Autor: 
Shannon Kindornay
Debapriya Bhattacharya
Kate Higgins
Fecha de Publicación
2016
De junio
Afiliación: 

Centro para el Diálogo Político - CPD (Bhattacharya);Escuela de Negocios Internacionales Norman Paterson  (NPSIA) de la Universidad de Carleton (Higgins, Kindornay); CIVICUS (Higgins);Consultor Independiente (Kindornay)

Este informe final de la iniciativa Data Test Post-2015 ofrece reflexiones basadas en investigaciones sobre cómo la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) pueden aplicarse de manera efectiva y universal así como evaluarse en países con diferentes modalidades de desarrollo, desafíos y prioridades. El informe pretende proporcionar una orientación clara para los países para realizar inversiones en la nueva revolución de datos, en particular con los datos de la Asociación Mundial para el Desarrollo Sostenible que están en curso.  El informe destaca la especial atención a la calidad de los datos y, a través de un conjunto de estudios de caso, pone a prueba una metodología para evaluar de manera comparativa, la capacidad de los países para proporcionar el tipo de datos necesarios para revisar y dar seguimiento a sus compromisos. Se espera que los resultados sean particularmente útiles para los países que están explorando formas de integrar los ODS en sus planes y políticas nacionales, así como para medir e informar sobre el progreso. En un mundo en el que los "grandes datos" son una frase que los profesionales escuchan a menudo, esto pone en primer plano a las oficinas gubernamentales nacionales al ser los  principales proveedores de datos y por tal razón van a  necesitar ayuda para un mejor uso de la tecnología y las alianzas.

La iniciativa post-2015 Data test está dirigida conjuntamente por el Centro de Diálogo Político (CPD) de Bangladesh y la Escuela Norman Patterson de Asuntos Internacionales de la Universidad Carleton de Canadá, y se lleva a cabo en asociación con una red de 48 think tanks a través de África, Asia y Latinoamérica llamada Southern Voice. (Tanto CPD como Southern Voice reciben apoyo institucional a través de la Iniciativa Think Tank (IDT) del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC).) Estos colaboradores comparten la convicción de que datos más certeros y rigurosos permitirán avances mucho más rápidos para cumplir con los ODS. En el caso de la Agenda 2015, no se aprovechó el potencial de los datos ya que los utilizados para monitorear los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) no podían desglosarse por género, geografía, ingresos, discapacidad u otras categorías. De tal forma, se concluyó que varios países habían alcanzado los objetivos a pesar de que la desigualdad estaba aumentando rápidamente y que partes importantes de la población no se estaban beneficiando. Los formuladores de políticas y las organizaciones de la sociedad civil necesitan saber lo que está sucediendo en sus países y en todo el mundo, con mucho más detalle y de manera mucho más oportuna, para que los datos se conviertan en acción. Los datos de desarrollo constituyen, en esta concepción, no un registro histórico del pasado, sino una revisión actual de lo que está sucediendo hoy.

En la investigación local llevada a cabo por grupos de expertos en 7 países de bajos, medianos y altos ingresos: Bangladesh, Canadá, Perú, Senegal, Sierra Leona, Tanzania y Turquía ,se encontraron hallazgos claves. Durante un período de 2 años, los investigadores pusieron a prueba un conjunto de ODS e identificaron indicadores y prioridades para sus contextos específicos y luego examinaron la disponibilidad y calidad de los datos para seguir el progreso.

El siguiente extracto del informe recoge algunas de las principales recomendaciones de la investigación:

  • La universalidad funciona pero las prioridades nacionales son importantes: permitir a los países el espacio para identificar prioridades nacionales es fundamental para asegurar la utilidad de un marco universal y una adopción de los ODS contundente  a nivel nacional.
  • Adoptar un enfoque diferenciado para el monitoreo global: el marco mundial de monitoreo debe aplicarse utilizando un enfoque diferenciado que tenga en cuenta la pertinencia de determinados objetivos e indicadores en distintos países.
  • Tener una estructura global liviana para la aplicación de los ODS: lo ideal es tener una arquitectura global liviana para facilitar los esfuerzos. La estructura debe permitir el flujo de recursos y capacidades.
  • Evaluar la utilidad de los objetivos e indicadores de los ODS antes de invertir recursos en la generación de datos: los recursos para la generación de datos se deben  invertir sólo después de que las metas y los indicadores de los ODS se hayan alineado con las prioridades y posibilidades nacionales.
  • Modernizar las OSN e invertir en sistemas e instituciones nacionales: los esfuerzos para apoyar la revolución de los datos a nivel de país deben basarse en prioridades nacionales y establecer bloques estadísticos. Esto requiere liderazgo y coordinación.
  • Reconocer que los ODS necesitan recursos para ser medidos y así ser alcanzados:No es factible alcanzar objetivos o estándares mínimos globales en muchos países de bajos ingresos sin un financiamiento internacional para el análisis de datos.
  • Medir los acuerdos globales a nivel de país:Si bien el monitoreo de los compromisos mundiales será a nivel agregado, será necesario medir las contribuciones de cada país a ese agregado general.

  • Ampliar la conversación sobre la aplicación a nivel nacional:La acción debe pasar de Nueva York a las capitales y las provincias y de los ministerios de relaciones exteriores a los ministerios centrales para asegurarse de que las partes interesadas, incluido el sector privado y otros actores no estatales, estén comprometidos con la implementación y la evaluación de los ODS.

  • Hacer un balance de los datos existentes como un primer paso para invertir en la revolución de datos a nivel nacional:Todos los países tendrán que hacer un inventario de datos para evaluar la disponibilidad de datos a fin de tener un punto de referencia nacional sobre ODS.

  • Invertir en datos desagregados para asegurarnos de no dejar a nadie atrás:Aunque la desagregación es a menudo posible por sexo, edad y subregión, a menudo no se dispone de otras formas de desagregación -especialmente en términos de ingresos y grupos minoritarios. Se deben utilizar mejor los datos existentes y ampliar los vínculos entre fuentes y variables.

  • La guía debe ser, la medición de lo que importa y no los datos existentes:Las prioridades para las que existen lagunas de datos reflejan la importancia como parte de una nueva agenda para el desarrollo sostenible y pueden impulsar recursos y esfuerzos para la recolección de nuevos datos.

  • La coherencia y la compatibilidad de los datos son importantes:A nivel de los países, la recolección  e inventario de data existente debe realizarse antes de lanzar nuevos instrumentos y encuestas. De tal forma las OSN pueden asegurar que los productos sean coherentes internamente y proporcionen información sobre la comparabilidad entre las fuentes. También se necesitarán esfuerzos para facilitar el uso de normas y definiciones comunes a través de los resultados estadísticos, evaluados periódicamente en relación con las normas internacionales.

  • Invertir en el aprovechamiento de los datos existentes:La data fácilmente disponible es la relacionada con la pobreza, la educación y el empleo. El desafío clave será trabajar con las OSN y los ministerios para poner a disposición las estadísticas y el análisis adjunto. 

  • Recopilar datos con mayor frecuencia y publicar los resultados más rápidamente: Un desafío clave es asegurar que las ONS cuenten con los recursos adecuados para recopilar, analizar y difundir los datos de manera oportuna. Para hacer frente a este reto se requerirán esfuerzos a largo plazo y el compromiso de los gobiernos, los asociados para el desarrollo y los productores de datos. A  largo plazo, es necesario que los productores de datos establezcan y actualicen políticas de liberación de datos de conformidad con las normas internacionales, proporcionen un calendario para las liberaciones y establezcan procedimientos para controlar los cronogramas y las respectivas explicaciones.

  • Utilizar estratégicamente datos no oficiales, pero no a expensas de los datos oficiales:Se deberían aprovechar fuentes de datos no oficiales (por ejemplo, instituciones de investigación, grupos de reflexión y organizaciones no gubernamentales) para llenar las lagunas de datos y complementar las fuentes oficiales de datos. Deben establecerse sistemas para que los datos extraoficiales sean más aceptables para las OSN desde el punto de vista metodológico. La gobernanza es un área donde los datos no oficiales serán particularmente poderosos.

  • Poner a las OSN a la vanguardia e invertir en prioridades, sistemas e instituciones nacionales:Los esfuerzos para apoyar la revolución de los datos a nivel de país deben basarse en prioridades nacionales y establecer bloques estadísticos. Esto requiere liderazgo y coordinación del país.

  • Proporcionar autonomía y protección jurídica a las OSN:Para que las OSN desempeñen el papel deseado, tienen que recibir protección legal para que puedan funcionar profesionalmente y sin interferencia política, así mismo recibir recursos y autonomía.

  • Ser previsible con financiamiento y compromisos:Comprometer recursos, según planes nacionales, a largo plazo.

  • Consultar con los usuarios de datos para mejorar la relevancia de los datos:Se podrían tomar varias medidas para mejorar el compromiso con los usuarios de datos. A corto plazo, las consultas puntuales y periódicas de los usuarios pueden ser una manera sencilla de comenzar a mejorar la relevancia de los datos recopilados. A más largo plazo, los países tendrán que elaborar políticas y sistemas de consulta a los usuarios, que pueden incluir el establecimiento de comités consultivos u otros mecanismos más formalizados de consulta a los usuarios. Las políticas y los procedimientos también deberían incluir un sistema para recopilar la retroalimentación en curso.

  • Coordinar los esfuerzos de datos en todo el gobierno más eficazmente: Se necesitarán esfuerzos significativos para asegurar un monitoreo efectivo de los objetivos relacionados con la energía y la infraestructura, la gobernabilidad y el medio ambiente. Los esfuerzos para generar datos de buena calidad tendrán que incorporar a las OSN, así como a los ministerios responsables de estas áreas y apoyar una mejor coordinación entre el gobierno. Garantizar la pertinencia de los datos también requiere una mejor coordinación entre los productores de datos para reducir la duplicación de esfuerzos y asegurar que la recopilación de datos sea pertinente para los usuarios de esa data.

  • Integrar políticas y sistemas de calidad de datos a través del gobierno:Es necesario garantizar que todos los datos producidos por el gobierno vayan acompañados de metadatos, en particular información sobre los errores de muestreo y de no muestreo, datos preliminares y revisados, metodología y calidad de los datos disponibles. Los estudios también señalaron que las políticas para la revisión de datos no están disponibles. Establecer esas políticas y proporcionar acceso a ellas contribuiría a mejorar la calidad de los datos.

  • Colaborar con instituciones de investigación del Sur:Las escasas capacidades técnicas para la generación de datos, la evaluación de la calidad y el uso analítico en los países en desarrollo se encuentran en sus institutos de investigación y grupos de reflexión. Estas instituciones deberían ser ampliamente involucradas por los gobiernos nacionales, las entidades regionales y la comunidad global para abordar los desafíos a nivel de país.

  • Adoptar tecnologías adecuadas al contexto del país: La integración de las nuevas tecnologías debe entenderse en el contexto de las limitaciones físicas y de las TIC existentes en materia de infraestructura de las tecnologías de la información y la comunicación a nivel nacional.

  • Desarrollar e integrar estándares consistentes para la producción y difusión de datos:A corto plazo, podría crearse espacio para una mayor cooperación e intercambio entre proveedores y programas estadísticos para mejorar la coherencia y la comparabilidad, en particular en lo que se refiere a la adopción de expectativas, políticas y procedimientos compartidos. Las OSN podrían asumir un papel de liderazgo en esas discusiones. La mejora de la difusión de datos es también un desafío crítico. En el corto plazo y particularmente en el caso de los países de bajos ingresos, es necesario hacer un mayor uso de la difusión electrónica, incluyendo la provisión de datos, metadatos y microdatos cuando sea posible. Los sitios web tendrán que actualizarse para permitir a los usuarios acceder fácilmente y descargar datos en formularios utilizables. A más largo plazo, debe fomentarse el establecimiento de una política de difusión de datos. Debe quedar claro para los usuarios cómo y en qué términos pueden acceder a los datos. También será importante asegurar que los usuarios tengan acceso a documentos metodológicos actualizados, idealmente de acuerdo con una política establecida para estos procedimientos.

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