Lynne A. Sturm
Rose M. Mays
Gregory D. Zimet
En este artículo se hace un análisis de las investigaciones realizadas en los Estados Unidos sobre el papel que juegan las actitudes de los progenitores hacia la inmunización de niños y adolescentes. En él se describe el contexto histórico de las investigaciones sobre la toma de decisiones relacionadas con las vacunas. Las influencias potenciales sobre la toma de decisiones en relación con las vacunas son factores socio-ambientales y personales específicos de los padres. Los aspectos socio-ambientales discutidos incluyen la forma en que los medios informan sobre las vacunas, cómo se perciben las normas sociales, y la influencia persuasiva de los grupos de pares. Los factores personales analizados incluyen las creencias de los progenitores, sus actitudes, y los conocimientos relacionados con las enfermedades prevenibles mediante la vacunación, y los factores que influyen en el proceso de toma de decisiones. La influencia de los proveedores de servicios de salud es utilizada como un ejemplo de la interfase familia-Sistema de Cuidado de la Salud.
Al analizar el papel de la cobertura de los medios, los autores encontraron que solamente en países de habla inglesa se han realizado estudios que analicen la retórica y la persuasión en la cobertura de los medios. Tampoco ha sido ampliamente estudiado el papel causal de los medios en la determinación de la opinión pública en relación con la inmunización. Los ejemplos citados por los autores muestran una correlación entre una prensa positiva y una alta tasa de vacunación, y una prensa negativa y un descenso en las tasas.
La influencia de las normas de los grupos sociales es analizada en estudios que utilizan el modelo de creencias sobre la salud, la teoría de la acción razonada, la teoría del comportamiento planeado, y la teoría de la protección como motivación, todas las cuales incluyen a las normas sociales como fuertes influencias en la toma de decisiones. Se encontró que los factores que influyen en la toma de decisiones por parte de los progenitores fueron “la presión sentida” para aceptar o rechazar con base en la opinión del grupo social y en las actitudes y recomendaciones de los proveedores de servicios de salud. Las actitudes de los progenitores son citadas como factores poderosos, aunque (según algunos estudios) menos fuertes que las barreras financieras y estructurales para recibir las inmunizaciones, y menos predictivas que las barreras socio-demográficas.
Los autores discuten los problemas inherentes a la recolección de información de los progenitores sobre sus actitudes, y sobre los diferentes factores que pueden contribuir a la complejidad del moldeamiento de la opinión. En parte, una más compleja selección de vacunas está siendo recomendada para uso en los niños. Esto contrasta, en opinión de algunos padres, con el ambiente de salud en muchas comunidades de los Estados Unidos, en las que hay una muy baja incidencia de enfermedades, particularmente de enfermedades de la niñez temprana. Los autores encontraron que las creencias de los progenitores y las preocupaciones respecto a los potenciales efectos secundarios de las vacunas se han convertido en importantes determinantes, que han contribuido a que la tasa de vacunación haya disminuido, especialmente después de una “alarma debida a vacunas”. En los grupos estudiados después de descensos en la cobertura de dos diferentes vacunas (polio y SPR - sarampión, paperas, rubéola) había dudas con respecto a los posibles efectos negativos sobre la salud, y “preocupación sobre el conflicto entre los beneficios sociales de la inmunización y los derechos de los padres a tomar decisiones con respecto a sus hijos. Por lo general, los progenitores no estaban satisfechos con los procesos de comunicación con los proveedores de servicios de salud”.
Como indican los autores, debido a la “tensión ampliamente reconocida entre los programas de salud pública… y los derechos de los progenitores a tomar decisiones acerca del cuidado de la salud de sus hijos, y a aceptar o rechazar la inmunización de los menores”, el mejor camino para afectar en forma positiva las tasas de inmunización es empoderar a los progenitores “para que puedan realizar un análisis juicioso de la información basada en evidencia aportada por los proveedores de servicios de salud, presentada de una manera que les sea útil (es decir, que sea información comprensible sobre los riesgos y beneficios)”. Los autores encontraron que el 40% de los proveedores de vacunas no hablan sobre los riesgos y los beneficios de las vacunas con los progenitores, y concluyeron que donde los practicantes son se sienten a gusto con esos temas, las destrezas de comunicación acerca de los riesgos y los beneficios pueden ser mejoradas.
En conclusión, el artículo sugiere que cuando los progenitores cuestionan la necesidad o la seguridad de las vacunas, para los practicantes podría ser productivo discutir con ellos sus preocupaciones acerca de la inmunización. Las investigaciones citadas sugieren que se adopte una actitud de empatía y se fomente el empoderamiento de los progenitores con respecto a la toma de decisiones. Podría también tener ventajas, de acuerdo a los autores, informarse sobre los aspectos culturales, religiosos, y de la historia personal que contribuyan a su incertidumbre. Adicionalmente, como se dice aquí, “los practicantes no deben permitir que materiales impresos (por ej. las hojas de información que acompañan las vacunas) remplacen las conversaciones cara a cara entre los progenitores y el proveedor”. Debido al alto número de vacunas que están disponibles en el mercado, los proveedores deben instruir a los progenitores y a los adolescentes (en el caso de las nuevas inmunizaciones respecto a las ETSs) sobre el concepto del “riego atribuible” y podrían aconsejarlos sobre cómo evaluar la información relacionada con la salud, que encuentran en los medios o en internet.
Para obtener una copia de este artículo, ponerse en contacto con Lynne A. Sturm, a través de la información de contacto que aparece más abajo.
Riley Child Development Center
School of Medicine
Indiana University
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