Las páginas electrónicas tienen más de una década de vida, y en este poco tiempo, han registrado un crecimiento acelerado, desordenado, carente de regulación y estándares de control de calidad. La búsqueda de calidad ha hecho necesario formular propuestas para evaluar la información que se distribuye vía Internet, que incluye, además de los criterios existentes utilizados en medios impresos: contenido, antigüedad, periodicidad, profundidad del teman, etc., elementos para evaluar algunas particularidades de la información en línea, tales como: acceso, contenido, navegación y organización del sitio. Sin embargo, entre los innumerables trabajos sobre el tema, existen incluso, aquellos en donde el autor hace caso omiso a los criterios que propone, lo que resulta, además de contradictorio, desalentador.
Las páginas electrónicas tienen más de una década de vida, y en este poco tiempo, han registrado un crecimiento acelerado, desordenado, carente de regulación y estándares de control de calidad. La búsqueda de calidad ha hecho necesario formular propuestas para evaluar la información que se distribuye vía Internet, que incluye, además de los criterios existentes utilizados en medios impresos: contenido, antigüedad, periodicidad, profundidad del teman, etc., elementos para evaluar algunas particularidades de la información en línea, tales como: acceso, contenido, navegación y organización del sitio. Sin embargo, entre los innumerables trabajos sobre el tema, existen incluso, aquellos en donde el autor hace caso omiso a los criterios que propone, lo que resulta, además de contradictorio, desalentador.
Tomado de la Revista
Mexicana de Comunicación en línea, No. 103, México, abril de 2007.