Author: Mae Londono Rubio, April 20 2015 - [Google translation of the Spanish below] Amid the imposing central mountain range, specifically in the town of Chinavita, Boyacá, [Colombia,] the peasant collective Native Seed Corn held the First Workshop: Food and Territory.

The workshop was a commitment to the recognition of maize [corn] as sacred food of indigenous peoples and a call to the necessary revival of sowing and rescuing the preparing of ancestral foods such as chicha and maíz bread. On March 28, 29 and 30, 2015, university students, teachers, farmers, future farmers and chefs heeded the call of the collective Nativa Seed, with the support of Carnival Corn Colombia, the Corporation Trustees of Seed, Yellow Corn, and the Free Seed Network of Colombia, wove a space for reflection about the gradual disappearance of agro-biodiversity of native maize, the consequent reduction of the area of ​​peasant planting and the disturbing increase in transgenic agroindustrial production of a toxic corn without history that not only ignores the cultural and spiritual conditions of corn as a food, but also pollutes the environment and monopolizes its production, pushing the Colombian people away from their natural right to food sovereignty.

Corn was the Workshop: Food and Territory space for the recognition of the work of small farmers, campesinos, indigenous, custodians and guardians, who, with love and dedication, continue to sow the diverse and colorful varieties of maize throughout our territory, despite the lack of state support. This space was also an opportunity for attendees to approach the corn from the perspective of the word ancestral, know the great diversity of breeds of distinguished native corn varieties, learn about the rural traditions that dictate the times and conditions for planting, care and the corn harvest, and understand the problems of genetic and environmental pollution related to the planting of transgenic maize and solutions from the territories that are currently brewing.

The original blog in Spanish:

En medio de la imponente cordillera central, específicamente en el municipio de Chinavita, Boyacá, el colectivo campesino Semilla Nativa realizó el Primer Taller Maíz: Alimento y Territorio.

El taller fue una apuesta al reconocimiento del maíz como alimento sagrado de los pueblos originarios y un llamado a la reactivación necesaria de la siembra y el rescate de la preparación de alimentos ancestrales como la chicha y el pan de maíz.Durante los días 28, 29 y 30 de marzo del 2015 estudiantes universitarios, maestros, campesinos, futuros campesinos y cocineros, atendieron el llamado del colectivo Semilla Nativa que con el apoyo del Carnaval del Maíz Colombia, la Corporación Custodios de Semillas, Maíz Amarillo, y la Red de Semilla Libres de Colombia, tejieron un espacio de reflexión en cuanto a la paulatina desaparición de la agrobiodiversidad del maíz nativo, la consecuente disminución del área de siembra campesina y el inquietante aumento de la producción agroindustrial transgénica de la que resulta un maíz tóxico y sin memoria que no sólo desconoce las condiciones culturales, alimenticias y espirituales del maíz, sino que también contamina el ambiente y monopoliza su producción, alejando al pueblo colombiano de su derecho natural a la soberanía alimentaria.

Fue el Taller Maíz: Alimento y Territorio un espacio para el reconocimiento de la labor de pequeñxs agricultorxs, campesinxs, indigenas, custodixs y guardianxs, quienes con amor y dedicación siguen sembrando las diversas y coloridas variedades de maíz a lo largo y ancho de nuestro territorio, a pesar del escaso apoyo estatal. Este espacio también fue la oportunidad para que los asistentes se acercaran al maíz desde la palabra ancestral, conocieran la gran diversidad de razas de maíz nativo, distinguieran sus variedades, aprendieran sobre las tradiciones campesinas que dictan las épocas y condiciones para la siembra, el cuidado y la cosecha del maíz, y comprendieran las problemáticas de contaminación genética y ambiental derivadas de la siembra de maíces transgénicos, así como las soluciones que desde los territorios se están gestando. 

Image credit: Mae Londono Rubio