ste es un modelo participativo comunitario que involucra activamente a los niños, niñas y adolescentes, sus familias, los maestros y actores clave del entorno social.
La identificación de la población en riesgo se hace detectando la presencia de niños, niñas y a dolescentes menores de 18 años (trabajadores y/o en riesgo de calle) en las escuelas públicas y espacios callejeros (jardines, vialidades, mercados, entre otros) de dos comunidades marginales en la Ciudad de México (Colonias Ajusco y Morelos).
Una vez fichados, los niños y niñas se canalizan hacia los Centros de Día de EDNICA, donde se le hace un diagnóstico a cada uno, lo que permite diseñar estrategias personalizadas. En esta etapa se identifican los casos en los cuales es factible erradicar el trabajo de estos niños y niñas.
Cuando es imposible que abandonen el trabajo, se busca asegurar que estos niños y niñas tengan la posibilidad de ejercer su derecho a la educación. Para ello se busca acordar con sus padres o patrones la reducción de la jornada laboral, disminuir o evitar la deserción escolar por motivos económicos, y desarrollar un plan de servicios integrales en los Centros de Día. E
El trabajo con las familias y la comunidad incluye la sensibilización frente las consecuencias negativas del trabajo para el desarrollo del niño, el ejercicio de sus derechos y el acceso a oportunidades futuras. Apunta a contrarrestar la “normalización” del trabajo infantil y aumentar la capacidad de opinión y decisión de los niños y jóvenes en las dinámicas familiares y comunitarias.
Por ello se provee de información y herramientas padres y madres de familias en problemáticas como: derechos de la mujer, atención y prevención de la violencia hacia mujeres y niñas, transformación de roles masculinos hacia la no violencia, autoestima, espacios de contención psicológica.
Con relación al trabajo con las escuelas públicas, se brinda apoyo especial a los maestros con el objetivo de que la planta docente contribuya a evitar la deserción y facilite una mayor permanencia de niños trabajadores en el ámbito escolar. Los profesores ayudan a detectar casos de trabajo infantil y potenciales desertores, y aprenden las acciones a tomar para que el niño no se retire de la escuela y ejerza su derecho a la educación.
Por otro lado, se aprovecha la presencia de los niños y niñas en los Centros de Día para disminuir la jornada laboral con su participación en talleres sobre los derechos del niño, actividades recreativas y lúdicas que permitan espacios de esparcimiento, apoyo a las tareas, contención escolar, clases de cómputo, talleres de género, etc. Para completar esas actividades, se promocionan contactos frecuentes con docentes y/o familiares para organizar un acompañ amiento escolar.