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Autor

Sheyla Mosquera

Experiencia periodistica

12

Breve CV

Periodista, egresada en 1.989 de la Universidad Laica Vicente Rocafuerte de Guayaquil-Ecuador. Licenciada en Periodismo en el 2005. Experiencia laboral: Diario El Universo: sección vida y estilo 1992- 1996. Diario El Telégrafo: sección primer plano y novedades médicas, marzo 2001 a septiembre. Diario El Universo: suplemento La Revista, desde 2001 a la fecha. En octubre del 2003 participó en un concurso de periodismo médico que realizó el laboratorio Merch Sharp&Dohme a nivel nacional y gané el primer premio categoría prensa con el tema: Huesos frágiles. Recientemente, octubre 9, ganó el primer lugar del Primer Concurso Nacional Comunicación 36 horas categoría prensa con el tema Disfunción Eréctil organizado por el laboratorio Eli Lilly & Company. Su experiencia laboral siempre se ha enfocado a temas de salud y orientación familiar. Además escribe temas de decoración, arquitectura, ejercicios, entre otros.

Nombre del medio

Diario El Universo

Tipo de medio

Prensa

Dirección del medio de publicación

Av. Domingo Comín y calle Ernesto Albán

Tema

Prueba de VIH

Ciudad

Guayaquil

Género periodístico

Reportaje

País

Ecuador

Sección donde se publicó

Salud - suplemento La Revista

Fecha de Publicación

30/09/2007

Teléfono

593 (4) 249-0000 ext 259

Nombre del Editor

Carlos A. Ycaza Paulson

Correo electrónico del Editor

Sinopsis

El reportaje invita a las personas que creen haberse infectado con el VIH o tener sida a salir de dudas con la prueba en sangre. De esta manera podrán empezar un tratamiento médico que les brinde una buena calidad de vida. Demuestra además que pueden acercarse con tranquilidad a los centros de salud del Ministerio de Salud Pública (MSP) o a los hospitales con los que tienen convenios. Sobre todo se acentúa que se mantiene la confidencialidad ya que ninguna persona puede ser obligada a realizarse la prueba del VIH sin su consentimiento.

Copie aquí texto completo

 Prueba reveladora ¿Tendré el VIH?

Si cree haberse infectado con el VIH o tener sida, mediante un examen  de sangre puede salir de dudas.  En Ecuador se mantiene la confidencialidad.

“Hace cinco años me hice la prueba del VIH y fue positiva, pero me descuidé”.  Isabel,  de 29 años,  esperaba afuera del departamento de Consejería del Hospital de Infectología Dr. Daniel Rodríguez Maridueña, de Guayaquil, porque tenía cita con Patricia Mite, educadora para la salud y consejera.

Después de observarla y abordarla sutilmente contó cómo se había contagiado. “Fue cuando trabajaba en mi peluquería y tuve relaciones sexuales sin preservativo con uno de mis clientes. Lo sé porque en ese tiempo me llamó por teléfono desde España para revelarme que se había sometido a la prueba del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) y que estaba infectado”, recuerda.

La noticia la impactó y salió de su casa sin rumbo. Cuando caminaba, dice,  parecía que sus pies no estaban sobre el piso. Pero “recibí el apoyo de mi madre y desde ese instante me prometí alejarme de la vida promiscua y usar preservativo con mi pareja estable. Es que también trabajaba como dama de compañía sexual”.

Pero agrega que el peor error que cometió durante todos esos años fue el no haberse hecho controles médicos para ver cómo evolucionaba el virus,  hasta que por fin hace un mes se decidió.

“Es que comencé a tener decaimiento, fiebres constantes y ardor estomacal”, asegura. Por eso prefirió que le hicieran otras pruebas y estas, además de los síntomas,  indicaron que se había convertido en una persona enferma del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).

El dolor de Isabel
“Lo que realmente me duele es ver cómo cada día veo más jovencitos y jovencitas de 14 o 15  años que están contagiados por el virus a causa de su desenfreno sexual”.

Isabel, muy preocupada, agregó: “Acaso los jóvenes no saben que la abstinencia sexual es lo más seguro para no infectarse con el virus del VIH.  Que los  promiscuos, sean choferes, viajeros, estudiantes, drogadictos, homosexuales o transexuales, entre otros,  que no usan preservativos podrían estar infectados o poner en riesgo la vida de alguien sano.

Con esas ideas concuerda la ginecóloga y  coordinadora del Programa de VIH/sida del Hospital Guayaquil, Nelly Avilés Jaramillo.  Ella considera vital que los pacientes o quienes viven en riesgo se hagan la prueba del VIH para descubrir si están o no infectados.  Sin embargo, cree que esta no es la solución al problema, sino la educación.

De igual forma opina la viróloga Aracely Álava Alprecht, del Instituto de Higiene Leopoldo Izquieta Pérez de Guayaquil. Ella asegura que es difícil luchar contra los hábitos sexuales de la población y que la gente se deja llevar por el instinto.

“La prioridad, antes que someterse a la prueba, es evitar los riesgos de contraer el VIH/sida, que se está convirtiendo en un azote de la humanidad y que está matando a mucha gente”.

Desde que el sida apareció en 1980 ha causado más de 25 millones de muertes en el mundo y se estima que en la actualidad hay 41 millones que viven con el VIH.  En el 2005, cerca de 5 millones contrajeron la infección y de estos 700 mil eran menores de 15 años.

Según el Programa Nacional de Prevención y Control del VIH/sida, en Ecuador hay tendencia al incremento. A partir del primer caso en 1984,  actualmente hay 10.200  y un promedio de 165 mensuales
nuevos.

Entonces, ¿vale la pena protegerse? y ¿vale la pena hacerse la prueba del VIH para tratarse a tiempo? La decisión es personal.   

¿Infectados o no?
Si alguien piensa en la posibilidad de haberse infectado con el VIH debería someterse a la prueba; sin embargo, esta pudiera resultar negativa y aun tener la infección, porque existe una etapa después del contacto inicial con la persona infectada que puede ser en promedio tres meses y por ello los anticuerpos al VIH no son evidentes. Estos son proteínas que el cuerpo produce en respuesta a una infección.

Los anticuerpos  se desarrollan dependiendo del sistema inmune (defensas)  del infectado. Por eso la prueba, hecha inmediatamente después de una conducta de riesgo, revela lo que antes ocurría en el organismo mas no lo que en ese momento sucedió, asegura la doctora Álava.

Por lo tanto, es importante enfatizar que una persona que haya contraído el VIH recientemente podría dar negativo a la prueba de anticuerpos. Las más conocidas son la de tamizaje y confirmatorias. Al primer grupo pertenece la elisa y rápida y  al segundo la western blot y el ifi.

El problema de esta infección es el largo periodo de silencio clínico (siete a diez años). No el silencio biológico, porque el virus está todo el día destruyendo el sistema inmune integrado por los linfocitos (una clase de leucocitos).

“Desde que el virus infecta se está multiplicando y las defensas comienzan a luchar y aparentar que no pasa nada. Pero en un momento dado no resisten y son atacadas completamente por el VIH hasta permitir el ingreso de agentes patógenos que causan distintas enfermedades”, asegura la viróloga.

Ofrece  beneficios
Para el infectólogo Patricio Hernández Manrique, jefe del Programa de VIH/sida del Hospital de Infectología, el hacerse prueba del VIH ofrece muchos beneficios. Por ejemplo, si los virus son detectados cuando el sistema inmune está en un nivel adecuado le permite al individuo someterse a controles médicos para evitar que enfermedades oportunistas invadan el organismo y deterioren aún más el sistema de defensa.

Incluso, al saber que es positivo el afectado podría tener más cuidado a la hora de mantener relaciones sexuales con el uso del preservativo para evitar el recambio de cepas del virus hacia su pareja.

También da mayores oportunidades para evitar la transmisión vertical de la madre embarazada a su bebé en caso de que la prueba realizada por el método elisa o rápida resulte positiva.

Según la doctora Álava, si a una mujer no se le ha solicitado la prueba en el embarazo y se lo requiere al momento de dar a luz se pide la prueba rápida para ver si tiene anticuerpos de VIH.

En cambio la elisa, aunque es muy precisa, se la pide cuando la paciente puede esperar.  Esta debe solicitarse nuevamente; de salir positiva, será necesario confirmar la presencia del VIH con una western blot o la ifa. Incluso si la elisa es positiva y un western blot resulta indeterminado hay que repetir la prueba en seis meses o hacer otra llamada determinación de proteínas virales o carga viral (PCR).

Según la pediatra infectóloga Greta Miño,  la madre infectada debe saber que su bebé también puede contagiarse. Las posibilidades de transmisión de madre a hijo ocurren en promedio dentro del útero (intraútero) en el 26%, durante el parto en el 60%  y con la lactancia materna el 14%.  Para evitar la infección en el bebé debe:

    • Realizarse un control prenatal adecuado.
    • Hacerse la prueba de tamizaje del VIH en la madre embarazada, en lo posible de manera temprana.
    • Una vez detectada la infección, administrarse profilaxis con antirretrovirales: zidovudina, lamivudina, nevirapina u otros medicamentos, dependiendo del estado clínico de la madre y de las pruebas de laboratorio.
    • Programarse la cesárea a las 38 semanas de gestación.
    • Evitarse la lactancia materna.

En cuanto a las pruebas en los niños, el abordaje es diferente ya que un niño que nace de una madre infectada por el VIH pudiera tener los anticuerpos de la madre y no detectar la infección, esto ocurre en los menores de 18 meses, por esto a dichos niños se les debe realizar una prueba de carga viral (cualitativa: PCR-ADN) que se llama localmente provirus, lo más temprano posible, al uno y dos meses de nacido, de tal manera que si resultan negativas se puede concluir que el niño no está infectado.

Si la prueba inicial fuese positiva debe realizarse una carga viral cuantitativa (PCR-ARN), en la cual si hay un determinado número de copias (cantidad del virus: proteínas virales) se determina que el chico está infectado.

En cuanto al niño mayor de 18 meses se procede igual que en el adulto, pero es importante mencionar que existen enfermedades que aun sin contar con datos de laboratorio nos pueden orientar a definir que  tiene sida, más aún cuando conocemos que su madre está infectada.

Otra ventaja “es que la prueba del VIH para las embarazadas es gratuita y se la puede hacer en cualquier centro de salud del Ministerio de Salud Pública o en las instituciones que tengan convenio con el MSP. Además, los medicamentos antirretrovirales tampoco tienen costo”, dice el doctor Hugo Lima, subdirector técnico del Hospital de Infectología de Guayaquil.

La prioridad, antes que someterse a la prueba, es evitar los riesgos de contraer el VIH/sida,  que se está convirtiendo en un azote de la humanidad y que está matando a mucha gente”.
Dra. Aracely Alava

Consentimiento escrito 
Ninguna persona puede ser obligada a realizarse la prueba del VIH a no ser que dé su consentimiento por escrito. Incluso se protegen sus datos.

Por ejemplo, en el consultorio 23 de consulta externa del hospital Guayaquil Dr. Abel Gilbert Pontón se llama a los pacientes por número o por códigos que se obtienen de las dos primeras letras del apellido y nombre, para mantener la confidencialidad y privacidad.

Y como en todos los centros de salud pública, antes de someterse a la prueba del VIH se ofrecen charlas en grupo donde se les pide  a los afectados recibir consejería antes y después del examen.

Según la Lcda. Acela de Trujillo, trabajadora social y consejera del Instituto Nacional  de Higiene Leopoldo Izquieta Pérez,  en las charlas se informa y educa a las personas acerca del sida y se las orienta a tomar decisiones.

Luego de que han decidido hacerse la prueba reciben la preconsejería, que es personal y confidencial. Sirve para conocer la razón por la cual la persona va a hacerse el examen y para saber las formas posibles de transmisión.

Trujillo asegura que el resultado solo se lo da al dueño y si no puede retirarlo por alguna enfermedad se encarga al médico del Instituto para que lo entregue.

En cambio, Patricia Mite, del Hospital de Infectología, agrega que el resultado lo puede recibir también  un familiar siempre que el involucrado envíe la autorización por escrito con su respectiva firma y cédula de identidad.

Ambas consejeras tratan de utilizar todos los mecanismos posibles para ayudar al afectado y darle apoyo emocional.  Sobre todo en aquellos cuyo resultado es positivo.

También los  incentivan a  que luchen por salir adelante e indican que el Ministerio de Salud Pública, mediante el Programa VIH/sida,  cubre los exámenes de Cd4 y carga viral. Además,  que si ameritan el tratamiento antirretroviral también se lo realizan sin costo.

Este servicio no lo reciben los pacientes que pertenecen al Instituto Ecuatoriano de Seguro Social, Hospital de la Policía o Armada, porque en estas instituciones se encargan de dar atención a sus afiliados.

Dónde acudir
Mediante la prueba del VIH/sida se puede hacer una detección temprana del mal. Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail

    • El Instituto de Higiene Leopoldo Izquieta Pérez es el laboratorio oficial del Ministerio de Salud Pública (MSP) donde se realizan pruebas de VIH/sida.
    • El Hospital de Infectología  Dr. José Daniel Rodríguez Maridueña es una institución de referencia en el país. 
    • El Hospital del Niño Dr. Francisco de Ycaza Bustamante es un referente en todo el Litoral para los niños infectados por el VIH. Los menores que nacen de madres infectadas deben continuar su control en las diferentes maternidades que nacieron, con un pediatra calificado para su atención, hasta los 18 meses de vida.   
    • La asistencia en preconsejería del Instituto de Higiene es de lunes a viernes desde las 07:00 hasta las  15:00 y en el Hospital de Infectología de 08:00 a 16:00.
    • Toda persona que tenga fiebre por más de un mes, procesos diarreicos de dos o tres días que aparecen  y desaparecen es posible que tenga VIH y debe hacerse la prueba.
    • En el Hospital de Infectología el examen  de VIH vale $ 6.
    • En el Instituto de Higiene, con orden del MSP,  la elisa cuesta $ 7 , la western $ 36 y la IFI $ 12;  particularmente, la elisa $ 9, la western $ 43 y la IFI $ 24,50.
    • Las pruebas son gratis para las embarazadas, quienes pueden acudir a las maternidades  Marianita de Jesús, en el suburbio;  Hilda Hidalgo de Procel, en el Guasmo; Enrique Sotomayor, en el centro, y al Hospital Guayaquil. 
    • En laboratorios particulares, la prueba puede costar entre $ 8 y $ 10 y una western blot $ 77.


Placed on the CILA site October 29 2007
Last Updated October 29 2007