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Desarrollo de Programas Piloto para la Prevención del Dengue en Puerto Rico:

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Este documento describe un proyecto de movilización social y comunicación dirigido a niños y niñas, para la prevención y el control del dengue. Desde 1985, este proyecto ha sido un importante componente de un programa más amplio de salud pública en Puerto Rico. Los aspectos más importantes incluyen una telenovela; la creación de un museo dirigido a la infancia con exposiciones relacionadas con el dengue; y una estrecha colaboración entre el Departamento de Salud y el de Educación.

Resumen: 

Este documento describe un proyecto de movilización social y comunicación dirigido a niños y niñas, para la prevención y el control del dengue. Desde 1985, este proyecto ha sido un importante componente de un programa más amplio de salud pública en Puerto Rico. Los aspectos más importantes incluyen una telenovela; la creación de un museo dirigido a la infancia con exposiciones relacionadas con el dengue; y una estrecha colaboración entre el Departamento de Salud y el de Educación.

Textocompleto: 

Situación del país y antecedentes

Puerto Rico es una isla en el Caribe, al suroriente de Miami, Florida. Tiene una de las más altas densidades del mundo: 1.124 personas por milla cuadrada. El 71% de la población vive en áreas urbanas y 29% en áreas rurales[1]. Es un territorio estadounidense, y su economía está basada, en gran parte, en fondos federales.


En 1963, Puerto Rico experimentó una gran epidemia de dengue, con 27.000 casos reportados, seguida por otra gran epidemia en 1969[2,3]. Desde principios de 1975 empezaron a aparecer brotes frecuentes de dengue, con la esporádica aparición de casos de dengue hemorrágico[4,5]. En los años 70s y comienzos de los 80s, se registró una considerable dependencia en el uso de volúmenes ultra-bajos de insecticidas e inspección de los hogares para controlar las epidemias[6]. Pronto fue evidente que esas intervenciones no eran una solución sostenible. Se necesitaba un programa para la reducción de las fuentes, que tuviera una base muy amplia, que involucrara los hogares individuales e hiciera énfasis en la eliminación de sitios domésticos y peri-domésticos de cría de Aedes aegypti.



Los Centros para el Control y Prevención de la Enfermedades (CDC, sigla en inglés) y el Departamento de Salud de Puerto Rico, respondieron diseñando una aproximación de salud pública a la prevención y el control del dengue. Los componentes incluyeron: (i) una vigilancia proactiva de la enfermedad, basada en el laboratorio; (ii) plan de control del mosquito con respuestas de emergencia rápidas; (iii) capacitación de la comunidad médica para el diagnóstico clínico y el tratamiento del dengue hemorrágico; (iv) planes de contingencia para hospitalizaciones de emergencia; (v) control integrado de Aedes aegypti, basado en la comunidad, alcanzado a través de movilización social y comunicación[7]. Este documento describe aspectos clave de este último componente.



Innovaciones en la prevención y el control del dengue

Las principales metas de la movilización social y del componente de comunicación iniciados en el verano de 1985, eran incrementar la conciencia del público acerca del dengue, su transmisión, el mosquito vector, y acerca de las acciones que los ciudadanos podrían tomar para controlar o prevenir la reproducción del mosquito vector en sus patios. Un antropólogo médico, con conocimientos previos sobre Puerto Rico, realizó una investigación formativa sobre cómo despertar el interés y la participación de la comunidad en la prevención del dengue. Se encontró que niños y niñas de escuela, personas de la tercera edad y grupos religiosos, eran los canales apropiados para la comunicación interpersonal para tener acceso a los miembros adultos de los hogares, y sensibilizarlos acerca de la prevención del dengue. Los hallazgos fueron utilizados para diseñar nuevos mensajes -impresos y a través de la TV- que llevaron a la creación de una serie de innovadores materiales educativos y al desarrollo de nuevos programas dirigidos primariamente en la infancia.



Cinco sub-componentes del programa piloto fueron desarrollados en Puerto Rico: medios de masas; educación en las escuelas elementales; Head Start (un programa de entrada a la escuela elemental); una exposición en el Museo de los Niños; y la movilización de los boy scouts[6,8]. Se asumía que la información sobre el dengue y su prevención llevaría a que niños y niñas tomaran ciertas acciones y le transmitieran la información a sus padres y madres, los cuales tomarían medidas preventivas contra el dengue. Cuatro asociados fueron identificados entre las agencias gubernamentales o instituciones aliadas que tenían en marcha programas dirigidos a la infancia, y cuyas metas y actividades eran compatibles con los de los CDCs. Los fondos para el programa vinieron inicialmente de los rotarios del Club Rotario de San Juan. En 1987, Rotary Internacional hizo una donación 3H (por Health, Hunger and Humanity: Salud, Hambre y Humanidad) de US $ 400.000 a este programa, de los cuales US $ 90.000 fueron utilizados para iniciar proyectos de prevención del dengue en Honduras, Panamá, Colombia y la República Dominicana[6,8]



Implementación del nuevo programa

  • Medios de masas: Un afiche (Sin mosquitos no hay dengue) fue diseñado en 1985 y colocado en buses de transporte público en San Juan. También, se crearon anuncios de servicio público (ASP), narrados por un popular actor de Puerto Rico. Varios capítulos de una popular telenovela incluían un joven enfermo de dengue y daban información sobre la enfermedad y su tratamiento. Durante las epidemias de dengue en 1986 (10.659 casos y 3 muertes) y 1994 (25.000 casos y 16 muertes), personal de los CDCs colaboró estrechamente con miembros de la sociedad civil y del mundo de los negocios y con sus agencias de publicidad, para diseñar nuevos afiches educativos y volantes. En 1986 y de nuevo en 1998, cuando se tuvieron noticias de que era probable una nueva epidemia de dengue, el Departamento de Salud de Puerto Rico y agencias asociadas, que incluían a Rotary Internacional, encargaron nuevos ASPs que fueron mostrados en la TV y los cines, y distribuidos a los colegios, grupos cívicos, y otras organizaciones, para ser utilizados en sus programas educativos.
  • Educación en las escuelas elementales: Un educador en el campo de la salud y el antropólogo médico, trabajaron con maestros de escuelas elementales para desarrollar un folleto dirigido a niños y niñas. Este folleto contenía 28 actividades acerca del dengue y su prevención, y estaba acompañado por una guía para ayudar a los maestros en la presentación de las diferentes actividades. Se imprimieron 28.500 folletos y 450 guías. Después de varios años de estar en uso, y siguiendo las sugerencias de maestros y revisores externos del programa, el folleto y la guía fueron revisados. Desde entonces se han publicado 113.000 folletos y 4.000 guías. El folleto es utilizado cada año por aproximadamente 50.000 estudiantes de cuarto grado en sus clases de estudios sociales, y ha sido incluido en el currículo de las escuelas públicas. Un importante aspecto de este programa es la creación –a nivel nacional- de programas de capacitación de maestros, enfermeras escolares y sus supervisoras por miembros de CDC.
  • Head Start (“Ventaja Inicial”): El principal objetivo de este programa es darles a niños y niñas una ‘ventaja inicial’ educativa que les permita un buen desempeño cuando entren a la escuela. El programa requiere que los padres se involucren con sus hijos y con el centro de Head Start. Un educador en salud trabajó estrechamente con personal de Head Start para diseñar un folleto con 8 actividades para colorear. Se preparó una guía con información básica, para ayudarle a los maestros a entender mejor el dengue, las formas de prevenirlo, y los aspectos importantes de cada actividad; se imprimieron 45.000 folletos y 2.500 guías, en español. Personal de CDC contribuyó en la implementación de este módulo, y actualmente está siendo utilizado por uno de los más grandes concesionarios de Head Start, que atiende 18.000 niños y niñas de 65 municipios. Personal de CDC ha capacitado maestros, padres y personal de centros de todo Puerto Rico.
  • Museo del niño: En 1993 se inauguró en San Juan el primer y único Museo del Niño en el Caribe. Se tomó contacto con el personal del Museo acera de la preparación de una exposición relacionada con Áedes aegypti y la prevención del dengue. Inicialmente, la exposición constaba de una casita con las cuatro etapas del ciclo de vida del mosquito (huevo, larva, pupa y adulto) en las ventanas. Los visitantes entraban a la casa y veían un video de 7 minutos de duración, y luego salían a un pequeño patio, en el que había varios recipientes, como los que se encuentran típicamente en (y alrededor de) las casas en Puerto Rico, algunos de los cuales contenían larvas del mosquito. Los niños utilizaban pipetas pequeñas para coger larvas y ver de cerca cómo son. El formato de la exhibición cambió en 1997 y ahora se hace énfasis en una experiencia activa de laboratorio. Hay microscopios que los visitantes pueden utilizar para examinar más de cerca las diferentes etapas en la vida del mosquito. Los mosquitos vivos son muy populares y personal de CDC trae nuevos mosquitos dos veces por semana. Para apoyar la exhibición, anualmente se capacitan nuevos facilitadores. Un folleto multicolor de una página, que muestra una larva, el ciclo de vida del mosquito, los recipientes típicos, y el ciclo de transmisión del dengue fue preparado para los niños.
  • Movilización de los boy scouts: Un folleto en el que se describe el proyecto comunitario de protección contra el dengue fue diseñado para los boy scouts. El proyecto hace énfasis en el manejo ambiental y en la inspección de los patios, y trata aspectos de la interacción con los miembros de los hogares y describe cómo realizar las inspecciones. Se les dieron pipetas para recolectar agua de recipientes, y bandejas para examinar las muestras. Se apoyó la fabricación de una insignia de servicio comunal, que se le otorgaba a todo boy scout que había inspeccionado 10 lugares de habitación en su área. El plan prevé que este proyecto sea utilizado para una insignia de mérito en salud ambiental, pero el nivel de implementación y de realizaciones deseados no fueron alcanzados, debido a falta de compromiso por parte de los directivos de los scouts, y a la competencia entre este proyecto y otras actividades.

Monitoreo y evaluación de componentes del programa

En el momento de su implementación, no se diseñó un plan formal de monitoreo y evaluación del programa. Una evaluación externa de los primeros cuatro sub-componentes fue realizada por especialistas en salud pública de la Escuela de Higiene y Salud Pública de la Johns Hopkins University[9]. Entre los principales hallazgos, se encontró que niños y niñas que han estado expuestos a los programas de la escuela elemental, Head Start y Museo del Niño, tenían más altos niveles de conocimientos correctos y niveles más bajos de conocimientos incorrectos acerca de A. aegypti y la transmisión del dengue. La exposición a los programas de Head Start y la escuela primaria, incrementó también la comunicación entre los niños y sus padres. La evaluación concluyó que la movilización social y el componente de comunicación del programa de dengue habían aumentado la conciencia sobre el problema, y generado algún cambio en el comportamiento, pero había tenido un muy limitado impacto sobre los índices de larvas. Con base en estos resultados, se le está dando ahora un mayor énfasis a proveer a los miembros de la comunidad con las destrezas necesarias para mantener los recipientes de agua libres de larvas de mosquitos.



Lecciones aprendidas

Se han aprendido muchas lecciones, pero las siguientes están entre las más importantes. Primero, los administradores del programa de dengue deben contar con: un comité compuesto por personal clave, de agencias asociadas y comprometidas; un fuerte compromiso con el programa por parte de los asociados en la prevención; participantes que conozcan su rol y estén adecuadamente equipados y entrenados para realizar las tareas que les han sido asignadas. Segundo, se debe fomentar la participación de los miembros de la comunidad en que se realiza el programa y de todos los sectores interesados en todas las fases del proceso (planeación, diseño, implementación, seguimiento, y evaluación) para contribuir a crear programas comunitarios estructurados horizontalmente. Tercero, el dengue es ‘nuestro’ problema (de las agencias de salud pública); la comunidad tiene otros problemas y prioridades que debemos tomar en consideración. Cuarto, el trabajo con la comunidad es complejo y requiere la participación de científicos sociales para tener éxito. Quinto, los programas para la prevención del dengue basados en la comunidad requieren educación continuada y retroalimentación, ya que los programas evolucionan y son dinámicos. Finalmente, se necesita flexibilidad en la aproximación y en los programas, para adaptarse a las cambiantes circunstancias y situaciones.



Referencias

[1] Commonwealth of Puerto Rico Health Department. Puerto Rico health status and basic indicators 2000, San Juan, Puerto Rico 2000: 2.

[2] Neff JM, Morris L, Gonzalez-Alcover RR, Coleman PH, Lyss PH and Negron H. Dengue fever in a Puerto Rican community. American Journal of Epidemiology, 1967, 86: 162-184.

[3] Likosky WH, Calisher CH, Michelson, AL, Correa-Coronas R, Henderson BE, and Feldman RA. An epidemic study of dengue type 2 in Puerto Rico. American Journal of Epidemiology, 1969, 97: 264-275.

[4] Lopez-Correa RH, Cline BL, Ramirez-Ronda C, Bermudez R, Sather GE and Kuno G. Dengue fever with hemorrhagic manifestations: a report of three cases from Puerto Rico. Am J Trop Med Hyg, 1978, 27, 1216-1224.
[5] Gubler DJ. Dengue and dengue hemorrhagic fever in the Americas. Puerto Rico Health Sciences Journal, 1987, 6(2): 107-111.

[6] Gubler DJ. Aedes aegypti and Aedes aegypti-borne disease control in the 1990s: top down or bottom up. Am J Trop Med Hyg, 1989, 40: 571-578.

[7] Gubler DJ and Casta-Velez A. A program for prevention and control of epidemic dengue and dengue hemorrhagic fever in Puerto Rico and the US Virgin Islands. Bulletin of the Pan American Health Organization, 1991, 25: 237-247.

[8] Gubler DJ and Clark GG. Community involvement in the control of Aedes aegypti. Acta Tropica, 1996, 61: 800-803.

[9] Winch PJ, Leontsini E, Rigau-Perez, JG, Ruiz-Perez, M, Clark GG and Gubler DJ. Community-based dengue prevention programs in Puerto Rico: impact on knowledge, behaviour, and residential mosquito infestation. Am J Trop Med Hyg, 2002, 67: 363-370.




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Fuente: 

Material entregado a La Iniciativa de Comunicación por The Change Project. Traducción libre de La Iniciativa de Comunicación.

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Comentarios

es muy informativa y esta muy bien preparada, me gustaron las informaciones que me dio esta pagina, gracias por informarme de esta manera,la informacion que saque de esta pagina me fue muy util y saque perfecto en mi trabajo.

Esta información es muy buena para realizar estudios de investigación del Dengue en P.R. pero, debería de tener datos de los recientes brotes del dengue aquí en la isla.

mepuedenn tener lainformacioon de lasv eatapass y el desarrollo de la comunicacion

mas o menos porque quiero que me muestren paso a paso un folleto que describe el dengue

me parese muy puta muy inutil

muy importante