El 75 por ciento de los infectados del paÃs son heterosexuales. La mayorÃa son amas de casa. Por infidelidad y sexo sin protección, mil mujeres se infectan cada dÃ
a en el mundo. Sida: tener para creer Los ecuatorianos no hablan de sida con su pareja. El estigma y la desigualdad social hace que mujeres y adolescentes social hace que mujeres y adolescentes sean las vÃctimas en mayor aumento. Más de 1.500 personas han fallecido por sida en el Ecuador, oficialmente. No se cuentan las defunciones encubiertas con otros motivos, pues el sida en el Ecuador sigue siendo una enfermedad que avergüenza y discrimina. Son precisamente los estigmas los que alienn el incremento de vÃctimas: hombres que tienen sexo sin protección fuera del hogar con hombres o mujeres infectados, y que luego tienen sexo sin protección con sus esposas en casa. Ellas, ya infectadas, conciben y traen al mundo niños con la enfermedad, que no siempre llega a ser detectada a tiempo para aplicarles todas las estrategias disponibles para lograr reducir a menos del dos por ciento las probabilidades de infección del bebé. También son vÃctimas jóvenes que i
nician su sexualidad antes de los 14 años con mucha información sobre la protección que brinda el preservativo, pero que pocas veces lo utilizan y son los más propensos a tener varias parejas sexuales y a consumir alcohol y drogas, con lo cual incrementan sus riesgos y los de sus futuras parejas sexuales, pues los sÃntomas del sida pueden llegar a aparecer 10 años después. En el Ecuador y en el mundo, el Vih/Sida no es más una enfermedad de los condenados por la sociedad, los considerados grupos de riesgo: prostitutas y homosexuales. En el paÃs están reportados 800 casos hasta el 2003, pero si en este momento todos se hicieran la prueba de tamizaje, serÃan 10 veces más. De acuerdo al reporte del Programa Nacional del Vih/Sida, más del 20 por ciento de los infectados son personas dedicadas a los quehaceres domésticos, mientras menos del cinco por ciento practican la prostitución. Y más de las tres cuartas partes de los casos responden a los heterosexuales, y s
olo una cuarta parte son bisexuales y homosexuales. Del total de personas viviendo con vih sida en Ecuador, el 85 por ciento tienen entre 15 y 44 años. Sin embargo, sólo el tres por ciento de una encuesta realizada por 1x1 Marketing Directo para Vistazo, afirmó hablar de sida con su pareja. Aunque el 90 por ciento está consciente de que todas las personas son vulnerables a la enfermedad en una relación sexual sin protección, y el 20 por ciento afirmó conocer a alguien infectado. Al ser el Vih/Sida una enfermedad de la gente que tiene sexo sin protección, la precaución de utilizar el condón debiera ser general, ya que es el método más seguro con una efi cacia del 87 por ciento. La fidelidad y la abstinencia son compromisos tan quebrantables como la voluntad humana, que a pesar de ser válida su promoción, no han traÃdo resultados confiables. Solo un 10 por ciento de gestanes se realiza la prueba de detección gratuita. El control baja el riesgo de transmisió
n al bebé a menos dos por ciento Peter Bearman y Hannah Bruckner, de las universidades de Columbia y Yale, Estados Unidos, concluyeron que los juramentos de virginidad hasta el matrimonio solo postergaban el dÃa de la primera experiencia sexual en los adolescentes, en un promedio de año y medio. Efectivamente, tuvieron luego menos parejas sexuales, pero tan alta tasa de contraer enfermedades de transmisión sexual como los no comprometidos. Mientras tanto, en Tailandia, la promoción del uso del condón y la mejor atención a las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) redujeron la incidencia de los casos curables en más de un 80 por ciento en cinco años, de acuerdo al informe del Population Reference Bureau (PRB). En cuanto a las mujeres en el hogar, debieran reaccionar al saber que por cada dos hombres infectados hay una mujer infectada. ‘En todo el mundo, los valores predominantes acerca de la masculinidad estimulan a los hombres a emprender conductas arriesga
das (varias parejas sexuales, consumo de alcohol antes del contacto sexual y violencia sexual) que ponen a las mujeres en una situación más vulnerable frente al VIH y otras ITS. Los factores socioeconómicos, incluida la falta de acceso de las mujeres a la educación o a un ingreso personal, perpetúan su condición social más baja y las hace aún más vulnerables a la infección del Vih. Muchas temen ser abandonadas por sus esposos o parejas que las mantienen si intentan controlar la manera y el momento en que mantendrán relaciones sexuales, o pedirles a sus parejas que utilicen un condón. Además, son los hombres quienes controlan la principal herramienta para disminuir el riesgo de la transmisión sexual del Vih: el condón masculinoÂ’ (PRB). Lo que se refuerza con los resultados de un estudio realizado por Aprofe en diversas áreas del paÃs, en el que las mujeres expresan sentirse inhibidas de exigir protección en el encuentro sexual con su marido, pues serÃan ju
zgadas por ellos como desconfiadas o por infieles. La Edad de la Inocencia PodrÃa empezarse con la situación de la juventud ecuatoriana, pues es cuando se inicia la vida sexual. En un estudio hecho en estudiantes de cuatro secundarias de Quito y cuatro secundarias de la región amazónica, más o menos la mitad dijo tener actividad sexual, de la cual la mitad no usaba nunca condón y el 70 por ciento no lo habÃa usado en su última relación sexual arriesgada, refiere El Vih/Sida en América Latina, retos futuros, (OPS). Si se considera que aún se mantiene la costumbre de la iniciación sexual en varones en burdeles, hay El 25 por ciento de casos en el paÃs tiene de 15 a 24 años. Cada dÃa se infectan 7.000 jóvenes en el mundo. Bisexuales y homosexuales suman una cuarta parte de casos. Hay un repunte en el mundo por el cese de programas de prevención. La transmisión por uso de drogas inyectables puede disminuirse con programas de intercambio por agujas e inye
cciones nuevas. Pedir prueba de vih antes de cirugÃas es contra la ley. Normas de bioseguridad deben seguirse siempre. Fuentes: ONUSIDA, OPS, MSP. ¿HA ESCUCHADO HABLAR SOBRE EL SIDA? SÃ, en los medios de comunicación. 75% SÃ, en su cÃrculo de amigos. 22% SÃ, en conversaciones con su pareja , 3% ¿CONOCE USTED ALGUIEN CON SIDA? SÃ. 19% No. 81% CASOS DE VIH/SIDA SEGÚN GÉNERO 32,8% 67,3% Hombres 538 Mujeres 262 PORCENTAJE DE CASOS DE VIH/ SIDA SEGÚN OCUPACIÓN. Obreros Desocupados Comerciantes Empleados Profesionales T.C.Sexual Estudiantes Estilistas Choferes PolicÃas Militares 21,5 19,8 13,9 12 9,5 6 4,4 3,4 2,6 2,4 1,8 1,4 CASOS DE VIH/SIDA POR AÑOS 500 400 300 200 100 0 1984 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 00 01 02 03 *04 VIH Sida Personas fallecidas VIH/SIDA POR PROVINCIA. AÑO 2003 0 50 100 150 200 250 VIH Sida Azuay BolÃvar Cañar Carchi Cotopaxi Chimborazo El Oro Esmeraldas Guayas Imbabura Loja Los RÃ
os Manabà Pichincha Tungurahua Orellana SucumbÃos Galápagos Fuente: 1x1 Marketing Directo. Fuente: 1x1 Marketing Directo. Fuente: Programa Nacional de control de VIH/Sida. CASOS DE VIH/SIDA SEGÚN EDADES 15 a 24 24% 25 a 35 41% 35 a 44 22% -14 y +45 13% que echarle una mirada a otro dato: el 80 por ciento de las trabajadoras sexuales tiene alguna Infección de Transmisión Sexual, y a la vez, estas aumentan bruscamente entre los jóvenes de 14 a 19 años. La ingenuidad de la juventud hay que tomarla en serio, pues en todo el mundo, las nuevas generaciones parecen ver al Vih/Sida como una enfermedad lejana pero son sus mayores vÃctimas. Incluso vueven a aumentar las infecciones en jóvenes homosexuales. ‘Los grupos generacionales que vieron morir de Sida a los suyos tomaron mayor precaución. Pero ¿quién puede decirle a los jóvenes del mundo que no tengan sexo?Â’, enfatizó el doctor AnÃbal Sosa, director del Programa Internacional de la Alianza para el uso pru
dente de antibióticos, quien advierte una cierta complacencia del público hacia la enfermedad, por cuanto se la considera una enfermedad crónica manejable. ‘La verdad es que la gente se sigue muriendo de SidaÂ’, también advierte sobre la irreversibilidad de la resistencia que crean los tratamientos que utilizan inadecuadamente los antibióticos, asà como la migración de nuevas cepas resistentes a los tratamientos actuales, es decir, que no tendrÃan tratamiento. La aparición de los antiretrovirales ha prolongado la sobrevivencia de las personas viviendo con vih, esto se evidencia en la disminución de las tasas de defunción, pero no hay que confundirlo con la existencia de una cura para esta enfermedad, un anhelo muy lejano aún. El incremento de las ITS es una alerta del aumento del riesgo del Vih, y los casos de enfermedades venéreas reportados hasta el año 2003 son más de 24 mil, siendo las que mantienen la tendencia al alza la sÃfi lis primaria y secundaria,
asà como la congénita. Hay que considerar que también existe un gran subregistro de las ITS debido a la peligrosa costumbre de ‘curarse en la farmaciaÂ’. El riesgo de contraer Vih con una sola ITS no tratada adecuadamente en cualquiera de los dos miembros de la pareja se multiplica por 10. De hecho, la mujer es por su propia fi siologÃa cuatro veces más sensible a contraer el Vih que los hombres, y si ya está infectada, sigue siendo más vulnerable en una relación con un hombre seropositivo, pues este aumenta su carga viral en ella, y le resta vida. En cuanto al Vih en adolescentes embarazadas, es difÃcil de registrar. La Ley de Maternidad Gratuita contempla que a toda mujer embarazada debe ofrecérsele la prueba gratuita y voluntaria del Vih (Elisa, prueba rápida, Western Blot), pero no todas las adolescentes llegan a dar a luz a los centros hospitalarios. La organización no gubernamental con sede en Ginebra, Médicos Sin Fronteras, trabaja en convenio con el Mi
nisterio de Salud Pública en el Hospital del Niño, de Guayaquil, InfectologÃa, y en las maternidades del Guasmo y Marianita de Jesús, en el control prenatal y de transmisión vertical, asà como la atención a infecciones oportunistas y cobertura de tratamiento farmacológico cuando se hace necesario. Beatriz Romera, miembro de la ONG, revela que (desde mayo de 2004) de 200 pacientes que han solicitado la prueba, el 0,65 por ciento ha resultado positivo. Sin embargo, han sido realizadas en pacientes mayores de 20 años. Quizás las cifras más escalofriantes sean las que evidencian el aumento del Vih/Sida en niños, y que tanto la oferta de las pruebas como el control de la transmisión vertical han sido hasta hace poco muy débiles. Se han reportado 307 casos de los cuales el 35 por ciento se ha producido en los dos últimos años. En Guayas, de 2,2 casos positivos por cada 100 mil niños en 2002 se pasó a 4,4 casos por cada 100 mil niños en 2003. Nuevamente, se limit
a a casos reportados, pues llega a darse situaciones en que los padres destruyen los resultados positivos o los cambian. Estigmas Precisamente ¿quién se atreverÃa a admitir que su hijo es Vih positivo en Ecuador? El médico infectólogo Washington Alemán explica que sus consultas son a domicilio, pues el estigma hacia la enfermedad es tan nocivo para sus pacientes que no se sienten libres de ir a la consulta. Pero la sociedad ecuatoriana deberá cargar con más muertes por sus prejuicios: hospitales públicos, de benefi cencia y privados, colegios, universidades y empresas, incluso la Iglesia ecuatoriana pide la prueba de Vih como requisito para operar, estudiar, trabajar y contraer matrimonio. Las acciones tanto de exigir la prueba como el rechazo El condón previene en 87 por ciento la infección. Sólo el 10 por ciento de jóvenes lo usa. Cuarenta millones de personas viven con el virus en el mundo. Ya murieron 20 millones. a la persona infectada viola las gara
ntÃas constitucionales, pues la Carta Magna prohibe cualquier tipo de coacción moral y fÃsica, el derecho a guardar reserva sobre los datos referentes a su salud y vida sexual. De hecho, hay casos en los que se realiza la prueba sin el conocimiento de la persona y el patrono conoce el resultado positivo incluso antes que el empleado, ignorando la Ley para la Prevención y Asistencia Integral del Vih/Sida. En la DefensorÃa del Pueblo se cursan varias denuncias de personas que han sido afectadas tanto por la no entrega oportuna de antiretrovirales, como por maltrato en instituciones hospitalarias, negativa a realizar la prueba de carga viral (CD4), discrimen y daño moral indemnizados como despidos intempestivos o justifi cados como reducción de personal, demandas realizadas tanto individual como colectivamente, que solo en Guayas se acercarÃan a las 200 personas. El abogado Marcos Pacheco, a cargo de los casos en la DefensorÃa, indica que varias personas se acercan a p
edir o son obligados a jubilarse. ‘Si el empleado tiene apoyo entonces irá a sus consultas y tomará sus medicinasÂ’, explica la doctora Heredia. Enfatiza que las personas que rodean al paciente también deben de ser orientadas, y que las parejas del portador deben de acudir también. El tratamiento integral incluye nutricionista, educadora en salud, apoyo psicológico y charlas a pacientes y familiares. Hans van Hassel, representante de Onusida, se contacta con los representantes de las empresas en un programa de sensibilización patronal. ‘Es un progreso lentoÂ’, afi rma, e insiste en que las pruebas de vih que se piden con el propósito de excluir al trabajador no garantizan que el empleado no tenga vih, y que esa polÃtica discriminatoria solo logra dar una seguridad falsa. Sala de Espera El Hospital de InfectologÃa de Guayaquil es el centro adonde acuden principalmente las personas que tienen algún sÃntoma que puede estar asociado al sida, y es considerado
por la OPS como una de las razones por las cuales más de la mitad de los casos se reporten en la provincia del Guayas. El jefe regional del Programa Nacional del Sida, doctor José Prado, explica que trabajan en talleres a todo nivel con la intención de socializar mejor la problemática del vih sida y para que las personas conozcan sus derechos. ‘Sensibilizamos al personal médico para que en la intervención quirúrgica guarde normas de bioseguridad, conociendo o no el estado serológico del paciente, pues hay personas en las que aún no se les puede detectar el virus e igual lo van a operar. También se trabaja con promotores de salud, estudiantes de quinto y sexto años de colegios, para que estos puedan replicar la información. Si iniciamos la educación en salud en etapas tempranas (primaria) tendremos un impacto en el mediano y largo plazo en esos futuros adultos para que tengan una sexualidad más madura’. El doctor Prado afi rma que el Programa Nacional del Sida
atiende 570 pacientes y que a 2005 se espera cubrir a mil, que hay medicamentos hasta el mes de diciembre y que no hay razón para un retraso en la entrega en los hospitales que las reciben. En cuanto a los 14 millones que el Fondo Global destinó para el tratamiento de la enfermedad en el Ecuador, en el mes de noviembre se harÃa el primer desembolso de 1,4 millones de dólares, y el monto total se lo terminarÃa de entregar en un plazo de cinco años, que serán destinados a cubrir tanto la prevención y educación como el tratamiento, en un enfoque integral. Incrédulos Si bien la epidemia del Vih/Sida pronto cumplirá 25 años, es solo a partir del ingreso de los antiretrovirales en el 2002 que aumenta la sobrevivencia de los pacientes y se puede vivir con la enfermedad, una conquista que le costó la vida a 40 personas. Pero cambios en la conducta y percepción de la comunidad en cuanto a la propia vulnerabilidad y los derechos de las personas viviendo con vih h
an sido la piedra de toque. En Ecuador, no hay programas de prevención para usuarios de drogas inyectables, se desconoce el estado de los hijos de madres con vih, menos aún la situación del vih en niños de la calle. Tiene una de las coberturas más bajas de la región, con 0,22 por ciento del presupuesto gastado en cuidados de salud para el vih sida, de acuerdo a la OPS. En la medida en que la realidad del Vih/Sida en el paÃs se vaya revelando, se comprenderá que ya no es un mal exclusivo de pobres y minorÃas. Puede estar en las esferas más altas del poder económico y polÃtico, en donde se deciden los presupuestos. y orientación, pero que no llegan a hacer la denuncia; y que algunas denuncias llegan a ser resueltas cuando esta institución toma contacto con los representantes de hospitales o empresas y se les recuerda que están infringiendo la ley. Existe un caso resuelto en el que se logró la reincorporación del trabajador. Pacheco revela que las denuncias se
realizan en igual proporción de hombres y mujeres, y que estas comprenden en su mayorÃa personas de entre 25 a 35 años, lo que está correlacionado con el grupo etáreo de mayor prevalencia del sida actual. El temor de los infectados con Vih/Sida al despido y al rechazo en su ambiente laboral es latente. La doctora Zulema Heredia, quien maneja 180 pacientes en el Hospital Teodoro Maldonado Carbo, revela que entre ellos hay más personas despedidas que los que han conservado su trabajo y que entre estos ‘me dicen que no pueden ni toser ni ir muchas veces al Iess, porque les preguntan para qué van tantoÂ’. Otros vuelven de un permiso médico y les tienen lista su renuncia para que la fi rme, No hay cura a la vista. Se formulan antimicrobianos para mujeres y nuevos fármacos más poderosos. Campaña de Ecuavisa que alerta sobre el desconocimiento de la alta propagación del virus y las situaciones de riesgo.