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Autor: 

Victoria Del Carpio Torres

Correo electrónico: 
País: 
Peru
Experiencia periodistica: 
2
Breve CV: 
Periodista egresada de la Escuela Profesional de Periodismo de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa. Labor de prensa realizada en Radio Yaraví y desde hace un año en la sección locales del Semanario Vistaprevia.
Subtítulo: 
Mapa de peligros elaborado después del terremoto de 2001 no es respetado
Tema: 
A siete años del terremoto que azotó Arequipa no hay un trabajo serio de prevención. La población de varias zonas damnificadas no respetan las áreas declaradas de alto riesgo. Es el caso de la Urb. Lara que con el terremoto sufrió el hundimiento de tierra y el derrumbe de las viviendas. En la actualidad han vuelto a construir en la misma zona sin respetar las normas técnicas.
Género periodístico: 
Reportaje
Sección donde se publicó: 
Especial del bloque central del semanario (3 páginas)
Fecha de Publicación: 
23/06/2008
Sinopsis: 
Arequipa es la segunda ciudad del Perú con una población de 1 millón 200 mil habitantes. Su riesgo sísmico es elevado. El 23 de junio de 2001 sufrió un terremoto que provocó severos daños materiales. Siete años después no hay un trabajo de prevención serio y pobladores de zonas declaradas de alto riesgo han vuelto a edificar sus viviendas en lugares que incluso se hundieron a consecuencia del sismo.
Copie aquí texto completo: 

Mapa de peligros elaborado después del terremoto de 2001 no es respetado

 

No aprendimos la lección

 

* Esta semana se cumplen 7 años del terremoto que azotó Arequipa, y la realidad nos demuestra que sigue reinando la informalidad y falta de previsión.

* Viviendas se siguen construyendo sin criterios técnicos como en la urbanización Lara, declarada zona de alto riesgo.

* Ante tanto descuido, a muchos pobladores sólo les queda encomendarse a la Virgen.

 

Por Victoria Del Carpio Torres

 

Arequipa es bastante religiosa, quizá por el temor sísmico. Cada cierto tiempo la ciudad sufre los arrebatos de la naturaleza y el temor se produce en su gente, la conduce a una profunda religiosidad.

 

En tiempos de la colonia, los continuos temblores y terremotos hicieron que las autoridades de la época se apresuren en elegir a una santa patrona que proteja la ciudad de los desastres naturales. Solucionaron la elección con un sorteo. Santa Marta fue la ganadora. Así la coronaron como primera patrona de Arequipa. En la actualidad lo es la Virgen de Chapi, coronada por el Papa Juan Pablo II.

 

Han pasado los años y la falta de previsión de autoridades y la propia población, hace que en pleno Siglo XXI, se acuda a la divina providencia como única alternativa cuando la naturaleza golpea con fuerza.

 

Esta semana se cumplen 7 años del terremoto del 23 de junio de 2001 y la realidad demuestra que no aprendimos la lección. Se siguen habitando zonas declaradas de alto riesgo. Se elaboró un Mapa de Peligros después del sismo y en la práctica es letra muerta. El terremoto alcanzó los 7.9 grados en la escala de Ritcher según el Instituto Geofísico del Perú, sin embargo en la conciencia de la gente apenas si fue un temblor.

 

Años después (7) aún hay viviendas y edificios públicos con daños en sus estructuras. Ello evidencia la naturaleza del golpe que sufrió la ciudad. No obstante, el tema estuvo en agenda algunos meses y luego pasó al olvido.

 

Los esfuerzos por generar conciencia en la población son aislados. La mayoría de Municipalidades ni siquiera se preocupa en exigir las licencias de construcción a los vecinos que podrían evitar se edifique viviendas inseguras. Sólo en Socabaya, uno de los distritos más afectados por el sismo, se estima que el 90% de viviendas son construidas sin licencia.

 

La falta de una cultura de prevención se da en todos los niveles. Ni la Iglesia Católica, cuyos templos fueron casi arruinados por el terremoto, cuentan en la actualidad con certificados de seguridad que garanticen la vida de los fieles en caso de sismo.

 

En pocas palabras, los templos religiosos son “trampas mortales” si un movimiento telúrico sorprende a los feligreses en plena misa.

 

TIERRA SE HUNDE EN LARA Y LA SIGUEN HABITANDO

 

Lara es una urbanización enclavada en la hermosa campiña arequipeña, en el tradicional distrito de Socabaya a 30 minutos del Centro Histórico. Rodeada de campos de cultivo, allí la vida parece transcurrir con mucha paz. Pero es una paz ficticia porque el temor es un sentimiento constante en sus habitantes.

 

Con el terremoto del sábado 23 de junio de 2001, Lara se hundió. Algunas viviendas en la actualidad muestran como sótano lo que antes fue su primer piso.

 

Es que Lara se ubica en una zona de alta concentración de aguas subterráneas. La mayoría de viviendas quedaron inhabitables. El lugar fue declarado zona de alto riesgo por su suelo inestable.

 

La semana pasada volvimos a la zona para constatar las condiciones en las que se han vuelto a edificar las viviendas, y la sorpresa fue grande al observar que lo han hecho sin las especificaciones técnicas necesarias.

 

Alicia Uturunco, vive en la Urbanización Los Cristales Fundo Lara. Llegó al lugar muy joven. Recuerda que con el terremoto se cayeron cerca de diez casas y cinco más se hundieron producto de la inestabilidad del suelo. Para apoyarlos les entregaron casas prefabricadas.

 

Hoy con 49 años de edad, Alicia está apoyada en una mesa de su pequeño restaurante, desde donde reniega de sí misma por la mala decisión tomada en el año 1983, cuando junto a los 15 fundadores de Los Cristales, se asentaron en el Fundo Lara.

 

“Cuando nosotros llegamos, había un lago donde crecían totoras. Nosotros veníamos de Cerro Juli, no conocíamos bien el terreno y la necesidad nos hizo quedarnos a pesar que sabíamos la zona era pantanosa. Muchos de los fundadores se fueron y vendieron sus casas al ver que la tierra era mala”, comenta Alicia.

 

Luego me acompaña a la vivienda de su comadre, una de las más afectadas. Sólo ha quedado una franja de la antigua casa debajo de la actual construcción. Por dentro, los cuartos están vacíos y llenos de escombros. Sobre ellos la comadre de Alicia, construyó nuevas esperanzas, pero otra vez mal cimentadas.

 

“La gente ha construido sobre la casa que tenían antes. Esta zona fue declarada inhabitable, pero a dónde nos vamos a ir”, se pregunta Alicia sin encontrar respuesta.

 

Mientras ella camina por las calles de su urbanización recuerda que cuando llegó a Los Cristales el agua estaba apenas a unos seis centímetros por debajo del suelo.

 

“Esto parecía una esponja. De todos modos yo escarbé y coloqué los cimientos de mi casa. Era jovencita y no sabía cómo se debía construir, no hice esas pruebas de suelo. No debía levantar mi casa aquí, ahora me lamento, pero no puedo hacer nada”, cuenta con algo de rabia en sus palabras.

 

Cuando ocurrió el terremoto de 2001 Alicia se encontraba en las chacras y desde donde estaba sólo vio una cantidad enorme de polvo y temió lo peor. Unos minutos después estaba en su casa, agradeciéndole a Dios que no se haya hundido como la de sus vecinos. “Se rajó por todas partes, pero no se hundió”, dice con alivió.

 

Hoy Alicia y los pobladores de Los Cristales no duermen tranquilos y casi maldicen el inicio de la temporada de lluvias.

 

"En tiempo de lluvia tenemos agua por arriba y por abajo. Este suelo nunca se seca, con las lluvias se demora más en secar. Este lugar es peligroso y en tiempo de lluvia la situación es peor. Las camas flotan y nadie se acuerda de nosotros”, expresa como si tuviera ante sus ojos un nuevo desastre.

 

Le costó mucho construir su casa (dinero y esfuerzo). Sabe está mal construida. El piso se descascara y raja por la humedad.

 

“El problema es que las casas deben estar bien diseñadas y no lo están. Nos han puesto todos los servicios y sin embargo el terreno no sirve” me dice uno de sus comensales del restaurante de Alicia que disfruta con avidez un pastel de papa.

 

Es cierto, a pesar del riesgo de Lara, la autoridad municipal la dotó de todos los servicios básicos. Consolidó el desastre.

 

Para mitigar el problema, la Municipalidad de Socabaya, ha iniciado en estos días las obras del “Drenaje Pluvial y Drenaje Sub Superficial, Los Cristales – Sor Ana I Etapa”.

 

Se han colocado tubos filtrantes y alcantarillado para contrarrestar de alguna manera la humedad del subsuelo. Con esta primera etapa se busca bajar el nivel freático de las aguas subterráneas que se incrementan considerablemente en temporada de lluvia causando un mayor deterioro en las viviendas.

 

El maestro de la obra, José Luis Quispe Atencio, explica que por medio de tubos filtrantes ubicados en las calles de la urbanización se capta el agua y se extrae un aproximado de 20 litros por segundo. Esta agua está siendo utilizada por los agricultores de la zona.

 

“Las casas se están deteriorando por el salitre. Dios no quiera, pero esas casas van a colapsar, porque no son construcciones sólidas, no son antisísmicas y no están de acuerdo al tipo de suelo. Están construidas informalmente”, dice apenado.

 

ZONA DE ALTO PELIGRO

 

A raíz del terremoto de 2001 y tras el hundimiento de las viviendas, la urbanización Lara fue declarada como “zona de alto peligro por suelos inestables” en la Zonificación Urbana del Plan Director de Arequipa.

 

Las zonas afectadas fueron la urbanización Chávez Castillo, Cosocollo, Fundo Lara, Los Cristales, Sor Ana de los Ángeles y terrenos agrícolas de la Mansión.

 

Existen diferentes opiniones sobre la habitabilidad de Lara. Por ejemplo, para Edwar Cervantes Montoya, Subgerente de Asentamientos Humanos y Catastro de la Municipalidad Provincial, la zona sí es habitable, pero teniendo en cuenta las especificaciones técnicas de acuerdo al suelo.

 

“Lara sí es habitable, pero las casas no pueden ser construidas con el mismo sistema de construcción como para un suelo estable. Se debe utilizar otro sistema constructivo y no el método tradicional”, explica.

 

Sostiene además, el principal problema es que en Arequipa muy poca gente realiza estudios de suelos para construir sus viviendas.

 

“La mayoría de las tierras de Arequipa son suelos agrícolas, son buenos suelos, pero para los suelos inestables es imprescindible realizar los estudios de suelos. Lo que pasa es que la gente no los hace por un tema de economía”, afirma.

 

En tanto, el arquitecto Gelberth Vegazo Villegas, encargado del Comité de Defensa Civil de la Municipalidad de Socabaya, comenta que no hubo control urbano en la zona de Lara, donde el 90 % no tiene licencia de construcción.

 

"Para construir una casa hay que tomar en cuenta el suelo, su resistencia y estabilidad para que soporten el peso de la edificación. Estos criterios no se consideraron en Lara. La gente no hizo evaluaciones, el 90% construyó su casa con un albañil, sin opinión de un arquitecto o ingeniero”, apuntó.

 

SUELOS INESTABLES

 

Cervantes Montoya, reconoce que el 70 % de las viviendas construidas en las zonas de la periferia de Arequipa, como el Cono Norte, se construyen sin las especificaciones técnicas necesarias. Ese control es de entera responsabilidad de las municipalidades distritales, quienes debieran exigir estos estudios.

 

DESINTERÉS

 

Arequipa provincia, tiene alrededor de 700 mil habitantes y en los últimos siete años no se ha logrado hacer un trabajo serio de prevención.

 

Desde que se instauró el Comité de Defensa Civil, tanto de la Municipalidad Provincial no se ha elaborado ningún plan de seguridad integral.

 

José Vásquez Allasi, Jefe del Comité de Defensa Civil de la Municipalidad Provincial de Arequipa, sostiene que la población y las autoridades están desinteresadas en el tema de prevención de desastres.

 

“No es fácil trabajar con las autoridades municipales, porque no toman interés en el comité, por ellos que no exista. Para el Municipio no tiene importancia y al igual que la población también sufre de la misma falta de cultura de prevención”, aseveró.

 

Arequipa necesita una mayor cultura de prevención considerando su alto riesgo sísmico. Esa es una tarea pendiente de las autoridades y la población. Encomendarse a la Virgen de Chapi, por más devoción que haya, a su Sagrada Imagen, no es suficiente en caso de un desastre natural.

Nombre del medio: 
Semanario Vistaprevia
Tipo de medio: 
Prensa
Dirección del medio de publicación: 
Palacio Viejo 216 oficina 505
Ciudad: 
Arequipa
País: 
Peru
Teléfono: 
054-405936
Nombre del Editor: 
Jorge Turpo Rivas
Correo electrónico del Editor: 

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