Esta iniciativa trabaja con niños y niñas indígenas que trabajan en las calles, solos o con sus padres, para apoyar a sus familias. La mayoría de los niños en esta situación en San Cristóbal de Las Casas pertenecen a familias que han sido desplazadas de sus comunidades por la guerra, conflictos políticos, o precarias situaciones económicas. A través de actividades entretenidas y educativas, el Equipo de Educación Callejera ofrece una alternativa enfocada en dos temas: autoestima e identidad cultural.
El programa trabaja la autoestima de los niños enseñándoles sus derechos, el valor de todos los menores, así como los riesgos y posibilidadesde la calle y su ambiente. El componente de identidad cultural reconoce las tradiones y costumbres de la cultura Maya, en un esfuerzo por fortalecer las condiciones culturales de estos niños en contextos actuales. Adicionalmente los niños son educados en habilidades de lectura y escritura, y motivados para usar estas herramientas en su vida cotidiana. Todas las actividades son desarrolladas en plazas y mercados de la ciudad.
Melel Xojobal produce materiales informativos que incluyen resumenes semanales, panfletos que circulan dos veces a la semana y audiocassettes bimensuales. Estos materiales ofrecen noticias relevantes para las comunidades, así como información estatal, nacional e internacional.
De otro lado, la organización adelanta procesos de formación periodística con los pobladores locales. El componente final el proyecto propone el diseño de campañas y materiales dirigidos a promover el respeto de los derechos de los niños indígenas que trabajan en las calles, así como la producción de materiales educativos para las poblaciones circundantes de las escuelas.
Conocer este valioso trabajo de Melel Xojobal estimula otros quehaceres afines y complementarios. Con este propósito quisiera compartir una serie de talleres y programas radiofónicos llamada Nutrición Afectiva, una metodología creada por Verónika Molina y comprobada en Mesoamérica y El Caribe, especial para niños y niñas y adolecentes, pero que conviene a maestros y maestras, por su contacto cotidiano con las nuevas generaciones.
En grandes términos, Nutrición Afectiva desarrolla cinco pilares: Autoconocimiento, autocontrol, automotivación, empatía y habilidades sociales. Los primeros facilitadores han sido ya certificados, tras un proceso de varios meses.
Que la verdadera luzrille intensamente para todos y todas.
Guillermo Ramos
Coorinador Operativo
Consorcio Cihuatán, El Salvador