La Iniciativa de Comunicación - CILA: En septiembre de 2007 ALER cumplió 35 años de actividades. ¿Cuáles considera que son los principales cambios que la Asociación ha sufrido en este tiempo en términos de estructura, contenidos, de métodos de trabajo?
Nelsy Lizarazo: Desde mi conocimiento de la historia de ALER - que es mucho, pero quizá no es el más completo, pues hay otras personas que han estado desde sus inicios – el cambio ha sido una constante en la historia de ALER. Es por esta razón que a través de estos 35 años de trabajo, ha sido una institución capaz de mantenerse vigente, actual, atenta a los cambios de contexto, de percibir qué es lo que pasa en América Latina, qué es lo que pasa con nuestras radios, qué es lo que pasa con las comunidades.
También de autocriticarse en los momentos que ha sido necesario, de decir: - Paremos, por aquí no es. Lo que estábamos haciendo era pertinente para el momento, pero ahora tenemos que hacer un nuevo giro. Y girar.
A mi eso me parece un valor muy significativo, porque cambiar una organización de esta naturaleza y de este tamaño no es tan fácil. Son muchos y muy diversos los que la constituyen y además los que la definen. Y sin embargo la Asociación lo ha logrado cada vez. Se ha demorado un poco más o un poco menos en determinados momentos, pero tiene una capacidad de cambio que a mi me resulta un valor impresionante.
La trayectoria de ALER es una muestra de esta actitud de mirar, reflexionar, criticarse, proponer y cambiar. La Asociación ha sido capaz de sintonizar con los movimientos sociales y con la vida de América Latina en los distintos momentos de su historia.
Los últimos 35 años de historia de las organizaciones y movimientos sociales en América Latina han sido muy diversos. Estamos abarcando desde la época de la educación por radio, las campañas de alfabetización, la Alianza para el Progreso y el surgimiento de las radios educativas en América Latina, pasando por todo el momento de ebullición del movimiento popular y las revoluciones, cuando todo el mundo creyó firmemente que el socialismo era el camino, hasta los años posteriores con el desarrollo de nuevas tecnologías, la globalización y la época actual.
Durante todo este recorrido nuestras radios se han mantenido siempre vigentes de alguna manera. Obviamente han perdido en algunos momentos su capacidad de incidir, yo creo que principalmente cuando se les olvidó un poco que ellas se debían a sus comunidades y a sus poblaciones y quisieron entrar en una lógica de competencia que no manejaban. Yo creo que ahí se perdieron un rato, algunos años. Pero se volvieron a encontrar; ellas mismas se dieron cuenta: - Esto no es lo que corresponde que hagamos, tenemos que volver por la ruta.
También han tenido la capacidad de entender que cambió en cada momento, las características de la época, las formas de organización y movimiento. Especialmente ahora que en América Latina todo es más diverso, más interconectado, más articulado y complejo que antes. Y eso hace a esta época por supuesto más interesante, pero también hace más difícil la tarea de responder a esos desafíos.
Ahora ya nada es lineal, nada es causa-consecuencia, nada es: - Hacemos esto y resulta esto. Todo es de más difícil predicción, más incierto. Yo siento que eso ALER lo ha entendido. Por eso en estos últimos tres años entró en un debate, una reflexión muy a fondo, para replantearse y empezar a poner las condiciones para responder a este nuevo contexto: tanto tecnológicas, como políticas, educativas, administrativas y de recursos.
Yo diría que eso han sido estos 35 años, como un estar atentos desde una propuesta comunicativa a responder a necesidades, búsquedas e intereses de las mayorías de América Latina. Porque si hay algo que se mantiene desde el origen, es una opción por esas mayorías, por la gente que tiene menos acceso a espacios de expresión, menos posibilidades de decir lo que piensa y lo que hace, con el propósito de que nuestras radios sean medios para que esas voces estén presentes en el debate público. Esto ha sido así desde el inicio y cada vez es más claro que ese es el lugar en el que ALER se tiene que mantener.
CILA: Uno de los objetivos que ALER busca en todas sus acciones, es la incidencia. En este sentido, ¿cuáles cree que son los principales logros de la Asociación?
N.L.: Los mayores logros de la Asociación están en sus radios. ALER no es esta oficina que está acá, no es la Secretaría Ejecutiva, ni la Junta Directiva. ALER son las 120 radios que la constituyen. Cuando una radio, por ejemplo Radio Marañón, logra lo que logró en sus momento, en los años 90 en relación con las políticas de medio ambiente y de ecología en la provincia de Jaén, ALER lo logra. Igual sucede con lo que logró Cutivalú recientemente con las mineras y lo que lograron los paraguayos con el tema del agua, para mencionar algunos ejemplos. Lo hacen las radios, pero radios que son ALER. Radios que se han decidido por una opción, una dirección de trabajo comunicativo que tiene en su agenda estos temas de desarrollo. Esos son para nosotros logros de ALER.
Si la pregunta se refiere a lo que ha logrado ALER como organismo regional, en relación con decisiones que hacen al desarrollo, tendría que responder: no tanto. Porque las decisiones sobre el desarrollo que realmente inciden en lo local tienen mucho que ver con políticas locales y políticas nacionales. También con políticas regionales, pero solo en ciertas áreas.
Por ejemplo, en los últimos años en las áreas de políticas públicas y debates internacionales sobre lo que significa el espectro radioeléctrico, gobernanza de Internet y digitalización de la radio, es decir, los grandes temas que hacen a las telecomunicaciones en el mundo, ahí ALER ha tenido una presencia y una incidencia muy importante, junto a otras organizaciones de la sociedad civil, como APC y AMARC, porque son espacios que se prestan para esto, para incidir más globalmente, más regionalmente. No es fácil, pero lo hemos logrado.
Ahora mismo, para la II Conferencia Ministerial sobre la Sociedad de la Información, que se llevará a cabo la semana entrante en El Salvador, por medio del trabajo realizado previamente, ALER junto con APC han logrado introducir en el documento central cosas que son claves para la sociedad civil y para nuestras radios, en un debate donde están las empresas, los gobiernos y en general los grandes actores de las telecomunicaciones. Lo que pasa es que esas no son cosas notorias y evidentes en lo inmediato. Son debates estratégicos de más largo plazo. Y sin embargo están decidiendo la vida en términos de comunicación de todos nuestros países. Ahí diría que tenemos un espacio de incidencia que es muy concreto.
Pero todo lo demás diría que se mueve mucho en los terrenos locales y nacionales: el hecho político en Bolivia, el hecho político en Venezuela, son cosas que han pasado por ALER y en las que las radios de la Asociación han jugado un rol muy relevante: para catalizar confrontaciones sociales, para informar de manera adecuada, de tal modo que no se produzca pánico entre la población, etc. En ese momento las redes de ALER han sido fundamentales.
ALER tiene diferentes niveles de incidencia. Yo creo que el mayor impacto en el desarrollo está en lo que hacen nuestras radios en lo local. Y luego hay otras cosas que son más amplias y de más largo plazo, pero que también tienen incidencia en lo local. Por ejemplo, cuando se digitalice la radio, nuestras radios van a tener que estar preparadas y eso es algo en lo que venimos trabajando.
CILA: A propósito de este tema, ¿cuál ha sido la relación de ALER con las nuevas tecnologías? ¿Cómo las han articulado al trabajo radiofónico que desarrollan?
N.L.: En los últimos diez años, particularmente, ALER definió una apuesta muy clara por las nuevas tecnologías en información y comunicación. Por eso decidió montar su plataforma satelital y meterse en una aventura que en ese momento todo el mundo decía que sería un fracaso asegurado. Y sin embargo, de un satélite con el que comenzamos, ya vamos ahora por nueve.
Al mismo tiempo que se iba montando la plataforma satelital, comenzamos a ver cómo avanzábamos en todo lo que tenía que ver con software de producción radiofónica: audio digital, programas de edición, todas estas cosas más especializadas de la radio misma. Se hizo en ese momento todo un esfuerzo por instalar los software más avanzados en las Coordinadoras Nacionales y formar a gente que pudiera trabajar en esos programas. Ahora esa es una capacidad bastante instalada en las radios y en las Coordinadoras: ya saben que hay que estar pendientes de los nuevos softwares que salen, de todo lo que pueda mejorar el sonido, etc.
Luego de esta etapa, el interés ALER fue derivándose hacia el terreno del Internet y de cómo ir trabajando una plataforma, servidores, programas de intercambio de archivos y este tipo de cosas que facilitaran la conexión entre nuestra afiliadas y nosotros y que en ese sentido fortalecieran la plataforma satelital. Ese fue como un segundo momento. Y sigue en desarrollo, porque cuando una institución se mete en nuevas tecnologías, ya no sale de ahí, pues este es un campo en el cual el avance nunca se detiene. Entonces todo el tiempo hay un esfuerzo por trabajar en esto: probar nuevos softwares, nuevas posibilidades, nuevas alternativas en relación con lo que va saliendo en Internet y sobre todo, nuevas alternativas de convergencia entre el satélite e Internet. Ese es el momento en el que estamos.
El año pasado se inició una investigación en el terreno tecnológico, que tiene como objetivo entregar insumos para tomar decisiones estratégicas para la Asociación; en agosto se entregaron los primeros avances de esa investigación y se tomaron ya algunas decisiones claves que tienen una única orientación política. Y esto es tal vez lo más importante. La única orientación política de todo lo que ALER hace en nuevas tecnologías, bien sean satelitales, de Internet, o de lo que venga, es cómo esas nuevas tecnologías sirven para ampliar las posibilidades de interconexión en vivo y en tiempo real, ojalá, entre toda nuestra gente. Aún en las zonas de más difícil acceso y conectividad en América Latina. Esa es la consigna. Si algo tenemos que hacer en tecnología, lo que hagamos tiene que ser para que los que están incomunicados se comuniquen, porque eso es lo que tiene que ver con nuestra misión comunicativa.
Lo que viene este año es el montaje de una plataforma nueva experimental en la Amazonía, con la participación de los seis países con frontera amazónica. Se trata de una combinación de Internet y satélite, de bajo costo e interconexión directa, con sonido de primera calidad. Porque el problema del Internet para nosotros es un problema de calidad: no nos la da como nos la da el satélite. Nos dicen: - Pero para eso está el audiostreaming y están las radios por Internet. Pero no es lo mismo. Si usted oye una radio por el satélite y por Internet puede darse cuenta. La calidad de sonido en Internet todavía no alcanza el nivel óptimo; y para nosotros que hacemos radio, la calidad del sonido es fundamental, es algo que no podemos arriesgar.
En este momento nuestra apuesta es potenciar toda la plataforma tecnológica que tenemos, que es una plataforma muy versátil, a la que se le pueden agregar nuevas posibilidades cuando este experimento se monte y dé resultados. Estamos en la fase piloto en la Amazonía. Si eso da resultado, lo aplicaremos en Centroamérica, en zonas rurales y otras zonas con dificultades de conectividad, en las cuales si no fuera por esta iniciativa, pasaría bastante tiempo antes de que puedan tener banda ancha con suficiente capacidad, sostenibilidad y costo accesible, para trabajar con nosotros. Ahí tenemos un objetivo muy claro en materia de nuevas tecnologías. Lo otro es la opción de cambio al sistema Linux, que es una tarea en la que ya hemos avanzado y la migración continuará. Con esto planteamos una opción política de uso de software libre.
CILA: Otra de las novedades en el trabajo de ALER es la introducción del tema del edu-entretenimiento. ¿Qué actividades están desarrollando en este campo?
N.L.: Le hemos dado muchas vueltas a esta línea de trabajo. Es otro experimento, pero es un “experimento con tradición”. Si por algo se distinguió la radio educativa en sus mejores épocas, fue por las radionovelas, que fueron uno de los mayores éxitos de las radios educativas y populares. Luego, con todo el boom del tema informativo, se perdió esa práctica permanente que tenían nuestras radios.
Recuperando un poco esa tradición, en la línea de edu-entretenimiento estamos lanzados por dos vías. Una de ellas es la recuperación y reactivación del saber hacer de ALER en el mundo de la radionovela, como un formato con alto potencial educativo, con el cual la gente se conecta mucho y que produce efectivamente diálogo, reflexión y modificaciones en el pensamiento de la gente en relación con ciertos temas. Eso está totalmente comprobado. En ALER tuvimos el año pasado una experiencia muy linda con una radionovela sobre migración en Centroamérica que fue todo un éxito; poner este tema en una radionovela funcionó tan bien que ahora se está realizando la segunda parte de la serie.
Entonces el objetivo es recuperar este saber hacer - que está presente en la Asociación y en las radios - y empezar a situar allí nuestros temas de agendas ciudadanas, de desarrollo, que tienen que ver con salud, educación, prevención de desastres, todas estas temáticas que son de interés general.
La otra vía es la cuestión del video. Esa sí es totalmente nueva. Tiene que ver con la comprensión clara por parte de la Asociación de que estamos en una época multimediática y también de convergencia de lenguajes distintos en la comunicación. Obviamente nuestro centro de atención y nuestra especialidad va a seguir siendo la radio, por lo pronto. A lo mejor dentro de 10 años se decida que ALER sea una Asociación Latinoamericana de Radio y Televisión. Pero por el momento, está claro que es importante incursionar en otros lenguajes comunicativos y producir en esos lenguajes, con el mismo proyecto político y la misma mirada comunicativa, pero en otros lenguajes; desarrollar capacidades en nuestras socias para que tengan otras posibilidades de diálogo con la sociedad y con sus contextos a través del video.
Estamos en ese emprendimiento, ya veremos cómo nos va. Hasta ahora hemos realizado algunas producciones: estamos en la onda de lo documental por un lado y el proyecto mayor es una telenovela. En América Latina hay pocas o ninguna experiencia de telenovelas con contenidos relacionados con temas de desarrollo . Es una aventura, pero para mi es una aventura que vale la pena; podemos hacer un aporte interesante al mundo de la comunicación y el edu-entretenimiento.
CILA: Teniendo en cuenta todos estos avances, ¿cómo visualiza a ALER dentro de 5 años?
N.L.: Yo creo que si logramos terminar de poner las condiciones adecuadas en términos de plataforma tecnológica, de mejoramiento de la programación satelital y de la producción que hacemos entre el 2008 y 2009, en 5 años ALER sin duda será el sistema de interconexión más fuerte de América Latina. No solamente del mundo de lo educativo-popular-alternativo, sino en general el sistema satelital más fuerte de América Latina.
No creo que ninguna otra empresa de comunicación cuente con una plataforma tecnológica como la nuestra, con nueve satélites y más en camino. Yo dudo mucho que en este momento eso lo tenga alguien. Nosotros sí, pero lo tenemos subutilizado. Eso también lo tenemos claro: que tenemos “Mercedes Benz y lo manejamos con un Volkswagen”. Me parece que estamos en el momento en que estamos estableciendo las condiciones para que ese Mercedes Benz tenga su máxima potencia y para que los contenidos que por ahí circulan den cuenta de la diversidad de América Latina.
Nos faltan voces en el satélite, nos faltan realidades, nos faltan agendas, muchas, aunque hacemos un esfuerzo enorme, pero es tanta la diversidad del continente... Yo creo que ese es el sueño que tenemos y estamos poniendo las condiciones para que ese sueño se haga realidad. El talento humano está, la diversidad está, la capacidad de producción también. Nos falta plataforma tecnológica y recursos. Pero lo más importante es que las ideas están claras y la gente está dispuesta. Podemos hacer un millón de cosas. Yo veo a ALER así en 5 años: puede ser sin duda el sistema de interconexión alternativo más fuerte de América Latina.
Es importante aclarar que siendo coherentes con nuestro Proyecto Político Comunicativo, ALER no se ve haciendo todo esto sola, ni sólo con sus socias. Con mucha fuerza en los últimos 5 años, especialmente en los 3 últimos, es cada vez más evidente y más amplia la vocación por hacer alianzas, por trabajar con colectivos, en mesas interinstitucionales, con consorcios, vinculándonos y vinculando. Por una parte, porque el mundo actual y la comunicación son complejos y por otra, porque sin articulación con todo lo demás, el trabajo no tiene mucha gracia. Yo creo que esa es una tendencia bien fuerte ahora y que se va a fortalecer mucho más.
Sabemos que solos no podemos, por eso venimos haciendo conexiones y alianzas con otros, construyendo vínculos. Queremos entregar generosamente lo que sabemos y pedir humildemente lo que necesitamos, todo eso es esencial para el proyecto.
Otro componente fundamental en esto que yo llamo “poner las condiciones” para llegar a ser lo que queremos, es fortalecer las radios y las redes. Las radios en lo local y las redes en lo nacional. Porque el proyecto no se sostiene con una superestructura, se sostiene si la gente que lo llena es fuerte en sus lugares y sus países. Entonces también se hace evidente una tendencia a desconcentrar, a fortalecer capacidades, a hacer que la Asociación viva afuera de esta oficina, que sea fuerte allá, donde está la gente, donde están las radios.
Los últimos tres años han sido para nosotros de entender que este mundo contemporáneo es de tal complejidad que nadie puede solo. Necesitamos potenciarnos porque unos tienen los que otros no tenemos y algunos tenemos lo que otros no tienen. Es bonito entrar en esa lógica de complementariedad. Abandonar de una vez por todas una lógica competitiva que no nos ha servido para nada en absoluto. La experiencia hemos tenido cuando hemos actuado complementariamente y en alianza ha sido en todos los casos muy positiva. Nos va bien a nosotros, a nuestros socios, a nuestras contrapartes, es maravilloso.
Resumen:
Nelsy Lizarazo es la Secretaria Ejecutiva de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica - ALER. En esta entrevista habla acerca de las principales transformaciones y logros de ALER durante sus primeros 35 años de actividades, de las innovaciones de la Asociación en los campos de las nuevas tecnologías y el edu-entretenimiento y de las proyecciones de la organización para el futuro.
Fuente:
Entrevista concedida por Nelsy Lizarazo a La Iniciativa de Comunicación el 29 de enero de 2008.