1998
Realizado por K. V. Rao, Vinod K. Mishra, y Robert D. Retherford del International Institute for Population Sciences (Mumbai, India), este informe utiliza información del Estudio Nacional sobre la Salud en la Familia (NFHS-1, sigla en inglés), adelantado por el Ministerio de Salud y Bienestar Familiar de la India. Los datos son utilizados para evaluar el conocimiento y los comportamientos relacionados con el uso de la Terapia de Rehidratación Oral (TRO) para el tratamiento de la diarrea, una de las principales causas de enfermedad y muerte de infantes en la India. Está centrado en mujeres que dieron a luz durante los 4 años anteriores al estudio NFHS-1.
El estudio busca también establecer un vínculo entre las prácticas y los conocimientos relacionados con TRO y la exposición a los medios. Aunque el gobierno de la India ha estado promoviendo activamente el uso de TRO mediante una extensa campaña en los medios, el estudio no intenta crear vínculos directos a ese esfuerzo, sino que evalúa el impacto de la exposición a los medios en un sentido amplio. Sin embargo, los autores creen que el estudio da una imagen del impacto general y de la efectividad de la campaña TRO del gobierno.
De acuerdo a este informe, el 43% de las mujeres que había dado a luz 4 años antes del estudio tenía información acerca de los paquetes de TRO, que van desde el 20% que tenían conocimiento al 70%. Las cifras no ajustadas muestran que las mujeres que están expuestas a medios masivos electrónicos tienen una probabilidad significativamente mayor de conocer los paquetes de TRO, que las que no tiene exposición; por ejemplo, el 56% de las mujeres con exposición tenían conocimientos acerca de las TRO, comparado con solo el 32% de las mujeres no expuestas. La diferencia en el conocimiento acerca del TRO entre los residentes rurales que han tenido exposición era un poco mayor (12% de diferencia) que entre los residentes urbanos (9%).
En general, el 30% de las mujeres con exposición había utilizado alguna vez paquetes de TRO, comparado con solo el 23% entre las no expuestas. Esta diferencia era aun más evidente cuando en el análisis se incluían terapias TRO y terapias recomendadas basadas en soluciones mezcladas en el hogar (SMH). De las madres con hijos que habían estado enfermos durante las dos semanas anteriores al estudio, el 36% de las que habían estado expuestas administraron o TRO o SMH, comparado con solo el 27% de las que no habían estado expuestas. La diferencia entre madres expuestas y no expuestas, que utilizaron paquetes de TRO en las áreas urbanas es relativamente limitada (33% de madres expuestas, 31% de madres sin exposición), pero en las áreas rurales la diferencia es más pronunciada (29% de las madres expuestas vs. el 22% de las no expuestas).
Un hallazgo notable es que la exposición a los medios tenía un impacto más significativo en la administración de TRO/SMH a niños que a niñas. En cuanto a las niñas, la diferencia expuesto/no-expuesto mostraba sólo un aumento del 4%, mientras que en los niños era del 13%. Los autores sugieren que hay que investigar más y que se necesitan estrategias para combatir este significativo sesgo. Era más probable que los establecimientos y proveedores de servicios de salud del sector público recetaran TRO o SMH (el 45% de las veces) que los del sector privado (37% de los casos).
En conclusión, los autores sugieren que a pesar de la campaña del gobierno, el conocimiento y uso de la TRO sigue siendo relativamente limitado. Solamente el 43% de las mujeres que habían dado a luz dentro los 4 años anteriores, sabía de la existencia de la TRO, y el 69% de los niños y niñas que estuvieron enfermos en las dos semanas anteriores al estudio no recibieron tratamiento mediante TRO o SMH. Estos hallazgos indican una general falta de conocimiento, tanto entre madres como entre muchos proveedores de servicios de salud. De todas maneras, el análisis demuestra que los medios electrónicos de masas son efectivos en aumentar la conciencia sobre el uso de la TRO.
En el resumen, el informe dice: “Estos resultados indican una falta de conciencia sobre el tratamiento adecuado de la diarrea, no solo entre madres, sino también entre los proveedores de cuidados de la salud. Hay una clara necesidad de fortalecer los programas educativos dirigidos a las madres, y de ofrecer capacitación adicional a los proveedores de servicios de salud, haciendo énfasis en la importancia de incrementar la ingestión de líquidos, el continuar dándoles alimentos y evitar el uso de medicinas. El Programa de Terapia de Rehidratación Oral también necesita enfrentar el problema de la discriminación en contra de las niñas en el uso de los paquetes de TRO. Los resultados de este estudio indican que los medios de masas pueden contribuir en estos esfuerzos.”
Tomado de The Communication Initiatiive. Traducción libre de La Iniciativa de Comunicación.