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Política Cultural de Televisión, Infancia y Juventud

Política Cultural de Televisión e Infancia y Juventud - Colombia.

Esta política se ha traducido en los criterios de programación de la franja infantil con énfasis cultural que se transmite por Señal Colombia de lunes a viernes de 6:00 PM a 8:00 PM, y que se resumen a continuación:

Audiencia infantil: un mundo naciente

Alta Prioridad.

La nueva franja infantil sintetiza la aplicación de la transversalidad, como principio regulador de los criterios temáticos en toda su extensión.

Para el diseño de la programación, se tuvo en cuenta que los niños están presentes como audiencia potencial a lo largo del día y durante buena parte de la noche. Por lo tanto, la programación en cualquier horario debe considerar a los niños como parte de su audiencia.

También se detectó que la programación exclusivamente infantil está relegada a unos horarios, asignados a ellos por los intereses exclusivos de los canales comerciales -en particular las mañanas de los fines de semana-, práctica que el canal público adoptó como costumbre. En las experiencias de programación de Señal Colombia no se reflejan las audiencias infantiles como prioridad.

Es necesario replantear tanto la ubicación horaria de los espacios infantiles como la implementación de los criterios temáticos en la estructuración de los programas dirigidos a los niños.

Por lo tanto, surge un nuevo proyecto de audiencia infantil de lunes a viernes, que inicia a las 6:30 p.m., horario donde se observa el mayor consumo de televisión. No sobra recordar que en el esquema de televisión mixto, cuando Inravisión asignaba las franjas a las programadoras -antes de 1992-, la infantil llegaba en ocasiones hasta las 6:00 p.m. Pues bien, hasta que no exista en Colombia un canal exclusivamente para niños, le corresponde al canal público asignarles el horario más conveniente para ellos.

La audiencia infantil es la más exigente del canal. Por ese motivo se le ha asignado un presupuesto importante (7% del total, representados en una serie nacional y una serie extranjera). La convocatoria debe garantizar que el proponente cumpla con los requisitos temáticos, televisivos y comunicativos, pero más que en la letra, que los cumpla en su espíritu, de manera que la audiencia infantil esté apoyada no solamente desde el horario sino también desde la propuesta audiovisual.

La responsabilidad sobre el resultado de esta aproximación, no obstante, no es sólo de selección de proyectos por parte de Inravisión y los ministerios, o de ejecución por parte del productor; es también de seguimiento y control de calidad por parte del director creativo, y de los eslabones subsiguientes al proceso de producción y programación.

Visión: asignar el "mejor" horario a la "mejor" audiencia, no a la que más consume.

Tono: la audiencia infantil es monumental pero no nos conoce; y si no nos conoce, ¿cómo va a preferirnos?

Tanto la serie extranjera como la nacional deben responder a las expectativas del ojo del niño, ya entrenado en imágenes y contenidos modernos e inteligentes, estimulantes y atractivos, populares más no populistas, accesibles sin ser condescendientes. Deben constituir una experiencia que anime a la participación; por lo tanto, desde el punto de vista del productor -comisionado-, se debe convertir la palabra "interactivo" en un hecho funcional, adecuado a la realidad colombiana.

Posicionamiento: en Colombia no existe programación infantil entre las 6:30 p.m. y las 7:30 p.m. No será difícil convocar esa audiencia como alternativa frente a los noticieros y sus respectivos arrastres. Por supuesto, esta opción debe estar acompañada de una propuesta que consolide el poder de convocatoria del horario, mediante el tono anteriormente expuesto.

Audiencia joven: un mundo vibrante

El asunto es de actitud.

"La televisión cultural puede darle a los jóvenes la ocasión para reencontrarse creativamente con su sociedad".

En el caso de las audiencias jóvenes surge una dificultad adicional: la participación de los jóvenes en el universo de los sistemas de medición de audiencias no corresponde con su realidad demográfica, ni con la definición de "joven".

"Para el año 2000, la población colombiana se estimó en 42.321.386, y el 29,6% de ésta se encuentra entre 10 y 24 años". El universo IBOPE está conformado, en primer lugar, por las "amas" con una participación cercana al 50%; seguidas de los "jefes", los "niños", y en último lugar los "jóvenes", con un 12%. Lo anterior obedece a la representatividad en el poder adquisitivo de cada uno de estos sectores de la población. Como las "amas" son las que hacen el mercado, es para ellas que se diseña la programación comercial, pero como los jóvenes en este país están vaciados de plata, son ellos quienes llevan del bulto.

En la medida en que la función del programador de televisión sea venderle compradores a los anunciantes, y que no se reformen los sistemas de medición de audiencia, los jóvenes siempre estarán excluidos de la parrilla. Esto explica la excepcional aparición de programas para jóvenes en la actual cartelera de televisión y la ausencia total de una franja juvenil.

Corresponde al canal público educativo y cultural corregir esta percepción y abrir un espacio privilegiado para las audiencias.

Aquí se pretende introducir un segundo elemento, que tiene que ver con los urgentes estudios de audiencia para diseñar una programación asertiva, con relación a la realidad del público objetivo. El propósito consiste en abordar esta franja, no exclusivamente desde su demografía, sino ampliarla a una descripción de actitudes; limitar la descripción de los jóvenes a personas entre los y los 18 años, como lo hace IBOPE, es a todas luces una inexactitud y otro motivo más para observar una oferta televisiva precaria y restrictiva, sobre todo cuando se trata de temas como la identidad.

Si se logra reconocer, abordar y convocar a la Colombia de espíritu joven y emprendedor, ávida de conocimientos, de nuevas propuestas y de búsqueda de nuevas salidas; si se conocen sus dificultades e intereses, se permitirá abrir la ventana a un mundo vibrante, que llene de sentido y le dé vida al proyecto de "Identidad como Vehículo para la Convivencia Pacifica".Mientras tanto, y entre corazonadas y cabezazos -que finalmente es como se programa en todo el mundo-, pero con la certeza de que a la audiencia joven le corresponde un espectro gigantesco, inclusive contradictorio, de gustos e intereses, se busca implementar la franja joven desde las 7:30 p.m. hasta las 9:00 p.m.

Visión: transmitir obsesivamente en una franja la energía y la vitalidad creativa de la Colombia joven.

Tono: programas que le hablen a la generación de hoy, que profundicen y aborden ideas complejas, y temas que no tienen que ser familiares -conocidos- sino que contengan un componente narrativo estructurado y poderoso. Las palabras son importantes: un guión bien escrito no pasará desapercibido. Los documentales y los argumentales deben ser de impacto y pueden tener más de una de las siguientes características :

  • Una visión personal. (programa de autor).
  • El compromiso de contar historias difíciles.
  • Exploración en nuevas maneras de contar historias.
  • Una perspectiva, ya sea global o minoritaria.
  • Análisis de asuntos de particular complejidad o profundidad.

Posicionamiento: en medio de la contradicción, muchos colombianos son jóvenes pero a la hora de marcar rating son pocos; por eso es que se propone la creación y el fortalecimiento de programas dirigidos especialmente a esa audiencia, en horarios privilegiados por los canales comerciales para las telenovelas.


Puesto en el sitio CILA - Marzo 02 2004
Última Actualización - Marzo 02 2004

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