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Autor
Blanca Ximena Payán Vélez
Breve CV
Comunicadora Social de la Universidad Autónoma de Occidente de Cali, con diplomado en Relaciones Públicas y Servicios de Mercadeo en Comunicación y Seminario-Taller El Cubrimiento Periodístico de Temas de Educación, del Ministerio de Educación y la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano. Laboré en la revista Gaceta Dominical y Semanario Palmirahoy de El Pais. Ganadora del Premio Simón Bolívar, con el trabajo Tragedia en la Vía al Mar 2006, en colectivo con el equipo de Valle del Cauca.
Subtítulo
Salud Pública. Autoridades de la región dicen que uso de bebidas embriagantes va en aumento
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Sinopsis
En dicho trabajo se presenta la influencia del alcohol en los jóvenes, las cifras que se manejan en el Valle sobre su consumo y además de la noticia, recoge historias de vida de muchachos que empezaron a consumir trago desde mu
y pequeños. Al mismo tiempo, se muestra la problemática en los principales municipios del departamento, se hacen recomendaciones y se expone el papel que deben desempeñar las instituciones y padres de familia en este flagelo.
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' Salud Pública. Autoridades de la región dicen que uso de bebidas embriagantes va en aumento El alcohol 'consume' a jóvenes del Valle. De acuerdo con un estudio realizado por la Secretaría de Salud Departamental entre 20.000 estudiantes, el 4% ingiere licor. Tuluá, Palmira y Buga, las ciudades más afectadas por la problemática. La curiosidad, los amigos y la permisividad, factores que inciden. Por: Blanca Ximena Payán Vélez Reportera de El Pais Cuando la inocencia todavía 'acariciaba' su delgado cuerpo, cubierto por el goce que le traían sus 11 años de vida, la sorprendió entre tareas escolares y muñecas su primera borrachera. Desde ese instante, Karina se dejó seducir por los tragos de licor que probaba, abriéndose
camino, casi de inmediato, a la soledad, el abandono, la enfermedad y la pérdida de sus seres más amados. Los sueños que su mente de niña conservaba y esperaba hacer realidad se diluyeron en el aguardiente, la cerveza y el ron que de vez en cuando su bolsillo le permitía comprar. Esta pequeña, que estudió hasta sexto de bachillerato y se destacó entre los mejores de su colegio, hace parte de los cientos menores de edad del Valle que padecen de alcoholismo. Un problema que ha ido aumentando en el departamento. Según la última investigación realizada por la Secretaría de Salud Departamental, en la que participaron 20.000 estudiantes del Valle, el 4% de los jóvenes de la región consume bebidas alcohólicas. Un resultado que hoy preocupa a las autoridades del ramo, pues poco a poco el joven cede ante los 'llamados' del licor. 'En el colegio no había día que no se armara un 'parche' para irse de rumba. En una de esas salí con una amiga y en la fiesta me ofreció
aguardiente. Desde allí me empezó a gustar el trago. Aunque digan que nadie daña a nadie y que uno se daña solo, ella fue una de las personas que me indujo a tomar, sin negar que sentí curiosidad', contó Karina. Precisamente, la curiosidad y el deseo por vivir nuevas experiencias se convierten en factores fundamentales para que los jóvenes consuman bebidas alcohólicas. Según Clara Inés Londoño, directora de la Corporación Caminos de Cali, entidad que rehabilita alcohólicos y adictos a drogas alucinógenas, uno de los factores más comunes para que el adolescente se haga consumidor es la imitación. 'El joven, en especial los niños, cree que hacer lo mismo que los adultos está bien. Por eso no dudan al decir que si sus padres o familiares beben, también ellos pueden hacerlo. Lo malo es que no alcanzan a dimensionar la situación y se salen de control', aseguró la directora de Caminos. Las cifras son contundentes. (Intertítulo) En Buga, por ejemplo, una encue
sta aplicada a 1.200 alumnos de los grados noveno, décimo y once de diez colegios, reveló que entre los factores de riesgo figuran los estilos de educación familiar, la predisposición por la sociedad de consumo y la influencia del grupo o un amigo cercano. De los alumnos evaluados, el 13% acepta que en su casa se bebe frecuentemente alguna bebida alcohólica, el 98% conoce los licores, el 85% ha tomado alguno de éstos, el 81% ha bebido por influencia de un amigo, el 75% tiene compañeros bebedores y el 68% ha tenido guayabo. Mientras que sólo un 25% piensa que beber es cuestión de adultos. Más allá de las estadísticas, existe un problema que ante la indiferencia de muchos se va abriendo espacio en la región. Es así como los muchachos idean métodos que les permita acceder al alcohol sin que sus padres o familiares lo noten. Entre éstos figura el inyectarlo en frutas como la manzana y dejar que la misma absorba el líquido para luego consumirla sin levantar sospe
chas. 'Cuando uno empieza a beber y le queda gustando se vuelve un problema. Para mí era cosa del fin de semana, luego lo hacía entre semana, hasta que se me convirtió en algo diario. Abandoné el estudio, no me importaba nadie, mucho menos lo que dijeran de mí. Mis amigos se alejaron', aseveró Karina, quien intenta dejar el trago. Por municipios. (Intertítulo) Tuluá es una de las poblaciones que registra un alto consumo de alcohol en los jóvenes. Según el secretario de Salud, José Itamar Tamayo, la última encuesta realizada el año pasado, entre 872 adolescentes entre los 14 y 16 años, dejó al descubierto que un 76% de éstos es un potencial consumidor de bebidas alcohólicas. Una situación que también toca a Palmira. Allí, Nilson hizo del trago un aliado perfecto. Su padre le permitió tomar cuando apenas tenía 7 años. 'Cada vez que había una fiesta yo me iba con él y no había problema en que me tomara unas 'copitas', él decía que así aprendía a cr
ecer', recordó este joven, quien hace parte de un programa de rehabilitación. La permisividad de los adultos, especialmente de los padres de familia, es otra de las causas de este flagelo. Martha González, trabajadora social de Palmira, quien apoya jóvenes con problemas de alcoholismo y adicción a otras drogas, asegura que 'los papás asumen que si lo hacen en la casa no es peligroso, pero no es el sitio lo que importa, sino la salud de los muchachos'. Un estudio realizado en esta ciudad demostró que de los 1.060 estudiantes encuestados entre 14 y 17 años , el 86% consume alcohol. En ciudades como Buenaventura y Cartago, a pesar de no tener registros estadísticos, también hay preocupación. La Secretaría de Salud del Puerto hace un análisis del consumo de bebidas alcohólicas y sicoactivos en la población juvenil. Las autoridades cartagüeñas adelantan un programa de prevención entre estudiantes y padres de familia, pues se cree que los registros de consumo pue
den ser altos. en pocas palabras (Tipo recuadro) 'El consumo de alcohol les puede generar a los menores síntomas de intoxicación, cambios en el sistema nervioso y trastorno sicomotriz'. Maurix Rojas, toxicólogo del Hospital Universitario del Valle otros datos (Tipo recuadro) - De acuerdo con la última encuesta de Rumbos, de 1.208 jóvenes encuestados en Andalucía, el 79,9% consume licor. - Entre 860 estudiantes de Bolívar, el 84,9% tiene adicción al alcohol. - El 77,3% de 700 menores toma bebidas embriagantes en El Darién. - En El Cerrito, de 2.486 jóvenes, el 73,4% ingiere bebidas alcohólicas. - De los 1.577 estudiantes en Yumbo, el 77,1% ha probado licor. tres datos claves (Tipo recuadro) 1. El licor, según médicos, se convierte para los jóvenes en un 'lubricante' socializador, que les permite relacionarse. 2. Según la última encuesta que realizó hace tres años el programa Rumbos, el consumo de alcohol tiende a ser muy parecido entr
e niños y niñas, que empiezan a tomar a los 10 años. 3. El trago genera trastornos digestivos, que en un joven pueden ser graves. Entre éstos están la gastritis, úlcera y la cirrosis hepática. Un trabajo institucional (En recuadro) Las escuelas son el punto central para educar a los menores de edad frente a las bebidas embriagantes. Los padres también deben involucrarse en los procesos que se desarrollan. El problema de adicción a la bebida entre jóvenes, va más allá, pues los pone a un paso de otras sustancias psicoactivas. 'Mi papá fue el que me regaló una copa de cumpleaños, dizque para que aprendiera a tomar. Pero a este vicio le combiné con bazuco, perico y marihuana, para ponerle más emoción al asunto', aseveró Miguel, un joven de 17 años. Por esta razón, diferentes instituciones oficiales y privadas han emprendido programas para prevenir el abuso tanto del alcohol, como de otras sustancias. Según el subsecretario técnico de Salud del Val
le, Alberto Herney Campo, en la actualidad se trabaja con 180 sicólogos, en igual número de colegios de la zona rural y urbana de la región, quienes aparte de terapias, elaboran estrategias de acercamiento a los adolescentes. De otro lado, en nueve escuelas de Palmira se ejecuta un proyecto que involucra padres de familia y docentes, para prevenir el consumo de drogas y alcohol, y conocer la sintomatología de los muchachos. Mientras tanto, Tuluá, por medio del programa Tuluá Sana y Armónica, realiza tareas preventivas, con el objetivo de disminuir la problemática en la localidad. En Cali, la Corporación Caminos ejecuta campañas en escuelas y colegios de la zona rural y urbana. Además, de contar con un programa de rehabilitación. Según algunos directivos de las escuelas de la región y trabajadores sociales, es poco lo que la Nación invierte en proyectos que beneficien a estos muchachos. Recomendaciones (En recuadro) Cómo descubrir si su hijo es adi
cto al licor - Cuando presenta cambios de personalidad, como tendencia a la agresividad, depresión o irritabilidad. - Si pierde el control sobre la bebida. Se toma un trago y no quiere parar. - Tenga en cuenta que la frecuencia no es un relatador, eso depende de la responsabilidad con que se maneje la bebida. - En algunos jóvenes aparecen sentimientos de grandeza, que los hace pasar por encima de lo que sea. O, contrario a esto, genera baja autoestima. - Dentro del núcleo familiar, los muchachos buscan ir en contra de las normas del hogar y la autoridad de sus padres. - El tufo puede ser un delatador importante. Dialogue con su hijo. Para recordar (Tipo de recuadro) Si necesita ayuda puede acudir a la línea gratuita 514 1900 donde personal de la Secretaría de Salud del Valle le brinda apoyo sicológico. También puede llamar al teléfono 6818911 de la Línea de Toxicología de Cali. ------------ Diario El País, 7 de marzo de 2006 Cali, Colombia Sección: Va
lle del Cauca Página B3'
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El trabajo también fue publicado en la página web de El Pais en la misma fecha que se publicó por prensa.
Puesto en el sitio Communication Initiative - Febrero 02 2006
Última Actualización - Octubre 09 2007
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