Red de La Iniciativa de Comunicación

Donde la comunicación y los medios son parte esencial del desarrollo social y económico de América Latina y el Caribe

CILA - Boletines electrónicos


Calificación promedio: no presentaron puntuaciones

Normas de la Oficina Australiana de Comunicaciones y Medios para la Programación Infantil y Normas Australianas de Contenidos

Fecha

Agosto 30, 2007

Resumen

Este documento resume las principales normas para la producción y emisión de televisión infantil en Australia, definidas por la Oficina Australiana de Comunicaciones y Medios (ACMA) por madato de la Sección 122 del Broadcasting Services Act 1992 (Ley que regula la programación).

Texto Completo

La Sección 122 del Broadcasting Services Act 1992 (Ley que regula la programación) le exige a la Oficina Australiana de Comunicaciones y Medios (ACMA, sigla en inglés) diseñar unas normas para la programación infantil en la televisión comercial. La política de diseñar estándares para la televisión infantil refleja los objetivos culturales asignados por la Ley a la programación en Australia, entre los que está el fomentar la identidad, el carácter y la diversidad cultural de Australia. El texto acompañante de las leyes que regulan el desarrollo de las normas para la televisión infantil, parte de que la programación de la televisión infantil es un problema que atañe a la comunidad, y que podría ser no tenido en cuenta por las programadoras como resultado de sus obligaciones comerciales, que los llevan a tomar decisiones para maximizar las utilidades.

 

Los objetivos de las normas para la televisión infantil son el reflejo de objetivos culturales, y deben garantizar que:

 

  1. niños y niñas sean tenidos en cuenta en la programación, que debe incluirprogramas australianos,
  2. niños y niñas estén protegidos de posibles efectos adversos de la televisión.

 

Al formular las normas, la Ley identifica explícitamente aspectos que deben ser tenidos en cuenta en relación con la infancia: la hora de emisión de la programación infantil; cómo deben ser clasificados los programas que son emitidos durante las horas en que los niños y niñas miran la televisión; y la obligación de incluir programas infantiles australianos.

 

Las normas requieren actualmente que las programadoras comerciales emitan un número mínimo de horas de programas clasificados como infantiles (C) y Preescolares (P), llamados cuotas C y P. La cuota C incluye además una sub-cuota de dramatizados infantiles. Para que un programa pueda ser utilizado para llenar las cuotas, debe ser clasificado previamente por ACMA. Además de los requerimientos acerca de programación, las Normas contienen cláusulas relacionadas con la emisión de publicidad, promociones, identificación de la estación, anuncios de servicio público, emisión de noticias de última hora, y otros anuncios, durante la programación C y P.

 

El papel de ACMA es trabajar conjuntamente con la industria para crear un ambiente regulador efectivo, que fomente la autorregulación, la eficiencia y la competencia dentro de la industria; que apoye el avance tecnológico; que le permita a la industria satisfacer las necesidades de la comunidad.

 

En las licencias otorgadas a las productoras de televisión se deben adoptar las cláusulas definidas en las normas. No hacerlo es penalizado con multas.

 

Adicionalmente, las programadoras a las que se les otorgan las licencias deben cumplir con los requisitos impuestos por las Normas Australianas de Contenidos, que definen qué son los Dramatizados Australianos C, y que les exigen a los dueños de las licencias emitir un número mínimo de horas anuales de dramatizados Australianos C de estreno.

 

Aunque las Normas definen las obligaciones de la industria en relación con la programación infantil, existe también un Código de Práctica de la televisión comercial –independiente de las facultades de investigación de ACMA- que caters for television viewing more broadly. El Código cubre aspectos tales como la clasificación de los programas, escenas de violencia, sexo y desnudez, lenguaje vulgar, drogas y suicidio. El Código de Práctica requiere también que la propaganda en la televisión se ajuste al código de ética y al código de la publicidad dirigida a niños de la Asociación Nacional Australiana de Anunciadores (AANA, sigla en inglés). Los códigos de AANA son herramientas autorreguladoras, que garantizan que los anunciadores cumplen con sus obligaciones frente a los consumidores, y fomentan un sentido de responsabilidad social, que garantiza que la publicidad dirigida a niños tenga contenidos adecuados.

 

Estas Normas están siendo revisadas para garantizar que sigan siendo efectivas, dado que el entorno digital del futuro será muy diferente del actual entorno análogo, con cantidades de canales y avances tecnológicos que muy probablemente transformaran el entorno de los medios.

 

Entre las exigencias actuales están:

 

Para darle a los niños y niñas acceso a programas que hayan sido desarrollados específicamente para ellos, las Normas obligan a las programadoras que tienen licencia para la televisión comercial free-to-air a emitir por lo menos 390 horas al año de programas infantiles, 130 de programas P y 260 de programas C.

 

La mitad de los programas C –130 horas- deben ser dramatizados australianos de estreno y todos los programas P deben ser australianos. Las Normas obligan también , de acuerdo con las Normas de Contenidos Australianos, a emitir un mínimo de horas de dramatizados australianos, como parte de la cuota requerida de programas C.

 

Las programadoras licenciadas deben emitir al menos 96 horas de dramatizados C australianos de estreno, a lo largo de un período de tres años, con un mínimo de 25 horas por año. Se exige también que se emitan por lo menos ocho horas anuales de dramatizados australianos en repetición.

 

En la base del cumplimiento de los requisitos de cuotas en la televisión para niños se encuentra el objetivo de garantizar el acceso a programas especiales para ellos, incluyendo la programación australiana y el reconocimiento de que hay pocos incentives comerciales para emitir programas infantiles. Esto es el reflejo del alto costo de los programas infantiles comparado con su atractivo para los anunciadores. Se entiende que producir programas infantiles, especialmente dramatizados infantiles de calidad, no es más barato que producir programas similares para adultos. Sin embargo, la audiencia infantil es menos numerosa, y su poder de compra muy limitado, lo que la hace poco atractiva para los anunciadores.

Contacto

Patricia Edgar

Chairman

World Summit for Children Foundation

E-mail: triciaedgar@optusnet.com.au

Phone 61 3 94571441

Fax 61 3 94574696

8 Mount St. Eaglemont 3084 Aust.

O visite la página web de the World Summit for Children Foundation.

Reseñas relacionadas

Fuente

Material entregado a La Iniciativa de Comunicación por Patricia Edgar, Presidenta del World Summit on Media for Children Foundation.


Puesto en el sitio CILA - Diciembre 03 2007
Última Actualización - Diciembre 03 2007



¿Qué tan útiles para su trabajo le parecen la información y los contactos en esta página?


0
No hay votos aún
Su calificación


COMENTARIOS ENVIADOS


Uso de los medios

¿Cuál medio de comunicación será el más utilizado en los próximos años?