' COSTUMBRES. Un mal trago. No hay fiesta sin alcohol ‘Gran parte de la sociedad a nivel mundial no se siente capaz de divertirse y llevar una reunión amena sin consumir alcohol, el gran desinhibidorÂ’. Marcos Gandásegui, sociólogo. Shelmar Vásquez Sween svasquez@prensa.com En cualquier reunión festiva se puede acabar la comida e incluso no haber música y no pasa nada —pero cuando se acaba el licor y no hay indicios de que se va a comprar más— los invitados empiezan a despedirse. Según el sociólogo Marcos Gandásegui, esta realidad se debe a que el consumo de la bebida ha sido reconocido 'dentro de la cultura panameña y en muchos otros paÃses' como un factor de integraci
ón social. Reduce la tensión en el ambiente y la gente se desinhibe impulsada por una sensación de bienestar. Sin embargo, es ésta la sensación que hace que la persona se relaje hasta el punto de 'irse con el gusto y olvidar cuántas copas o tragos ha ingerido'. 'El panameño debe madurar y ponerle un alto al exagerado consumo del alcohol, pero esto no pasará hasta que se de cuenta que forma parte de un sociedad alegre que no necesita de alicientes para divertirse', expresó Gandásegui. No se puede hablar de erradicar una tradición que viene desde las 'comunidades primitivas humanas', pero sà se pueden aplicar normas que ayuden a disminuir los abusos del licor. La educación que los niños reciben en sus casas influye mucho (crecen viendo que no puede haber fiesta sin alcohol, y aunque papá quede ebrio no se cae el mundo). El fácil acceso a la bebida y la poderosa propaganda que recibe la ha hecho casi invencible. Se necesitarÃa —apunta Gandásegui— regular amb
as actividades. CREENCIAS ERRÓNEAS La doctora Amelia Chiu explicó que el ser humano cree que si no toma todos los dÃas no es un alcohólico. 'Los hombres, principalmente, les gusta tomar todos los fines de semana con sus amigos, y de seguro más de una vez han debido quedar ebrios, por lo tanto manifiestan gran parte de los sÃntomas que enfrenta un alcohólico'. El Hospital Santo Tomás atendió entre noviembre y diciembre de 2004, dos mil 848 casos identificados como violencia doméstica, herida por arma de fuego y arma blanca (accidental e intencional). El 65% de los casos se cometió bajo la influencia del alcohol. En tanto, el mayor Jorge Miranda, jefe del departamento de Operaciones del Tránsito, manifestó que según el estudio realizado por la entidad —basado en las estadÃsticas de años anteriores y en lo que va de 2005— se pronostica 40 vÃctimas fatales a causa del alcohol sólo en la ciudad capital. El etanol encontrado en las bebidas alcohólicas
es una droga que sólo necesita una noche para afectar el sistema nervioso central de una persona dependiendo de su masa corporal. Puede fungir como un depresivo y, según la dosis, puede tener el efecto de un tranquilizante suave o una anestesia general afectando ciertas funciones del cuerpo. Habla distorsionada, inestabilidad al caminar, percepciones torpes y la incapacidad de reaccionar rápidamente ante cualquier situación. La doctora Amelia Chiu explicó que el alcohol se disuelve con el agua corporal, mientras que la corriente sanguÃnea lleva el etanol rápidamente por todo el cuerpo. Por ejemplo, una persona de 187.5 libras que consuma 29,5 ml de whisky de 40%, que contiene 11,8 ml de etanol, registrará una concentración alcohólica en la sangre de alrededor de 0.02%. Si la misma cantidad de licor es ingerida por una persona más pequeña, probablemente el etanol le produzca una concentración de alcohol de casi 0.04%. Un individuo que llegue a este último porcen
taje, podrÃa quedar inconsciente o la respiración y el latido del corazón pueden quedar anestesiados, causándole la muerte. Esta diferencia se da mucho entre el hombre y la mujer. Aunque ambos consuman la misma cantidad de licor, la mujer siempre registrará más concentraciones de alcohol en la sangre porque no cuenta con la misma cantidad de agua que tiene el hombre en su cuerpo para diluir el alcohol. Esto hace que sean más susceptibles a las enfermedades del hÃgado y daños a los músculos del corazón. AMORTIGUADORES Y MITOS Varios estudios han certificado que si un individuo ingiere 30 minutos antes de beber cualquier licor alimentos que incluyan grasa y proteÃna, el cuerpo demorará en absorber el etanol. 'Esto no significa que la persona no llegará al estado de embriaguez, simplemente el proceso se dará más lento', apuntó el laboratorista Reimundo Cuevas. Lo mismo pasa al tomar aceite o clara de huevo. Estas forman una pelÃcula en el estómago que
impide el rápido paso del alcohol a la sangre. Ahora, el beber grandes cantidades de agua u orinar frecuentemente no eliminará el alcohol, ya que el 90 % del mismo lo deshecha el hÃgado. TOLERANCIA A LA BEBIDA Hay personas que se les nota menos los efectos del alcohol. Esto no quiere decir que la bebida no esté haciendo estragos en su organismo, sino que el cuerpo ha ido asimilando cada vez más el alcohol. Confiando en que aún se mantiene sobrio, la persona ingiere mayores porcentajes de licor para lograr los efectos psicológicos que espera de él. Al momento que su cuerpo empieza a absorber la sustancia en cantidades excesivas puede hacer que la persona se desplome quedando totalmente inconsciente. EFECTO INMEDIATO FÃsicas y psÃquicas:
- Pérdida del conocimiento.
- Aumento de la tensión arterial.
- Inflamación de los nervios con dolor.
- Degeneración del hÃgado en su capacidad de purificador.
- Impotencia sexual en hombres y mujeres.
- Envejecimiento prematuro.
- Laguna mental.
- Depresión.
- Inseguridad, ganas de suicidarse o agredir a alguien.
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