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Calificación promedio: no presentaron puntuaciones
Autor: Jaime Alberto Escobar Devia Correo electrónico: País: Colombia Experiencia periodistica: 18 Breve CV: Soy periodista del diario El País de Cali, al cual llevo catorce años vinculado. Me gradué de Comunicador Social y Periodista en la Universidad de La Sabana, en Bogotá, en diciembre de 1994, año en que inicié a laborar en el periódico El País. En el 2000 obtuve el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, en la categoría de Prensa Joven, con los artículos titulados La oligarquía del monte y Cicatrices de la guerra, publicados en El País. En el 2007 fui galardonado con el Premio de Periodismo Alfonso Bonilla Aragón en la Categoría de Comunicación para el Desarrollo Social y Ecología, con el artículo Cali, una ciudad caucadependiente. Tema: Navegando por los ríos de Cali Género periodístico: Crónica Sección donde se publicó: Cali Fecha de Publicación: 18/10/2007 Sinopsis: Cali es una ciudad bañada por siete ríos (Cauca, Cali, Pance, Lili, Aguacatal, Cañaveralejo y Meléndez), los cuales están afectados por la mano depredadora del hombre. No solo la contaminación de sus aguas, sino también la invasión de sus zonas protegidas (orillas) ha hecho que estos afluentes, después de nacer en el Parque Farallones (donde conforman un maravilloso espectáculo natural), al llegar a la ciudad se conviertan en unos verdaderos caños. Incluso, algunos de ellos, como El Pance y el Cauca, han originado tragedias humanas, con avalanchas e inundaciones, cuando sus aguas buscan recuperar los terrenos que les han sido arrebatados por el hombre. Para mostrar esta triste realidad de la ciudad, realicé un trabajo de investigación, el cual bajo el nombre de NAVEGANDO POR LOS RÍOS DE CALI, que fue publicado en el diario El País de Cali entre el 15 de octubre y el 18 de noviembre del 2007, en una serie de siete entregas. Tras realizar un recorrido desde sus nacimientos hasta sus desembocaduras, hice una completa radiografía del estado de deterioro de estos afluentes y el peligro que representan para los pobladores que viven cerca a sus orillas y para las miles de personas que consumen sus aguas, ya que éstos, igualmente, surten los acueductos de la ciudad. Por eso he querido enviar hoy al prestigioso Concurso Subregional Andino de Periodismo en Gestión del Riesgo / Prevención y Atención de Desastres el artículo sobre el río Pance que fue publicado dentro de dicha serie (fue la segunda entrega) bajo el título de El turismo maltrata al río Pance. Dejo a consideración del jurado este trabajo, el cual, espero cumpla con las expectativas del concurso. Atentamente, Jaime A. Escobar Devia Copie aquí texto completo: MEDIO AMBIENTE. Este afluente, de torrenciales y cristalinas aguas, es el principal paraje natural que sirve de recreación a los caleños El turismo maltrata al río Pance El afluente, de frías y torrenciales aguas, es visitado por miles de personas todos los fines de semana. Las basuras infestan el cauce en La Vorágine. Por Jaime A. Escobar Devia Reportero de El País Sus aguas son torrenciales y producen un permanente rugir a lo largo de su cauce, mientras bajan por empinadas montañas, luego de su nacimiento en los bosques húmedos del Parque Nacional Natural de los Farallones de Cali, a 4.200 metros de altura. Es el río Pance, el mismo que es considerado por los baquianos un afluente embravecido, del cual están siempre pendientes, sobre todo en las épocas de invierno. Le tienen respeto. De hecho, el pasado 25 de marzo, cuando llovió toda la tarde, el río se enfureció mucho más de lo normal y sin mediar recuperó las tierras que le habían sido arrebatadas por el hombre. Ese día, un domingo que en la mañana se presagiaba muy bueno para los habitantes de la zona, que dependen en gran parte del turismo, el río les cambió la vida a cinco familias, a las cuales dejó sin techo en la vereda de El Pato. Varias de esas personas habían levantado sus viviendas cerca a nacimientos de agua que son afluentes del río Pance y creyeron que ahí estarían seguras. Sin embargo, un alud de piedra y barro que se desprendió de la montaña sepultó tres casas y dejó inhabitables otras dos. Hoy, todavía se pueden apreciar desperdigados sobre las riberas del Pance, a la altura del sector de la quebrada de La Castellana, vestigios de esa tragedia, como prendas de ropa (ya destrozadas por el paso del tiempo y el correr de la fría agua), oxidadas ollas de cocina, retorcidas tejas de zinc y podridas guadas, entre otros elementos, que conformaban aquellas casas. A pesar de esa avalancha, que también arrastró piedras y árboles, el río mantiene en este sector un hermoso paisaje natural. Allí, a 1.600 metros de altura, sus aguas son cristalinas y con un grado mínimo de contaminación, la normal que origina la propia naturaleza, con la defecación de los animales o el cuerpo inerte de algún pájaro que cae al cauce. La cuenca del río Pance, que abarca una superficie de 8.975 hectáreas a lo largo de la vertiente oriental de la Cordillera Occidental, no sólo registra los niveles más altos de lluvias de todo el municipio de Cali, sino también una gran erosión. Por eso, los caseríos y corregimientos localizados sobre sus riberas se mantienen en una constante alarma, ante posibles inundaciones. LA CONTAMINACIÓN Al pasar el río por el llamado Pueblito de Pance, la contaminación inicia su aparición, producto de las basuras arrojadas por los miles de turistas que cada fin de semana van a este lugar a recrearse. Y suena paradójico. Pues el turismo, la principal fuente de sostenimiento de la mayoría de las 11.021 personas que viven cerca al afluente, es el que les está matando el río, precisamente por la falta de cultura ambiental. "La gente viene aquí a sus paseos, se baña, almuerza y luego deja tirado por las riberas o incluso en el mismo cauce, toda clase de utensilios desechables, como platos, vasos, botellas de gaseosa, latas de cerveza, empaques de papas, bolsas de plástico. Es más, ni siquiera utilizan las canecas de basura que los organismos ambientales hemos colocado cerca a los bañaderos, y que son recogidas una vez por semana por Emsirva", comentó Jaime Millán, coordinador del Programa de Ordenamiento Ambiental del Territorio del Parque Nacional Natural Los Farallones. Poco antes de llegar al corregimiento de La Vorágine, sobre la quebrada de Los Indios, la contaminación aumenta, pues allí está localizado un matadero ilegal, el cual vierte los desperdicios al río. Esta quebrada, unos tres kilómetros arriba, forma una espectacular cascada de 103 metros de altura, llamada La Ninfa, la cual es el mayor atractivo del parque El Topacio, que se encuentra hoy cerrado, precisamente por la mano destructiva de los visitantes. Un poco más abajo, en este mismo sector, se presenta una situación absurda. Pues la muy conocida Chorrera del Indio es privada, ya que allí se le cobra a los turistas por visitar este pasaje natural, el cual debería ser del disfrute de todos. En el Parque de la Salud, ya en la parte metropolitana y donde su cauce pierde la pendiente del terreno, la contaminación continúa por las basuras de los turistas. La cual se aumenta en el sector de La Viga, cerca al Club Comfandi, donde la gente incluso utiliza el río para lavar bicicletas, motos y carros. Así, con una mediana contaminación, producto de un turismo descorazonado, llega el río Pance a su desembocadura en el río Jamundí, luego de recorrer 27,82 kilómetros. Y entre bosques y bruscas edificaciones cerca a sus aguas, este río sigue siendo la única alternativa natural de recreo de todos los caleños. TESTIMONIOS "Las aguas del río Pance son muy fuertes en esta zona (La Castellana). A finales de marzo pasado, cuando cayó una gran borrasca, el río se llevó mi casa y todos mis enseres". Antonio Amaya, habitante de La Castellana. "Vengo una vez al mes a La Vorágine a bañarme. En este lugar el río ya baja muy sucio, debido a la basura que le botan los turistas más arriba. Por eso siempre me llevo para la casa todos los desechables que traigo". Edward Osorio, turista. "Nosotros los vendedores de Pance todos los fines de semana damos una cuota de $2.000 para que el lunes limpien las riberas del río, pues los turistas dejan mucha inmundicia". Luz Amanda Torres, vendedora. "En este sector no se vierten aguas negras al río Pance, pues todos los que vivimos sobre la ribera del río tenemos alcantarillado". Luis A. Murillo, habitante de La Vorágine. LISTA DE CIFRAS 4,85 metros cúbicos por segundo es el caudal del río. 165 especies vegetales se encuentran en su ribera. 13 nacimientos de agua presenta la cuenca del río Pance en su zona alta. PIES DE FOTOS 1- Este es uno de los nacimientos de agua que se observan en el sector de La Castellana, donde el río Pance recuperó sus terrenos. 2- En el Parque El Topacio se encuentra esta hermosura natural, la cascada La Ninfa, de 103 metros de altura. Es afluente del río Pance. 3- Miles de personas, para recrearse, visitan todos los puentes festivos y fines de semana al río Pance. 4- Animales como el cuzumbo se aprecian aún en la ribera del río. 5- En el sector de La Viga, cerca a Comfandi, algunos bañistas aprovechan para lavar bicicletas, motos y carros. FOTONOTICIA DE LA PRIMERA PÁGINA DEL PERIÓDICO (A1) MEDIO AMBIENTE. El río Pance, un afluente atacado por el hombre No sólo los turistas, que cada fin de semana botan grandes cargas de basuras sobre sus aguas, atacan la integridad del río Pance. También lo hacen los habitantes de las zonas por donde pasa su cauce, enjuagando ropa o, incluso, lavando motos y carros. B1 y B2 Comentarios: Este artículo fue publicado en dos páginas a color en el períodico El País de Cali y estuvo acompañado de varias fotografías que mostraban la triste realidad del afluente y la amenaza que representa para varias personas que viven cerca a sus orillas, ya que cuando llueve sus aguas buscan recuperar el cauce normal que le ha sido desviado por la mano depravadora del hombre. Igualmente, incluyó un gráfico (mapa) que mostrababa las zonas neurálgicas del río Pance, desde su nacimiento en el Parque Farallones hasta su desembocadura al río Jamundí. En la casilla del texto completo envié todos los pies de fotos (escritos) de las fotagrafías, lo mismo que el lead de la primera página del periódico El País, el cual quiso resaltar en su portada esta investigación periodística. Asi mismo, el artículo incluyó testimonios de varios moradores de las zonas cercanas al río Pance, los cuales aseguran que en varias ocasiones se han sentido amenazados por la furia de la naturaleza, sobre todo, en épocas de invierno. Nombre del medio: El País Tipo de medio: Prensa Dirección del medio de publicación: Carrera 2 # 24 - 46 Ciudad: Cali País: Colombia Teléfono: (57 2) 6857000 Nombre del Editor: Gerardo Quintero Correo electrónico del Editor: Página de internet: |
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