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AutorJulia Fabiola Torres López Experiencia periodistica5
Breve CVPeriodista del diario El Comercio del Perú. Trabajó en el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y fue redactora de 1160 Radio Noticias. Sus reportajes sobre la realidad ambiental de Lima y sobre la trata de personas han sido premiados este año. Recientemente fue becada por la Organización Panamericana de la Salud para cubrir la XVII Conferencia Internacional sobre el sida, realizada en la ciudad de México.
Nombre del medioDiario El Comercio
SubtítuloDependencia de otras regiones hace a Lima vulnerable a eventos climáticos
Tipo de medioPrensa
Dirección del medio de publicaciónJirón Miró Quesada 300 Cercado de Lima
TemaLa preparación de la ciudad frente al cambio climático
CiudadLima
Género periodísticoReportaje
PaísPeru
Sección donde se publicóSección Lima
Fecha de Publicación13/07/2008
Teléfono3116310 anexo 5007
Nombre del EditorMariza Zapata Vásquez
Correo electrónico del EditorSinopsisEl informe especial aborda la vulnerabilidad de la ciudad de Lima frente al cambio climático. Lima tiene los estándares de calidad de vida más elevados del Perú, pero concentra a la vez todas las vulnerabilidades posibles: Es la urbe más poblada del país, el centro donde se desarrolla el 95% de las actividades industriales y el 70% de las inversiones. Sin embargo, no ha planificado su respuesta a las emergencias pese a los riesgos naturales de su ubicación geográfica, política y económica.
Copie aquí texto completoTemperatura promedio en la capital se elevó 1,4 °C en 30 años. La contadora Hilda Cruz no lo imagina, pero el agua potable que corre por el caño de su casa, en La Molina, depende de lo que suceda en la Cordillera Central: las aguas dulces del nevado de Shullcon alimentan al moribundo río Rímac en los meses de lluvias escasas. Al taxista Jorge Ramírez le suenan ajenos términos como la rancha o la roña, pero su expresión cambia cuando le contamos que los alimentos de su dieta diaria pueden escasear si a 252 kilómetros de la capital, en el valle del Mantaro, los agricultores no logran controlar estas plagas exacerbadas por lluvias y heladas prolongadas. Al ama de casa Luz Sánchez, ocupante desde hace 40 años de las riberas del río Rímac, las lluvias en la sierra la tendrían que hacer pensar en la reubicación de su vivienda, pero desde 1940 los desbordes e inundaciones siguen arrasando casas e incomunicando poblaciones de la ciudad asentadas en un suelo riesgoso. Desacostumbrada a vivir condiciones meteorológicas extremas, Lima se percibe aún distante de los impactos del cambio climático. No sufre directamente olas de frío como Puno o lluvias de la intensidad de las que caen en Piura, pero su relación de dependencia con el resto de regiones la hace vulnerable ante los cambios meteorológicos en cualquier parte del país. La cooperación alemana (GTZ), la consultora Libélula, el Consejo Nacional del Ambiente y el Instituto Nacional de Recursos Naturales (Inrena) han elaborado el primer mapa de vulnerabilidad del Perú frente al cambio de clima, basado en la comparación de los factores de riesgo naturales de cada región con sus Índices de Desarrollo Humano (IDH). Maité Cigarán y Pía Zevallos, especialistas en gestión ambiental de Libélula que participaron en la redacción de este documento, advierten que aunque Lima tiene los estándares de calidad de vida más elevados del país, concentra a la vez todas las vulnerabilidades posibles: Es la urbe más poblada del país, el centro donde se desarrolla el 95% de las actividades industriales y el 70% de las inversiones, pero no ha planificado su respuesta a las emergencias pese a los riesgos naturales de su ubicación geográfica, política y económica. La Comisión Multisectorial de Reducción de Riesgos en el Desarrollo, de la Presidencia del Consejo de Ministros, elaboró un diagnóstico nacional, pero las estrategias y acciones que comprometen desde el Gobierno Central hasta las municipalidades están aún pendientes. Vigilancia de la Salud La ingeniera meteoróloga Silvia Vidal de Millones, catedrática de la Universidad Católica, sostiene que en los últimos diez años la temperatura media de la capital (20 °C) se incrementó en medio grado. En 30 años (de los años 60 hasta los 90), se elevó en 1,4 °C. "Lima se está convirtiendo en una ciudad más cálida. Esa es la tendencia que sigue", sostiene Vidal. Quizá para la mayoría de limeños pocas líneas para arriba o para abajo en la escala de los termómetros no significan un cambio dramático en su ritmo de vida. Sin embargo, esos aparentes pequeños cambios ya están desencadenando grandes retos. El Ministerio de Salud así lo entiende: el aumento de la temperatura significa la aparición de vectores y enfermedades en zonas donde antes no se reportaban. El ministro Hernán Garrido Lecca señala que los casos de bartonelosis ya no se registran solo en tres sino en 16 regiones del país. Lima (Canta, comunidades asentadas en la ribera del Río Rímac, Santa Eulalia y Matucana) está en ese grupo. "Ante ello, la respuesta empieza por fortalecer los sistemas de vigilancia sanitaria para adaptar los servicios de salud y educar a la población ante las variaciones climáticas", plantea Manuel Peña, representante de la Organización Panamericana de la Salud en el Perú. La pesca es otro de los sectores sensibles: el incremento de la temperatura ha generado que la anchoveta, que vive en condiciones frías, ahora solo se encuentre a mayor profundidad. Las pesqueras se concentran ahora en el jurel y la caballa. Lluvias e infraestructura Las lluvias intensas han sido episodios anecdóticos en Lima. Sin embargo, el fenómeno de El Niño ha puesto en aprietos a la ciudad con aguaceros que han desencadenado tragedias: interrupciones de vías por inundaciones y viviendas colapsadas.El mayor riesgo se localiza en los distritos más pobres, donde la ocupación del suelo ha sido informal en nueve de cada diez construcciones,advierte el Colegio de Ingenieros de Lima. El sistema vial de la ciudad no se diseñó con un sistema de alcantarillado pluvial porque la capital no es una ciudad tropical, dice el ingeniero Pablo del Águila, presidente de la Asociación Peruana de Caminos (APC). De hecho, ni las nuevas construcciones viales contemplan esta contingencia. A Del Águila le preocupa la alta vulnerabilidad de la Carretera Central, la única vía que conecta Lima y la sierra central. Por ello, la APC plantea la habilitación de dos vías alternas: la carretera Lima - Canta - Cerro de Pasco y Cañete- Lunahuaná - Pacarán- Chupaca - Huancayo. Varios tramos son solo trochas. Las cifras 320.000 Personas viven en zonas vulnerables de la cuenca del Rímac, otras 33.000 a lo largo de la cuenca del Chillón y 5.000 en la de Lurín. 8% Aumentarán las enfermedades diarreicas en Lima por cada grado centígrado de incremento de la temperatura, según un estudio publicado en la revista Lancet. 22% Retrocedieron los glaciares tropicales peruanos durante los últimos 25 años, con lo que se ha perdido un equivalente al agua que consume Lima en 10 años. La temperatura en la Cordillera de los Andes (2 y 3 °C) no permite que se forme nieve. (Parte II del reportaje publicado el mismo día) Urbanización de franja costera requiere un análisis de riesgo. En el sur de Lima s planea construir más de 5.000 casas de playa en los próximos años. El Grupo ntergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) ha pronosticado que el nivel del mar subirá entre 50 y 90 centímetros en las próximas décadas, ya que mientras se eleva la temperatura media del planeta, aumenta el volumen del agua en los océanos, tanto por el derretimiento de las capas de hielo y glaciares, como por el efecto de la expansión térmica del agua. En el Perú, las poblaciones que viven en el Callao, en parte de Lima, en Ilo y en Paita son consideradas las de mayor riesgo. Sin embargo, este indicador no parece todavía preocupar a los inversionistas: la construcción de casas en las playas de la costa limeña sigue en ascenso, lo cual es propio de la bonanza y estabilidad económica que vive el país. Las inmobiliarias han anunciado que solo en el sur de Lima se espera construir más de 5.000 casas de playa en los próximos años y las municipalidades que administran la Costa Verde han aprobado proyectos urbanísticos de recreación sin un análisis de riesgo del comportamiento del mar y de la estabilidad de los acantilados. "¿En estas condiciones de alto riesgo una compañía de seguros sería capaz de dar un seguro a favor de viviendas o negocios?", se pregunta Patricia Iturregui. "Es bastante difícil", responde quien ha sido jefa de la Unidad de Cambio Climático y Calidad de Aire del Conam en un foro público sobre la Costa Verde. La Superintendencia de Banca y Seguros (SBS) no tiene aún reportes sobre seguros a favor de casas de playa. Carlos Tavares, del Centro de Investigación en Geografía Aplicada (CIGA), sostiene que a medida que el nivel del mar se eleve, las playas no alteradas por cualquier tipo de ocupación humana se adaptan rápidamente a los procesos erosivos mediante el retroceso de la línea de costa y el ajuste de la playa hacia una nueva posición de equilibrio. No obstante, en sectores de intensa ocupación de la costa, esta posición de equilibrio no es alcanzada debido a la presencia de estructuras de protección que alteran los procesos naturales. En Lima, se observa la presencia de por lo menos 19 espigones en la Costa Verde, construidos con el fin de formar nuevas playas. Algunas de ellas lograron extenderse más de 100 metros hacia el mar. Sin embargo, la tendencia actual es de erosión. Controlar emisiones y ahorrar agua La reducción de emisiones de bióxido de carbono y un manejo cuidadoso del agua son las principales medidas que Lima puede realizar para mitigar los efectos del cambio climático. Del Ministerio de Energía y Minas depende que se dé prioridad a la reducción del contenido de azufre en el diésel. De la Municipalidad de Lima que se reordene el caótico transporte público (responsable del 86% de la contaminación atmosférica); y del Ministerio de Economía, una política tributaria que incentive el consumo de combustibles menos contaminantes. Sedapal ha calculado que el 40% de agua potable no es facturado debido a pérdidas. Aunque parte del problema son las tuberías viejas y las conexiones clandestinas de agua, la responsabilidad también recae en el comportamiento de los limeños, despreocupados aún por el ahorro de un recurso escaso. Mapas de la Vulnerabilidad de Lima. Estas son las áreas de Lima que, por su ubicación geográfica, son más vulnerables a los fenómenos naturales. Generalmente las laderas de los ríos principlaes de las tres cuencas de Lima son las de mayor riesgo. Página de internetPlaced on the CILA site August 12 2008 Last Updated September 13 2008 |
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