requiera. Ellos saben que vivir no es explotar ese lado individualista que tenemos nosotros, tienen conciencia de que somos una red por naturaleza.
Resumen:
Indios on-line, aprovecha el entusiasmo de los jóvenes indígenas frente a las nuevas tecnologías y utiliza la Internet como un medio para potenciarlos, hacerles concientes de sus derechos y de la existencia de canales pacíficos para alcanzarlos, valorar su cultura y su identidad. Es un medio que asegura el acceso a más información y ofrece una plataforma para el intercambio, no solo entre ellos sino con población no indígena que puede entender el valor de los indígenas y aprender a respetarlo y a admirarlos.
El proyecto Indios on-line es coordinado por la ONG brasilera THYDEWA y recibe apoyo del Ministerio de Cultura de Brasil y del Instituto Oi Futuro. Se inició en 2004 en siete comunidades del noreste de Brasil, por iniciativa de un grupo de personas interesadas en el rescate cultural de estos pueblos así como en la mejora de sus condiciones de vida.
En esta entrevista, Sebastián Gerlic, Presidente de THYDEWA, nos habla de Indios on-line en el marco de la Cuarta Feria de Experiencias de Innovación Social - Medellin, Colombia, Noviembre de 2008.
Fuente:
Entrevista realizada durante la Cuarta Feria de Experiencias de Innovación Social - Medellín (Colombia), noviembre de 2008.
Prevista:
Indígenas en Indios on-line
Considero absolutamente necesario trabajar en proyectos que creen redes, el proyecto indios on line favorece el encuentro, la importancia de ser quien eres, el conocimiento de tus derechos... y algo tan evidente como que uno no es un ser aislado, forma parte de la comunidad humana y de la tierra.
Felicidades a Sebastian Gerlic y a todos los que participan en el proyecto.